Más muertes por violencia doméstica en Miami-Dade, bajan los homicidios en general

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La primera muerte por violencia domestica en Miami-Dade en 2022 demoró dos días, un asesinato-suicidio. Tras una amarga discusión en su cas, cerca de Miami Lakes, Fernando Cintron, de 33 años, mató a tiros a su esposa, Ariij Al-Husani, funcionaria de Aduanas de 40 años Luego se suicidó.

En los meses siguientes hubo más ejemplos desgarradores: el padre que mató a tiros a sus dos hijas pequeñas antes de suicidarse en Miami Lakes, la modelo de Instagram que apuñaló fatalmente a su novio durante una violenta discusión en su rascacielos de Miami, la madre de Little River que se vio envuelta en años de disturbios domésticos antes de que, según la Policía, estrangulara a sus propios hijos pequeños.

También está el caso de Carl Monty Watts, de 45 años, un ex convicto que mató a tiros a su esposa, Shandell Harris, de 30 años, delante de unos niños horrorizados en la piscina de un centro judío comunitario en el noreste de Miami-Dade el 3 de abril.

Estos son los ejemplos más recientes de lo que, según las autoridades, ha sido un aumento de los asesinatos relacionados con violencia doméstica en Miami-Dade en los últimos cinco años. Aunque Miami-Dade se resistió a las tendencias nacionales de fuertes aumentos en homicidios, los homicidios domésticos aumentaron, alarmando a los activistas en favor de las víctimas, que señalan como factores contribuyentes las prolongadas dificultades de la pandemia del COVID-19 y la incertidumbre económica.

“Definitivamente, en épocas de tensión económica, siempre vemos un aumento de la violencia doméstica”, dijo Laura Finley, profesora de Sociología y Criminología de la Universidad Barry y activista de las víctimas.

El aumento de este año no es inédito: hubo más de 50 homicidios domésticos en Miami-Dade en 2008, en el punto álgido de la Gran Recesión provocada por el colapso financiero del sector inmobiliario.

Los expertos dicen que la agitación política y económica mundial de los últimos años probablemente también contribuyó, junto con las ventas récord de armas en Estados Unidos.

“Todos están hartos de la pandemia. Estamos lidiando con el estrés reprimido, la ansiedad y la agresividad que está llevando a la gente a actuar de forma perversa”, dijo Alexis Piquero, profesor de criminología en la Universidad de Miami.

Las cifras han aumentado durante varios años. En 2021, hubo 40 homicidios domésticos, que representaron 16% de todos los homicidios, de acuerdo con el Equipo de Revisión de Fatalidades por Violencia Doméstica y Abuso Infantil de Miami-Dade. Eso es un aumento de 33 homicidios respecto al año anterior.

Cinco años atrás, en 2017, hubo solo 21 homicidios domésticos, que representaron solo 9% de los casos generales en todo Miami-Dade, según datos oficiales.

“Esto no es cosa ligera, es casi el doble”, dijo Piquero sobre el salto de la tasa de 2017 a 2021.

A pesar de los asesinatos domésticos de alto perfil en lo que va del año, es demasiado pronto para decir si la tendencia continuará. Pero con menos de un tercio del año registrado, siete departamentos de Policía del condado que investigan los homicidios informaron de al menos 13 casos hasta ahora.

Los datos del Equipo de Revisión de Muertes por Violencia Doméstica y Abuso Infantil de Miami-Dade muestran el aumento de los homicidios domésticos en los últimos cinco años.
Los datos del Equipo de Revisión de Muertes por Violencia Doméstica y Abuso Infantil de Miami-Dade muestran el aumento de los homicidios domésticos en los últimos cinco años.

Los agresores acabaron con su propia vida en varios casos. Solo en marzo, dos ancianos le dispararon y asesinaron a sus esposas, y luego volvieron sus armas contra sí mismos, en casos separados en Hialeah. En febrero, un hombre de 70 años de Miami llamado Lázaro Vargas-Yera, mató a tiros a su pareja, Julia Maylen Hernández-López, de 62 años, y luego se involucró en un tiroteo con agentes policiales. Aún no está claro si se suicidó o fue abatido por las autoridades.

Las muertes, por supuesto, solo recogen los casos más extremos. Hay muchos más.

Los activistas en favor de las víctimas dicen que los casos de violencia doméstica son notoriamente no denunciados, y que algunas mujeres tienen miedo de llamar al 911 o presentar cargos. Y la pandemia ciertamente sesgó los informes y las estadísticas.

En Miami, las peticiones de alejamiento por violencia doméstica disminuyeron a principios de la pandemia, al igual que los arrestos, lo que no fue inusual, ya que la Policía estaba haciendo menos arrestos en general. En 2020, el número de arrestos por delitos graves y menores por violencia doméstica en Miami-Dade se redujo en más de un 11% con respecto al año anterior, según los registros de la Fiscalía Estatal.

Pero en 2021, el número de arrestos por violencia doméstica repuntó hasta casi los niveles anteriores a la pandemia, ya que las cárceles de Miami-Dade comenzaron a llenarse de nuevo. Lo mismo ocurrió con las denuncias de violencia doméstica, que aumentaron un 10% en 2021 con respecto al año pasado, según muestran los registros.

Los activistas en favor de las víctimas subrayan que los recursos son abundantes, incluidos los refugios y programas de vivienda administrados por el condado, los centros de divulgación ubicados en cinco tribunales del área e incluso una línea para mensajes de texto las 24 horas del día: 305-285-5900. Hay un grupo de organizaciones sin fines de lucro en el sur de la Florida que ayudan a las víctimas, como Safe Space Foundation, Miami Bridge Youth & Family Services y Mujer Inc.

Somy Ali, fundadora de la organización No More Tears del sur de la Florida, dijo que las peticiones de ayuda se dispararon durante la pandemia y continúan siendo altas. La organización ayuda a encontrar casas y apartamentos seguros para las víctimas.

Espera que sus esfuerzos hayan evitado resultados más trágicos, como los asesinatos. En un caso reciente, un vecino remitió a una mujer que estaba en un matrimonio arreglado, y que fue maltratada durante años por un esposo que mantenía una pistola Glock a su lado.

No More Tears llamó a la policía, que los ayudó a ella y a su hijo a salir de la casa.

“La colocamos en una vivienda segura y luego en un apartamento. Ahora está en pleno proceso de divorcio, y tiene licencia para trabajar —maquilla mujeres— y está recibiendo la manutención de sus hijos y la pensión alimenticia”, dijo Ali. “Pudimos hacer todo esto por ella en seis meses. Al final todo salió bien, pero sufrió 10 años de abusos”.

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