Las muertes por el naufragio de una barcaza en la costa siria ascienden a 87

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Beirut, 23 sep (EFE).- El número de muertos tras el hundimiento en la costa de Tartús, en Siria, de una barcaza en la que viajaban inmigrantes en dirección a Europa ascendió a 87, según el Ministerio de Transporte libanés, mientras que las operaciones de rescate continúan para encontrar a otros cincuenta desaparecidos.

"La cifra de víctimas mortales del barco que se hundió frente a Tartus ha ascendido a 87, mientras que 20 supervivientes están siendo tratados en el hospital", dijo la oficina de prensa del ministro de Transporte libanés, Ali Hamie, en un comunicado reproducido por la agencia de noticias oficial del Líbano, ANN.

La agencia indicó que la Cruz Roja libanesa recibió los cadáveres de siete nacionales del Líbano y de otros dos palestinos después de que sus familiares identificaran los cuerpos.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo en un comunicado que las autoridades están buscando alrededor de otras 50 personas aún desaparecidas que viajaban en la embarcación, que zarpó de la localidad libanesa de Trípoli "hace unos días" y se hundió el jueves.

Algunos de los supervivientes confirmaron a la ONG que la barcaza transportaba a más de 150 personas que tenían la intención de llegar a Italia, Chipre u otros países europeos.

El pasado 23 de abril se hundió otra embarcación cargada de migrantes desesperados por dejar atrás la grave crisis económica del Líbano, y los equipos de rescate pudieron salvar con vida a unas 45 personas y recuperar al menos una decena de cadáveres.

Casi el 80 % de los libaneses viven por debajo del umbral de la pobreza, mientras que cerca del 90 % de la comunidad refugiada siria en el país sufren pobreza extrema y buena parte de ellos están afectados además por la inseguridad alimentaria, de acuerdo con datos de la ONU.

Desde 2020, cuando se agravó la crisis económica desatada en el Líbano un año antes, se ha disparado la salida de embarcaciones ilegales que tratan de llegar a Chipre con el objetivo de alcanzar posteriormente otros países europeos.

Según la ONU, aquel año partieron al menos 38 barcos con más de 1.500 pasajeros, más del 75 % de los cuales fueron interceptados por las autoridades o devueltos a tierra.

(c) Agencia EFE