"Era una muerte y reviví", dice esta madre inmigrante. Pasó 50 días esperando abrazar a sus hijas

Catalina Avilés migró en junio de 2020 y su hermana mayor cruzó con sus hijas en febrero. Tras 50 días bajo custodia del Gobierno, las niñas fueron entregadas a su madre este lunes. Fue tanto tiempo separadas, que la más pequeña no la reconoció.