Muerte de bebés en Córdoba: piden ampliar la acusación de la enfermera

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La Justicia investiga, al menos, cinco muertes de recién nacidos sospechosas en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba
La Justicia investiga, al menos, cinco muertes de recién nacidos sospechosas en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba - Créditos: @Diego Lima

CÓRDOBA.— “Quiero informarles que en el día de la fecha presenté al señor Gobernador mi renuncia como ministro de Salud, cargo que he desempeñado con toda mi vocación. Lo hago con la misma humildad y servicio que desempeñé la función, y también con el profundo anhelo que los hechos que son de público conocimiento del Neonatal se esclarezcan absolutamente”. Con este texto, dejó su cargo Diego Cardozo, golpeado por la muerte sospechosa de, al menos, cinco bebés en el Hospital Materno Neonatal de esa ciudad. Su reemplazante, que asumió esta tarde, es Gabriela Barbas, que hasta ahora era su segunda.

En tanto, a horas de la renuncia de Cardozo, la madre de una de las bebas sobrevivientes, que tenía exceso de potasio en sangre, declaró nuevamente ante el fiscal Raúl Garzón. Sus abogados entienden que debería haber una ampliación de la acusación de la enfermera, Brenda Agüero, por “intento de homicidio”. La mujer de 27 año está acusada de homicidio agravado reiterado por la muerte de dos bebés el 6 de junio, cuando el médico de guardia se negó a firmar el certificado de defunción porque le parecieron sospechosas. Ese día la beba de María Martín, se descompensó y entró en terapia intensiva. Logró sobrevivir. La madre amplió su declaración y presentó “elementos importantes” para la causa. Daniela Morales y Nicolás Ruades, abogados representantes de Martín, entienden que la imputación a la enfermera debe ampliarse teniendo en cuenta la coincidencia de la fecha entre todos los casos.

LA NACION adelantó el miércoles que podría haber más imputaciones que alcanzaran al Ministerio de Salud de la provincia. Hasta ahora, Garzón imputó y detuvo a Brenda Agüero, que se desempeñaba como enfermera en el hospital, e imputó a tres exempleadas del Neonatal por omisión de los deberes de funcionario público. Se trata de la exdirectora del establecimiento Liliana Asís, y las directoras de Neonatología, Marta Gómez Flores y Adriana Luisa Morales.

Al despedirse de los empleados, que lo saludaron con aplausos, Cardozo dijo a la prensa que renunció “porque de alguna forma queremos colaborar para que todo se esclarezca. No tenemos nada que ocultar. Queremos que todo se aclare por el bien de las familias, el bien de la salud pública y de nuestro equipo de salud”.

El impacto del caso del Neonatal en el Ministerio es que no se realizó la denuncia judicial pertinente en el momento de las muertes. La demora en el accionar de Salud complicó pruebas claves, como haber podido hacer autopsias de todos los bebés que fallecieron de manera sospechosa por haber nacidos sanos, de madres sanas y de embarazos sin problemas.

De los cinco fallecimientos sospechosos, solo hay dos autopsias, correspondientes al 6 de junio y se hicieron porque el médico de guardia se negó a firmar los certificados de defunción. Los informes científicos anexos a esa dos autopsias establecen que en el exceso de potasio “incompatible con la vida” que se encontró están descartadas las posibilidades de que se haya suministrado para una “patología, que haya sido accidental o mala praxis”. Es decir, según esas pruebas, el uso de la sustancia fue intencional.

Ayer, en la Unicameral de Córdoba, el oficialismo rechazó que fuera tratado en el recinto el proyecto de declaración de Juntos por el Cambio que critica la inasistencia de Cardozo al recinto. Hoy, el diputado nacional Mario Negri afirmó que la renuncia del ministro comienza a mostrar las responsabilidades políticas. “Y por otra parte demostrar que nuestras manifestaciones no eran desproporcionadas y menos demagógicas”, dijo.

Investigación administrativa

El 12 de agosto pasado Cardozo habló con LA NACION y dijo que el Ministerio tenía en marcha una investigación administrativa en la que constaba que entre el 18 de marzo y el 6 de junio hubo 11 muertes de bebés recién nacidos en el Materno Neonatal. En ese período se concentran los fallecimientos sospechosos porque la evolución “no condice con la de un nacimiento normal”. Por eso empieza el análisis “causa-raíz”, explicó por entonces.

En ese diálogo dijo que el 23 de abril volvieron a tener un caso igual: “Tomamos decisiones para cambiar protocolos y aceleramos el análisis de los lotes de vacunas, hicimos pruebas de calidad de vitamina K (que es habitual que se use), revisamos si las mamás tenían características comunes, si se habían vacunado contra el Covid. No obstante, cambiamos la medicación. El 23 de mayo se produce una tercera muerte y el 6 de junio otras dos”.

Recién el 6 de junio, el Ministerio fue a la Justicia y, en paralelo, llamó a indagatoria al personal del hospital que participó de los cinco casos sospechosos. Hasta el día de hoy hay nueve separados de sus cargos, aunque llegaron a ser 40 personas.

Cardozo enfatizó que las descompensaciones después de un nacimiento “normal” que llevan a un bebé a una terapia intensiva “no son habituales”. Ese fue el motivo que impulsó el inicio del sumario. El 6 de junio fueron a la Justicia y ordenaron la realización de autopsias de los dos últimos bebés fallecidos. La demora fue crucial para el desarrollo de la causa judicial.

“Entregamos todo a la fiscalía para que vea si hay responsabilidad penal. Nosotros seguimos con la investigación administrativa, pero el círculo de hipótesis se va achicando”, definió el exministro. Hace dos semanas separaron del cargo a la directora y la subdirectora del hospital.

Desde la Provincia indicaron que el 6 de junio la denuncia fue “realizada por la Dra. V.M.Q, médica especialista en Neonatología del Hospital Provincial Materno Neonatal”. Es decir, buscan remarcar que fue personal de la institución, pero el punto es por qué no se hizo antes.