Muere y deja pendiente lío por derechos de Cantinflas

·1  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 21 (EL UNIVERSAL).- "Solidario, bondadoso, cariñoso e irremplazable amigo". Con esa frase, Jorge Ortiz de Pinedo despidió a Eduardo Moreno Laparade, el sobrino de Cantinflas que por dos décadas luchó en tribunales por el derecho de las 39 películas del Mimo de México y que murió ayer a causa del Covid.

"No hay palabras que describan el inmenso vacío que deja su partida", señaló Ortiz de Pinedo, actor y productor.

Moreno Laparade fue hijo de Eduardo Moreno Reyes, quien fue el apoderado de Cantinflas 45 años.

Siempre acompañaba a su padre y a su tío en asuntos legales, sin sospechar que luego del fallecimiento del Mimo de México, el 20 de abril de 1993, se involucraría en el pleito legal en contra de su primo, Mario Moreno Ivanova, el único hijo de Cantinflas.

La herencia de 39 películas fue lo que provocó el enfrentamiento de Ivanova contra Laparade, quien también recibió críticas al considerar que se había aprovechado de Cantinflas.

Laparade aseguró que fue en el hospital cuando logró que Cantinflas, a punto de morir, le cediera los derechos de los filmes. En 2014, la corte falló a favor de Laparade como titular de las cintas. Tras ganar ese pleito, comenzó otro contra Tita Marbez, viuda de Moreno Ivanova y quien tiene los derechos de la marca Cantinflas.

El actor Mario Moreno III, publicó en Twitter: "Con mucho dolor nos despedimos de mi tío Eduardo Moreno Laparade, te recordaré con cariño".