Los únicos motivos médicos que justifican la programación de una cesárea

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Las cesáreas se pueden realizar porque se presenten complicaciones en la madre o en el feto durante el parto, o pueden programarse antes de que comience el mismo en los casos en los que hay riesgo. (Foto: Getty)
Las cesáreas se pueden realizar porque se presenten complicaciones en la madre o en el feto durante el parto, o pueden programarse antes de que comience el mismo en los casos en los que hay riesgo. (Foto: Getty)

Los médicos obstetras han detectado que cada vez se programan más cesáreas sin motivos médicos que las justifiquen, que se realizan únicamente para elegir la fecha del alumbramiento o para evitar el parto vaginal; por ello recomiendan que las cesáreas programadas se realicen exclusivamente por razones médicas.

A menos que se se presenten complicaciones en la madre o en el feto, nacer por cesárea es malo. Se trata de una intervención que salva vidas pero planificar un parto para que se ajuste mejor a las necesidades personales conlleva riesgos, tanto para la madre como para el bebé. La mayoría lo hace porque está preocupada por su hijo: quieren ahorrarle al bebé el estrés del parto natural

Sin embargo, a pesar de que puede causar cierto estrés, las contracciones y el proceso de parto son beneficiosos para el recién nacido, ya que lo ayudan a que su metabolismo se adapte a la vida fuera del vientre materno. 

En el útero, los pulmones del bebé están llenos de agua. Este líquido solo puede ser expulsado durante el parto, y así se activa la respiración pulmonar. La cesárea impide ese proceso gradual, ya que 'sorprende' al niño y, hasta cierto punto, lo asusta. Por eso, a menudo los bebés tienen problemas después de una cesárea y necesitan respiración artificial, y a veces deben pasar a la unidad de cuidados intensivos. 

A largo plazo, el riesgo de asma, diabetes, alergias y otras enfermedades autoinmunes aumenta en los niños nacidos por cesárea.

Todos esto hace que solo se considere la cesárea cuando responda a determinadas circunstancias. Por ejemplo, algunas mujeres que comienzan a dar a luz mediante un parto vaginal pueden necesitar una cesárea por estos motivos:

  • Se produce una urgencia médica que pone en riesgo la vida de la madre o la del bebé.

  • Hay signos de que el feto está sufriendo. Los médicos pueden detectarlo por los latidos de su corazón.

  • Existen problemas con el cordón umbilical, como que se comprima o se introduzca en el canal del parto por delante del feto cortando el suministro de oxígeno del bebé.

  • El parto es demasiado lento o se detiene: puede deberse a múltiples causas como que las contracciones sean débiles, que el bebé sea muy grande, que la pelvis materna sea pequeña, etc

  • Hay una hemorragia vaginal importante. Puede producirse por ejemplo si la placenta de despega del útero antes del parto (desprendimiento prematuro de placenta)

En todos estos casos estaría más que justificado hacer una cesárea urgente o de recurso, que se realiza cuando ya ha comenzado el trabajo de parto y es distinta a la cesárea programada o electiva, que se decide realizar antes de que comience el trabajo de parto debido a la existencia de otras circunstancias que aumentan el riesgo si el parto se realiza por vía vaginal:

  • Existencia de algún tipo de obstrucción o deformidad en el útero que dificulte o impida el parto vaginal como una placenta previa o mioma uterino.

  • Mala posición del bebé, que venga de nalgas, con lo pies hacia abajo, transversal

  • Una desproporción entre el tamaño del feto y la pelvis materna. Puede ser porque el bebé sea muy grande (especialmente si la madre es diabética) o por una estrechez del canal del parto. A veces la cabeza del bebé es demasiado grande para pasar por la pelvis; esto se llama desproporción cefalopélvica.

  • Infección activa materna en el cuello uterino, como herpes o infección por VIH, que puede transmitirse al bebé durante el parto vaginal.

  • Gestaciones múltiples: gemelos, trillizos o más

  • Cáncer de cuello de útero.

  • Que el bebé presente un riesgo elevado de sangrado.

  • Riesgo de prematuridad.

  • Determinadas condiciones de la madre. Por ejemplo una enfermedad cardiaca.

  • Anomalías en el desarrollo del bebé como la existencia de espina bífida o hidrocefalia

Cuando las cesáreas se tienen que realizar por una urgencia que pone en riesgo la salud de la madre o del bebé (cesáreas de urgencia o recurso), se realizan inmediatamente. Por el contrario, si el motivo para la cesárea es un parto que no evoluciona con normalidad, la cirugía puede retrasarse entre 30 y 60 minutos.

Y por cierto, una aclaración, no todas las mujeres con una cesárea previa son candidatas a repetir. Dependerá de la causa de la primera cesárea, del tipo de incisión en el útero y de la evolución del siguiente embarazo. Aunque el 60-80 por ciento de las mujeres que intentan el trabajo de parto después de una cesárea tienen partos exitosos, según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, existe un pequeño riesgo de que la cicatriz se rompa. Esta ruptura uterina puede causar sangrado extremo o hemorragia y amenaza al bebé y a la madre. Pero como muchos proveedores de seguros se niegan a cubrir los partos vaginales después de una cesárea o encarecen el procedimiento, a muchas mujeres no les queda otra opción.

Para quienes no tienen claro en qué consiste una cesárea... Se trata de un procedimiento que lleva al bebé a través del abdomen. El médico hace una incisión de entre 12 y 17 centímetros en la piel por encima del hueso púbico, cortando el tejido subyacente. Luego hace una incisión a través de la parte inferior del útero, justo por encima de la vejiga, y extrae al bebé.

Cuando se habla de una cesárea programada es importante asegurarse de hacer preguntas sobre el procedimiento, incluido el motivo, los beneficios, los riesgos y las alternativas que existen.

Algunas mujeres prefieren dar a luz mediante cirugía porque les da más control para decidir cuándo nacerá su bebé. También puede reducir la ansiedad de esperar a que comience el trabajo de parto. Algunas quieren evitar la posibilidad de dolor de parto prolongado o el desgarro vaginal, y optan por inducir el parto (lo que aumenta las probabilidades de una cesárea de emergencia) o programar una cesárea electiva sin una razón médica. Esto no significa que seas egoísta o que estés equivocada, pero el hecho de que te den la opción de un parto por cesárea electiva no significa que no tenga riesgos. Un parto por cesárea programado tiene ventajas (menos riesgo de que el bebé experimente un trauma al pasar por el canal de parto y menos probabilidades para la madre de sufrir incontinencia y disfunción sexual posparto), pero también desventajas como infecciones, hemorragias o trombos.

Además, ten en cuenta que muchos expertos desaconsejan estas cesáreas electivas por razones no médicas. Por un lado, una cesárea es una cirugía abdominal mayor y siempre existe el riesgo de complicaciones con la anestesia o infecciones posteriores al procedimiento. También hay un período de recuperación largo y doloroso, que puede hacerla sentir bastante incómoda y tener más dificultades para amamantar a tu bebé en las primeras semanas después del nacimiento.

Lo aconsejable sería hablar con tu médico y explicarle cómo te sientes acerca de esta decisión. Sobre todo si realmente querías evitar a una cesárea, y no te queda otra, puede que necesites algo de tiempo y apoyo para adaptarte emocionalmente a la noticia.

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