Mostrar la cuestión trans en Cannes "sin encapsularla"

La actriz española Karla Sofía Gascón posa ante la prensa en Cannes, el 19 de mayo de 2024 (Valery HACHE)
La actriz española Karla Sofía Gascón posa ante la prensa en Cannes, el 19 de mayo de 2024 (Valery HACHE)

"Emilia Pérez" y "Transmitzvah", y sus actrices trans españolas Karla Sofía Gascón y Penélope Guerrero, son dos de los filmes que han traído el tema de la transidentidad al Festival de Cannes, en un paso más para su "normalización".

En la película de Jacques Audiard, ambientada en México, un poderoso capo decide cambiar de sexo y de vida. Karla Sofía Gascón, de 52 años, interpreta al mafioso y a la mujer que ha transicionado.

"Ha sido un camino muy difícil, muy complicado", dice a AFP la intérprete, que llevó a cabo el proceso de forma tardía, a los 46 años.

Karla Sofía Gascón rindió a su mujer y su hija, que la apoyaron en sus esfuerzos.

El director francés, de 72 años, conocido por "El profeta" o "Dheepan" (Palma de Oro en 2015), se sumerge en esta temática con delicadeza.

"Es sorprendente ver esta cuestión tratada por cineastas confirmados, a menudo 'cis' [cisgénero, personas que se identifican con el género asignado al nacer] fuera de la esfera LGTB", dice el presidente de la Queer Palm en Cannes, Franck Finance-Madureira, dedicada a esta comunidad.

"Pero es LA cuestión emergente del combate LGTB desde hace una década y ya era hora que hubiera personajes protagonistas trans en las películas, como en 'Emilia Pérez'", añade.

"La normalización de personajes gais y lesbianas tardó 30 años pero, con los personajes trans irá mucho más rápido. El cine está más capacitado para tomar el pulso de la sociedad rápidamente", afirma.

- "Foco excesivo" -

En Cannes, la temática es abordada en varias películas, algunas en competición, como "Emilia Pérez", y otras en secciones paralelas, como "Transmitzvah" del argentino Daniel Burman, en la que Rubén, el hijo de una familia judía, en lugar de celebrar su paso a la adultez en la fiesta masculina bat-mitzvah, quiere hacerlo en su versión femenina.

Para Burman, ya es hora de pasar página. "Hay que visibilizar estas situaciones, pero no encapsularlas", afirma.

El cineasta asegura que hay "un foco excesivo en la identidad de género como el único pilar de la identidad" y a veces hay incluso un "reduccionismo".

En este sentido, el hecho de que el certamen incluya varias películas con esta temática es un gesto fuerte.

"En cierto modo es un 'statement', es una forma de comenzar a validar a personas que tienen talento. No se trata de otra cosa más allá del hecho de alguien que tiene un recorrido y que tiene unas capacidades y unas herramientas tan válidas como cualquier otra actriz o cualquier otro actor a la hora de ponerse delante de una cámara o subirse a un escenario", abunda la actriz española trans Penélope Guerrero, protagonista de "Transmitzvah".

Aunque la mayor partes de actrices trans encarnan papeles de esta comunidad, algunas de ellas se niegan a seguir aceptando roles que las limitan a esta cuestión.

Hunter Schafer, actriz conocida por "Euphoria" y que forma parte del elenco de "Kinds Of Kindness", en competición por la Palma de Oro, declaró en abril que no aceptaba más papeles queer o relacionados con su transición.

- "Efecto dominó" -

"Creo realmente que el hecho de no convertirlo en la parte crucial de lo que hago me permitirá ir más lejos. Y creo que llegar más lejos y hacer un buen trabajo, en el interés del movimiento, será mucho más útil, que no estar hablando de ello todo el rato", dijo la actriz de 25 años.

Otro largometraje proyectado en Cannes, fuera de competición, "La belle de Gaza", de Yolande Zauberman, trata la dura realidad de mujeres trans palestinas refugiadas en Tel Aviv.

"Es la humanidad la que está haciendo la transición", dice Israela, matriarca de la comunidad y heroína del documental.

En América Latina, sin embargo, la situación sigue siendo muy complicada para esta comunidad.

Los países de la región "están retomando ahora lo que quizás en España ya llevamos unos años fraguando", asegura Guerrero.

"Pero está bien también que en otros países esto empiece a tener un poco más de auge y más visibilidad, sobre todo porque al final es como un efecto dominó", insiste la actriz española de 27 años.

"A nivel social, incluso a nivel político, no va a quedar otra que aceptar a otras personas como nosotras", zanja.

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