La mortalidad por COVID-19 en Cataluña se multiplica por cinco entre los pobres

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FOTO DE ARCHIVO: Un hombre con una mascarilla pasa por delante del Café Zurich, en Plaza Cataluña, en Barcelona, España
FOTO DE ARCHIVO: Un hombre con una mascarilla pasa por delante del Café Zurich, en Plaza Cataluña, en Barcelona, España

BARCELONA, 22 may (Reuters) - La tasa de mortalidad por coronavirus entre algunos de los hogares catalanes más pobres es cinco veces más alta que entre los residentes más acomodados de Cataluña, según mostró un estudio, una de las últimas evidencias de cómo la COVID-19 golpea con más virulencia a los más necesitados.

Cataluña, región del noreste de España que acoge a una sexta parte de los 47 millones de habitantes del país, tiene el segundo número más alto de casos y muertes por coronavirus registrados entre las demás comunidades.

Según los últimos datos oficiales del viernes, 6.656 personas han muerto por COVID-19 en la región, un 23% de los 28.628 que han fallecido en todo el país.

En el estudio, realizado por un instituto del departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, se cotejaron los casos de coronavirus y las muertes en la región hasta el 7 de mayo junto con la edad y los ingresos de dichas personas.

En el rango de edad de 45 a 64 años, el estudio mostró una tasa de mortalidad de 100 por cada 100.000 hombres en el grupo de menores ingresos, mientras que en el grupo más acaudalado la tasa se reducía a 20 muertes.

Aunque los decesos eran mucho menores entre las mujeres, la diferencia entre los grupos era la misma: 50 muertes en hogares pobres frente a 10 en hogares más ricos.

La diferencia era menor en el grupo de edad de 65 a 79 años, con una tasa de mortalidad masculina de alrededor de 500 por cada 100.000 en el grupo más pobre frente a 250 en el más rico. Entre las mujeres, la diferencia era de aproximadamente 300 muertes frente a 100 entre ambos grupos.

En el caso de los mayores de 79 años, la tasa entre los hombres era de alrededor de 2.830 muertes por cada 100.000 en el grupo más pobre y de 1.910 en el más rico. Entre las mujeres fue de 1.360 frente a 1.090.

El estudio no analizó la razón de las diferencias.

Los datos se hacen eco de estudios similares en otros países occidentales que han demostrado que los ciudadanos más pobres, así como los grupos étnicos que no son de raza blanca, han sido los más afectados por un virus que ya ha matado a más de 330.000 personas e infectado a 5,2 millones en todo el mundo.

(Información de Joan Faus; editado por Andrei Khalip y Andrew Cawthorne; traducido por Andrea Ariet en Gdansk)