Morales teme una guerra civil y pidió una mediación externa

LA NACION

CIUDAD DE MÉXICO.- Una semana después de su renuncia y alojado en México, Evo Morales dio algunas definiciones sobre la situación que atraviesa Bolivia y lo que podría ser una posible salida de la crisis política que acontece en el país: el ahora expresidente confesó que tiene "mucho miedo" de que ocurra una guerra civil y consideró que España, la Unión Europea y los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero o José Mujica podrían funcionar como mediadores para resolver el conflicto.

"Tengo mucho miedo. En nuestra gestión hemos unido campo y ciudad, oriente y occidente, profesionales y no profesionales. Ahora vienen grupos violentos", dijo Evo en una entrevista con la agencia EFE.

En este contexto, Morales pidió a sus partidarios abandonar los enfrentamientos en las calles. "Hago un llamado a mi pueblo, del campo o de la ciudad; pobres, humildes o pudientes que ostentan el poder económico, a que no podemos estar enfrentados peleando. Quiero que dejen esta confrontación", expresó el ahora expresidente.

Además, sostuvo que había grupos "paramilitares organizados" y "pandilleros y drogadictos pagados" por la oposición para realizar actos violentos. Según Evo, hay grupos de poder que abonan entre 200 y 300 pesos bolivianos a obreros para "hacer violencia".

"Esos obreros de la construcción han preferido estar bloqueando y haciendo agresiones en vez de ganar dignamente 120 bolivianos en la construcción", indicó. En tanto, señaló que en las universidades hay docentes que alientan a los estudiantes a bloquear las calles a cambio de aprobar materias.

También criticó a las Fuerzas Armadas, al decir que les adjudicó mejores condiciones económicas y que finalmente arremetieron en "contra del pueblo". Dijo estar arrepentido por "haber equipado las Fuerzas Armadas", que en 2006, cuando Morales asumió la presidencia, "solo tenían un helicóptero".

Por otra parte, Morales pidió una mediación para resolver la crisis en Bolivia que podría estar encabezada por España, la Unión Europea o los expresidentes José Mujica y José Luis Rodríguez Zapatero.

Para Evo, sería bueno que algunos gobiernos y funcionarios intervinieran en Bolivia. "Qué bueno sería que España o el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, experto en mediación; el expresidente de Uruguay José "Pepe" Mujica, u otros gobiernos se sumen a la mediación para la pacificación", analizó.

Sin embargo, reprochó que "algunos países de la Unión Europea tomaron una posición" sobre lo ocurrido en Bolivia. "No me gustó, pero si toman esta posición [de mediadores], bienvenidos", dijo, en referencia al apoyo de algunos países, como Gran Bretaña, al gobierno interino liderado ahora por Jeanine Áñez.

Anteayer, Evo Morales había brindado otra entrevista, en la que llamó a una reunión nacional con todos los actores políticos en Bolivia como mecanismo para pacificar el país, después de la muerte de al menos cinco personas en enfrentamientos en Cochabamba, motivo por el cual el líder indígena tildó de "genocida" al actual gobierno interino.

"La mejor forma de pacificar en este momento es una reunión en la que estén [el líder opositor, Luis Fernando] Camacho, [el expresidente Carlos] Mesa, Evo, los movimientos sociales, el gobierno de facto", señaló Morales en entrevista con la cadena CNN en Español en la Ciudad de México.

Para el expresidente, ese diálogo sería "mejor con mediación, con participación" internacional, y comentó que recibió la visita en México del ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, quien le preguntó de qué manera pueden contribuir a la solución de la crisis en Bolivia.

"Yo renuncié para que no siga maltratando la derecha racista, fascista y golpista. Siento que ya son genocidas", opinó Morales.

Agencias AFP y Télam