Moldavia reedita la pugna presidencial para elegir entre Rusia y Europa

Agencia EFE
·4  min de lectura

Moscú, 14 nov (EFE).- Los moldavos se enfrentarán mañana domingo, al igual que hace cuatro años, a la disyuntiva de elegir entre el socialista Ígor Dodon, partidario de forjar una alianza con Rusia, y la liberal Maia Sandu, partidaria de la integración con la Unión Europea (UE).

Sandu ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales moldavas celebradas el 1 de noviembre con un 36,16 % de los votos frente a Dodon, que logró el 32,61 %.

Ninguno de los contendientes alcanzó el 50 % necesario para llevarse la presidencia en la primera vuelta, por lo que al igual que en 2016 los mismos candidatos medirán ahora sus fuerzas en una segunda vuelta.

INCERTIDUMBRE ELECTORAL

Según la encuesta de la Asociación de Sociólogos y Demógrafos de Moldavia publicada el pasado lunes, por Dodon votaría este domingo un 50,5 % de los votantes decididos, mientras que por Sandu lo haría un 49,5 %.

La encuesta no abarcó a los residentes en la autoproclamada república de Transnistria y a los que viven en el extranjero, que podrían inclinar la balanza en uno de los sentidos.

Sandu cuenta con el apoyo de la base de votantes de cuatro exrivales que participaron en la primera vuelta de los comicios presidenciales, entre ellos Renatu Usatii, líder de Nuetro Partido y tercer candidato más votado el pasado día 1.

ENTRE RUSIA Y EUROPA

Dodon, al que Usatii ha calificado como parte del "sistema mafioso-corrupto" que impera en el país, ha dedicado los últimos cuatro años a restablecer los vínculos con el Kremlin, pero ha descuidado las relaciones con la UE y, especialmente, con sus vecinos, Rumanía y Ucrania.

La liberal Maia Sandu, una europeísta convencida que trabajó para el Banco Mundial, vuelve a la carga con la experiencia que le otorga haber sido primera ministra, aunque sólo durante unos pocos meses.

GARANTE DE LA ESTABILIDAD

Dodon, quien se presenta como el garante de la estabilidad frente a los cataclismos que han sacudido el espacio postsoviético en los últimos meses -protestas en Bielorrusia, disturbios en Kirguistán y el conflicto en Nagorno Karabaj-, sacó este viernes nuevas cartas de la manga para ganar algo de ventaja a su oponente.

La primera fue amenazar con la posibilidad de que Moldavia se acerque a la OTAN en caso de que gane Sandu, algo que según las encuestas rechaza gran parte de la población, apegada al estatus de neutralidad fijado en la Constitución.

El mandatario acusó además a su contrincante de ser responsable del robo de más de 1.000 millones de euros de los bancos del país en 2015, un escándalo que sacudió a Moldavia y condujo a la desintegración de la coalición proeuropea en el Parlamento.

El socialista prorruso ha amenazado además con protestas en las calles de sus seguidores en caso de una victoria de Sandu.

Sin embargo, el hándicap de Dodon es la crisis económica y una de sus principales causas, el coronavirus. La economía sufrió en el segundo trimestre la mayor contracción en los últimos 20 años.

IMAGEN DEL CAMBIO

Mientras, Sandu es la imagen del cambio. Ha propuesto un ambicioso programa económico para alentar la iniciativa empresarial, promover el retorno de los cientos de miles de emigrantes que trabajan en la UE y sacar al mundo rural de su atraso secular.

Aunque su principal credencial es la lucha contra la corrupción, lacra que persigue a los liberales desde hace años y que propició la llegada al poder de Dodon, y su decisión de dar la espalda a los oligarcas, el principal de los cuales, Vladímir Plahotniuk, se encuentra en el exilio en busca y captura internacional.

La candidata opositora ha acusado al presidente de condenar al país al aislamiento internacional al congelar las relaciones con la UE, aunque Dodon nunca llegó a cumplir su amenaza velada de denunciar el Acuerdo de Asociación, lo que podía haber agravado la división en el país, como ocurrió en la vecina Ucrania.

Otro de los ases en la manga de Sandu es Rumanía, país vinculado con Moldavia por un pasado común y estrechos lazos culturales. Sin apoyar abiertamente la unificación, antigua aspiración de algunos sectores nacionalistas, ha defendido la celebración de un referéndum, aunque sólo un 25 % de los moldavos apoyaría el sí.

Por lo pronto, Dodon ya se anticipó a las acontecimientos y llamó durante un mitin celebrado este viernes a sus partidarios a salir a las calles "a defender la victoria" en "caso de necesidad".

(c) Agencia EFE