Moldavia y Gazprom firman nuevo contrato de gas para los próximos cinco años

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Moscú, 29 oct (EFE).- Moldavia y el gigante ruso Gazprom firmaron hoy un nuevo contrato de suministro de gas ruso a la antigua república soviética para los próximos cinco años.

El nuevo contrato entrará en vigor el 1 de noviembre, justo cuando expiraba el anterior, según informó Gazprom en su canal de Telegram.

El acuerdo fue resultado de tres días de arduas negociaciones en San Petersburgo entre el consejero delegado de Gazprom, Alexéi Miller, y una delegación del Gobierno moldavo.

Miller, el viceprimer ministro moldavo, Andréi Spinu, y el jefe de la compañía estatal Moldovagaz, Vadim Cheban, firmaron el correspondiente protocolo de arreglo del contencioso sobre el gas.

El acuerdo pone fin a una crisis que obligó a las autoridades moldavas a declarar hace una semana el estado de emergencia por la escasez de suministro.

En su comunicado, Gazprom explicó hoy que el nuevo contrato contiene "unas condiciones mutuamente beneficiosas".

Mientras, el Gobierno del país más pobre de Europa precisó que ambas partes habían llegado a un acuerdo sobre la fórmula del precio del gas según la propuesta moldava.

Sin entrar en detalles, indicó que la tarifa se establecerá cada trimestre dependiendo del precio del petróleo y el gas en los anteriores nueve meses.

Gazprom exigía 790 dólares por cada mil metros cúbicos, varias veces más que la anterior tarifa, mientras Chisinau no quería pagar más de 300 dólares.

Según informó el Gobierno moldavo en Facebook, también se llegó a un consenso en cuando a la necesidad de una auditoría sobre la deuda histórica contraída por el país con el consorcio gasístico.

El gigante ruso demandaba el pago de 709 millones de dólares como condición para la firma de un nuevo contrato a partir de noviembre, deuda que Moldavia se negó a reconocer hasta conocer su cuantía exacta a través de una auditoría oficial.

Además, Gazprom llegó a amenazar con cortar la llave del gas al país el 1 de diciembre si no se comprometía a saldar su deuda en un plazo de tres años.

La prensa local informó de una última propuesta rusa con un 25 % de descuento en el precio, en caso de pago de la deuda, pero la parte moldava la rechazó al considerar que la oferta no era "rentable".

La presidenta moldava, la europeísta Maia Sandu, había culpado de la crisis a los "anómalos" precios del gas exigidos por Gazprom, aunque también a la corrupción de sus antecesores en el cargo por ser incapaces de reducir la dependencia energética del gigante del norte.

En un intento de mantener la presión sobre sus gasoductos, Moldavia se vio obligada a lanzar esta semana una licitación internacional y comprar gas a compañías polacas, ucranianas, holandesas y suizas.

Además, recibió 60 millones de euros de la Unión Europea durante la visita a Bruselas de la primera ministra, Natalia Gavrilita.

El alto representante para la Política Exterior, Josep Borrell, acusó el jueves a Gazprom de utilizar el gas como herramienta política de presión sobre Moldavia.

La suspensión del suministro de gas a Moldavia también hubiera dejado sin carburante a la región separatista de Transnistria, apoyada política y económicamente por el Kremlin.

(c) Agencia EFE

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