Mohamed VI se recupera de su segunda operación de corazón desde 2018

Agencia EFE

Rabat, 15 jun (EFE).- El rey Mohamed VI de Marruecos, de 56 años, se recupera de la operación al corazón que se le practicó ayer en la clínica del Palacio Real de Rabat, la segunda en dos años y medio por el mismo motivo, y que el Gabinete Real presentó anoche como "un éxito total".

Los medios marroquíes se limitan hoy a recoger el comunicado redactado ayer por el equipo médico del monarca, compuesto por tres doctores marroquíes y dos franceses, en el que se explica que se trató de corregir una "recaída" en la arritmia caracterizada como un "aleteo auricular" que requirió una "ablación por radiofrecuencia".

El ambiente en Rabat es hoy de absoluta normalidad, salvo el hecho de que se haya prohibido la circulación vehicular dentro de la explanada del Palacio, habitualmente abierta al tráfico, según pudo comprobar Efe.

Desde el comunicado emitido anoche por sorpresa, no ha habido ningún nuevo parte médico ni noticias sobre los plazos de recuperación del soberano.

Fuentes médicas explicaron a Efe que la intervención a la que se sometió a Mohamed VI es relativamente corriente, aunque supone una cirugía de varias horas, y consiste en introducir un instrumento por una arteria para localizar el lugar donde se produce la arritmia y eliminar el obstáculo mediante una fuente de calor originada por radiofrecuencia.

Las mismas fuentes explicaron que las recaídas, como la sufrida por Mohamed VI -quien ya se operó en febrero de 2018 por el mismo motivo y mediante la misma técnica- no son excepcionales, y sucede en cerca del 20% de los casos que el paciente deba regresar al quirófano.

En aquella ocasión, el monarca fue intervenido en la clínica Ambroise Paré de París, ciudad que él suele preferir para sus tratamientos médicos, aunque sean operaciones simples como la extirpación de un tumor benigno de córnea, también realizado en un centro oftalmológico de la capital francesa en 2017.

Aunque es de suponer que el rey utiliza la clínica que tiene dentro del palacio rabatí, nunca antes los medios oficiales habían informado de que el monarca la hubiera antepuesto para una intervención quirúrgica, lo que ha llamado la atención de los observadores.

En los últimos meses desde que se declaró la pandemia del coronavirus, el monarca ha aparecido en público en contadas ocasiones, para nombramientos de dignatarios o en ceremonias religiosas, pero en ningún momento se ha dirigido a su pueblo ni ha pronunciado palabra alguna.

Según el calendario oficial, el próximo discurso a la nación no se espera hasta la Fiesta del Trono, es decir el próximo 30 de julio -cuando el rey cumplirá 21 años al frente del trono de los alauíes-, que es una de las fiestas mayores del calendario político en Marruecos.

En la anterior operación por la arritmia a la que se sometió en 2018, el rey -que fue fotografiado en su cama de hospital junto a su familia- tardó 50 días en volver a Marruecos desde París, mientras que en este caso se desconoce cuáles son los consejos del equipo médico, compuesto por los mismos galenos que en 2018 (aunque entonces hubo un sexto).

LAS CIFRAS DE LA PANDEMIA NO SON ALARMANTES

Como el resto del mundo, Marruecos vive en medio de la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia del coronavirus, que en este país ha supuesto una relegación del papel del gobierno en favor de un equipo técnico presidido por el propio rey.

Las cifras de la pandemia en Marruecos no son alarmantes: de los 8.838 casos confirmados, ha habido 212 muertos y más de 7.000 curaciones, y actualmente los "casos activos" son algo más de 800 personas.

Precisamente el sábado se ordenó que estos casos activos sean reagrupados en dos hospitales militares, uno en Benslimane (entre Rabat y Casablanca) y otro en Benguerir, en las cercanías de Marrakech, para liberar el espacio de los demás hospitales públicos. EFE

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