Una mochila para irse y un contenedor para quedarse

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Las catástrofes climáticas, como huracanes, incendios e inundaciones se están volviendo más frecuentes. Estos consejos ayudan estar listo ya sea que debas evacuar o refugiarte.

Las emergencias a menudo son impredecibles. Pero aun así es posible estar listo para cuando lleguen.

Solo la semana pasada, millones de personas en Estados Unidos experimentaron emergencias catastróficas. El huracán Ida dejó a millones de habitantes de Luisiana sin electricidad ni acceso a agua y alimentos. Las inundaciones súbitas en Nueva Jersey y Nueva York sorprendieron a muchos. En Lake Tahoe, algunos residentes tuvieron menos de una hora para salir luego de emitirse órdenes de evacuación a causa de los incendios que amenazaban sus hogares. En agosto, las inundaciones arrasaron con Tennessee central y, a principios de este año, millones de personas en Texas se quedaron sin luz y agua tras una tormenta de invierno.

Desafortunadamente, los científicos del clima ahora advierten que las emergencias meteorológicas como estas podrían ser la nueva normalidad pues el calentamiento global conduce a lluvias más intensas, huracanes más fuertes, más tornados e incendios forestales más extendidos. La cantidad promedio de desastres relacionados con el clima y con el tiempo por década ha aumentado en casi un 35 por ciento desde los años 90, según el informe World Disasters Report.

La mochila de emergencia

Sin importar dónde vives, cada hogar debe tener una mochila de emergencia y un contenedor para quedarse. La mochila es lo que tomas cuando tienes que salir de casa en un apuro, ya sea para ir a urgencias o en caso de evacuación ocasionada por un incendio o huracán. El contenedor es un alijo con dos semanas de reservas esenciales en caso de que tengas que resguardarte en casa sin electricidad, agua o calefacción.

Tener listos la mochila y el contenedor no te convierte en una persona alarmista o que vive esperando el apocalipsis. Solo significa que estás preparado. Con los años he aprendido, a la mala, que las emergencias suceden en cualquier momento y lugar. Una noche, cuando vivía en Londres, volví a casa y encontré que mi departamento estaba arruinado debido a que el vecino de arriba había dejado el agua corriendo. (Pude rescatar mi pasaporte y mis gatos, pero perdí todo lo que tenía). Años después, tuve que evacuar mi hogar en Pensilvania en tres ocasiones diferentes, dos de ellas debido a que el río Delaware se desbordó y una a causa del huracán Sandy.

La primera vez que se inundó mi casa, y cuando ya el agua estaba a metros de la cochera, estaba totalmente desprevenida. Tuve que tomar a mis cuatro perros pequeños, alguna ropa y cualquier cosa que en el momento me pareció importante para salir de ahí rápidamente. No pude volver en dos semanas. Y ahí fue cuando supe que debía contar con un verdadero plan de evacuación, no solo para mí y mi hija sino también para mis mascotas. (Cuando el huracán Sandy azotó la costa este unos años más tarde estuve mejor preparada).

Lo más difícil de tener una mochila de emergencia es empezar. No tienes que hacerlo todo al mismo tiempo. Yo empecé con una bolsa plástica con cierre tipo Ziploc y metí ahí mi pasaporte, las partidas de nacimiento y otros documentos importantes. Luego agregué un par de gafas de lectura extra. El año pasado metí ahí un cargador de teléfono porque un médico de urgencias me contó que es el artículo más solicitado en la sala de emergencias.

También he añadido cubrebocas, que ahora todos necesitamos debido a la covid, pero pueden resultar útiles también en caso de que tengas que escapar de un incendio o un derrame químico. Recuerdo que el 11 de septiembre, luego de que cayó la primera torre, una panadería de Nueva York repartió cientos de mascarillas a todos los que quedamos varados en la zona para protegernos de aspirar la ceniza y los gases.

Hace poco mejoré mi bolso y lo cambié por una bolsa de silicona reutilizable de la marca Stasher y añadí efectivo de emergencia (los billetes de baja denominación son más útiles). También añadí una lista de números telefónicos para localizar a familiares y amigos en caso de que me lleven a la sala de emergencias. La lista sirve también en la eventualidad de que te quedes sin batería o sin tu celular. El 11 de septiembre usé un teléfono público para llamar a mi madre en Dallas, porque era el único número que recordaba de memoria.

Algunas personas hacen de su mochila un equipo de supervivencia y añaden muchos artículos, como herramientas multipropósito, cinta de aislar, encendedor, estufas portables y brújula, entre otras cosas. Yo prefiero lo más simple. Asumo que si necesito esta mochila es porque estaré en una emergencia de corto plazo, no ante el fin del mundo.

Una vez que tengas lo básico, considera emplear una mochila o bolso de lona para añadir otros artículos que pueden ayudarte a sortear algunas evacuaciones de emergencia. Puedes agregar una linterna, baterías y un pequeño botiquín que incluya artículos de cuidado dental. También debería contener un suministro de tus medicamentos esenciales para varios días. Empaca algunas botellas de agua y barras de granola para ayudarte a soportar una larga espera en la sala de emergencias o un atasco en el tráfico al intentar evacuar. Un repuesto de las llaves del auto es una gran idea, pero algunas llaves son muy caras, así que si no cuentas con ellas solo debes tener el hábito de dejar el llavero siempre en el mismo lugar para que puedas localizarlas rápidamente en caso de emergencia.

Si en casa hay un bebé, añade pañales, toallitas húmedas, biberón, fórmula y comida infantil a la mochila. Si tienes mascotas, agrega correa, un cuenco portable, algo de comida y copias de los papeles del veterinario, por si tuvieras que llevar a tus mascotas a un refugio mientras te hospedas en un hotel o un albergue. Algunas personas también meten una muda de ropa a su mochila de emergencia, pero yo prefiero que la mía sea ligera y pequeña. Una vez que has completado la bolsa básica de tu familia con los documentos y otros elementos básicos, puede ser que quieras empacar mochilas individuales para los chicos.

Hace poco pedí algo más para mi mochila luego de leer una nota sobre artículos de preparación para emergencias en Wirecutter: un silbato barato. “Nadie quiere pensar en la posibilidad de quedarse atrapado durante un desastre natural, pero sucede”, dice la nota. “Gritar puede ayudar a atraer la atención de un rescatista, pero es más probable que el tono agudo y estridente de un silbato atraviese el estrépito de un incendio, tormenta de viento o las sirenas de emergencia”.

El contenedor de permanencia

En caso de que necesites refugiarte, probablemente ya cuentes con muchos de los elementos esenciales para un contenedor de permanencia en el hogar. Es una buena idea reunir estos artículos y ponerlos en un lugar, como un recipiente de plástico grande o dos, para reservarlos y que no se usen. Si ya cuentas con la mochila de emergencia, ya estás aventajado, porque muchos artículos de la bolsa pueden ser necesarios durante una emergencia en el hogar.

Los contenedores para estos casos también deben tener un suministro de agua embotellada y alimentos no perecederos para dos semanas, alimentos para mascotas, papel higiénico y artículos de higiene personal. Las linternas, velas, encendedores y leña son importantes. (Wirecutter recomienda una lámpara para la cabeza). Una radio meteorológica a batería o de manivela, así como un cargador de teléfono solar, te ayudarán a hacer frente a los cortes de electricidad. Las mantas extras son una buena idea. Otros artículos que a menudo se recomiendan son cinta adhesiva, una herramienta multipropósito, bolsas de basura, toallitas húmedas y desinfectante para las manos. Si tu plan de recetas lo permite, solicita un suministro adicional de tus medicamentos básicos o pídele a tu médico algunas muestras gratuitas para tener en caso de una emergencia.

El ayuntamiento de Milwaukee tiene una lista muy útil para ayudarte a armar tu mochila. El sitio Ready.gov del gobierno estadounidense tiene también una lista en español para preparar un kit de emergencia. Elige los artículos que resulten útiles para tu familia.

Mi mochila de emergencia y mi contenedor de permanencia aún están en proceso, pero me siento mejor sabiendo que estoy más preparada que antes. También he creado un cuaderno de crisis en caso de una emergencia sanitaria. Mi consejo es que empieces hoy mismo con lo que tengas a mano y vayas adquiriendo más artículos con el tiempo. Un poco de planificación y preparación ayuda mucho en cualquier emergencia.

Nuestro sitio hermano de reseñas, Wirecutter, tiene más consejos para hacer planes de emergencia:

Los mejores artículos para estar preparado para una emergencia en 2021 [en inglés].

© 2021 The New York Times Company

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