Mitos y verdades científicas sobre enamorarse y la atracción sexual

Repasamos algunas afirmaciones sobre la atracción física y el enamoramiento para comprobar si son ciertas o no | imagen Pixabay

La ciencia y la tecnología abarcan infinidad de aspectos de nuestra vida cotidiana. Incluso en los temas más íntimos y emocionales existen docenas de investigaciones y grupos de trabajo analizando cuestiones tan personales como la atracción física y sexual utilizando criterios evolutivos, fisiológicos, químicos, psicológicos, sociales, culturales…

Hace un tiempo, la sección de ciencia de Business Insider publicó un artículo recopilando algunos de los estudios y trabajo sobre este tema, titulando el texto: “Extrañas razones psicológicas por las que nos enamoramos”. El artículo obtuvo gran repercusión y muchas de sus afirmaciones se han convertido en virales por toda la red. Sin embargo, y a pesar de contar con determinadas referencias a estudios científicos, la validez de estas afirmaciones no siempre cuenta con el rigor necesario. Por eso hemos decidido repasar estas razones, junto a un experto, y comprobar cuáles de estas afirmaciones tienen una base científica y cuáles son solo mitos extendidos sin la suficiente evidencia.

Para César Tomé, químico, master en neurociencia y responsable de divulgación en la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU, en esta clase de artículos se mezclan y confunden conceptos muy diferentes. “La atracción sexual, física, el amor platónico o el enamoramiento, son cosas distintas y en ocasiones, tienen bases psicológicas completamente diferentes”. Así pues, en nuestro análisis diferenciaremos cuándo hablamos de “enamoramiento” y cuando hablamos de “atracción”.

¿Los opuestos se atraen?… No tanto. | Imagen Pixabay

Nos enamoramos de quienes se parecen a nosotros: VERDADERO

Aunque existe un refrán que dice que “los opuestos se atraen”, bien podríamos afirmar que no es cierto, o por lo menos representa una excepción a la regla del título. Este dicho popular puede resultar válido en las primeras fases de una relación, pero si hablamos de enamorarnos, los estudios y la realidad indican que lo hacemos más frecuentemente de aquellos con quienes compartimos valores fundamentales, creencias y gustos. “Hay más de 7.000 millones de personas en el mundo y, sin embargo, un altísimo porcentaje de personas encuentran a su media naranja en su misma ciudad. La afirmación parece bastante correcta”, señala Tomé.

Los varones se sienten atraídos por mujeres que se parecen a sus madres y las mujeres por hombres que se parecen a sus padres: FALSO

Esta afirmación no tiene bases muy sólidas y muestra aspectos freudianos totalmente superados en nuestros días. Sin embargo, hay estudios que afirman haber encontrado una ligera tendencia en temas de edad: si los padres son muy mayores los hijos están más abiertos a tener relaciones con personas más mayores, mientras que si los padres son jóvenes, la tendencia sería sentirse atraído por personas jóvenes.

“Es cierto que existen algunos estudios en este sentido pero las evidencias son muy débiles y sobre todo olvidan el aspecto cultural. Cuando se estudia el comportamiento humano hay que tener en cuenta múltiples capas, como la genética, la social, o la capa cultural… en este tipo de estudios olvidan factores sociales y culturales para afirmar directamente que un determinado comportamiento tiene base genética, y eso es erróneo”, afirma Tomé. “El estatus social, un factor que paradójicamente no se cita en este artículo, sí que podría considerarse un atractivo más decisivo que la edad”.

El aspecto biológico o genético no es lo único que importa. Factores sociales y culturales son decisivos. | imagen Pixabay

Durante la ovulación las mujeres prefieren hombres con mayor olor a testosterona: FALSO

“No es cierto. Si esta afirmación fuese cierta habría unas pautas de comportamiento claramente observable en las personas y, sobre todo, nunca utilizaríamos perfumes”, explica el químico. Por supuesto, todos respondemos a los olores, pero las “feromonas” no se han demostrado aún en seres humanos. ¿Puede una mujer realmente oler la cantidad de testosterona en un hombre? “Se han realizado determinados experimentos, utilizando por ejemplo camisetas sudadas, pero son experimentos muy de laboratorio, con estudiantes universitarios, con ambientes poco controlados… extrapolar esos resultados al día a día y elevarlo a afirmación confirmada es muy arriesgado”.

Por supuesto, el olor es importante pero sobre todo funciona en negativo, es decir, si hueles mal resultas menos atractivo y serás rechazado, por eso las colonias y perfumes representan un componente activo de la atracción más decisivo que las feromonas cuyo papel aún no tenemos demasiado claro.

Si mantienes una conducta abierta e invitadora resultas más atractivo: OBVIO

Esta afirmación más que ser verdad, representa una obviedad. Hablamos de lenguaje no verbal básico que no solo se aplica a la atracción física sino a cualquier relación social. “Es un punto tan obvio que parece haber sido incluido solo para rellenar texto” concluye Tomé, “es algo básico para el comportamiento social en general, no solo para la atracción hacia el otro sexo”.

Los hombres altos resultan más atractivos: VERDADERO (Con matices)

Los estudios realizados sí parecen indicar que existe una ligera tendencia desde un punto de vista evolutivo. Evidentemente es una regla con infinidad de excepciones, pero los estudios permiten afirmar que, en general, los hombres altos resultan más atractivos.

Sin embargo, hay que puntualizar bien esta afirmación: No funciona con hombres demasiado altos, por lo que el “exceso” se convierte en una desventaja. “Para analizar mejor este punto hay que señalar que la tendencia indica que las mujeres se sienten atraídas en mayor medida por hombres que son más altas que ellas”, explica Cesar Tomé, “pero hay que tomar esta afirmación como una pauta general que, evidentemente, puede tener miles de excepciones”.

Tenemos que insistir nuevamente en que todos estos aspectos genéticos solo indican una tendencia, pero hay que tener en cuenta otros factores sociales y culturales que tienen una importancia capital. “Ser alto, tener un pelo sano o estar delgado son aspectos biológicos que influyen en el atractivo, pero no hay que olvidar que son factores que pueden cambiar con las culturas y épocas… recuerda el ideal de belleza de las pinturas de Rubens y lo entenderás”.

Las experiencias intensas provocan vínculos afectivos | imagen Pixabay

Las experiencias intensas provocan mayor atracción: VERDADERO (Con matices)

Una vez más nos encontramos ante una afirmación general que sirve para relaciones sociales más que para atracción física en particular. “Por poner un ejemplo: en una situación de atraco con rehenes o entre los supervivientes de una tragedia, es lógico que surja un vínculo tras ese suceso. Pero no estamos hablando de relación sexual, sino de vínculo afectivo”.

Las experiencias intensas unen a las personas que las viven, por lo que, obviamente entre parejas también se da este efecto. Nuevamente es una afirmación general que sirve para relaciones interpersonales que surgen en todo el mundo y que el artículo aplica para el caso de atracción.

La sonrisa es un elemento de interacción social no solo de atracción física | imagen Pixabay

Sonreír es una manera efectiva de resultar atractivo: OBVIO

Y otra vez un elemento de las interacciones sociales en general se utiliza para un caso particular, como es la atracción física. Se aplica los mismos parámetros que ya vimos con el lenguaje no verbal. La sonrisa no es específica de la atracción sexual sino del lenguaje social no verbal y de cómo nos relacionamos unos con otros.

Es cierto que una persona que no sonríe se muestra como alguien más reservado, menos abierto, pero esta imagen no es exclusiva de una relación concreta, sino que es una visión que ocurre en cualquier interacción social. El artículo peca de seleccionar conductas sociales y aplicarlas específicamente a la atracción física o las relaciones afectivas.