Misiones: tres familias argentinas varadas en la frontera reclaman poder ingresar

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Tres familias viven desde hace 14 días viven en un puente internacional y no pueden entrar a la Argentina
Tres familias viven desde hace 14 días viven en un puente internacional y no pueden entrar a la Argentina

POSADAS.– Tres familias argentinas están viviendo desde hace 14 días en la cabecera del lado argentino del puente que une esta ciudad con la paraguaya Encarnación, en condiciones precarias y sin que nadie resuelva su situación.

Las autoridades de Migraciones intentan disuadirlas para que regresen a Paraguay y permanezcan allí, pero se resisten y quieren que la Corte Suprema de Justicia de la Nación decida sobre su caso.

Al grupo lo integran 12 personas, de las cuales seis son niños, quienes están desde el 8 de mayo albergados en una oficina de la Gendarmería que funciona en la cabecera del puente Roque González de Santa Cruz. Son todos argentinos, oriundos de Pinamar, Chaco y la localidad misionera de Montecarlo.

No pueden entrar porque las fronteras están cerradas, incluso para un argentino que quiera volver al país. El único lugar habilitado para ingresar es el aeropuerto internacional de Ezeiza.

“Hace 14 días que pedimos que nos dejen entrar, estamos todos con dos hisopados negativos, compartiendo una habitación con unos colchones. No nos dejan salir y los chicos están empezando a sentir las secuelas psicológicas”, dijo a LA NACION Francisco Rosales, abogado y quien oficia como vocero del grupo.

Tres familias viven desde hace 14 días en un puente internacional y no pueden entrar a la Argentina
Gentileza


Tres familias viven desde hace 14 días en un puente internacional y no pueden entrar a la Argentina (Gentileza/)

El juez federal José Luis Casals rechazó hace unos días un recurso de amparo –y luego un habeas corpus– presentado por el grupo para que los dejaran entrar. La Cámara de Apelaciones también les rechazó ayer el permiso y les solicitó que regresaran a Encarnación. “No queremos volver a Encarnación, allí están en fase 1, es peligroso. Queremos que la Corte Suprema vea nuestro caso”, dijo Rosales.

Además de resistirse a volver a Paraguay, el grupo tampoco quiso, en su momento, permanecer en Asunción, donde el consulado argentino les ofreció alojamiento y comida para que pudieran esperar hasta poder viajar vía Ezeiza. Ellos argumentan que no tienen dinero para los pasajes en avión.

Desalojo

La situación se agravó ayer cuando autoridades de Migraciones se presentaron para desalojarlos, bajo el argumento de que estaban realizando la ocupación ilegal de la habitación donde permanecieron recluidos –no los dejaban salir, salvo para ir al baño– durante estos 14 días.

El coordinador de Centros de Frontera Mesopotamia Norte, Héctor Careaga, notificó al grupo que en seis horas como máximo debían abandonar las instalaciones que ocupaban “en forma ilegal”.

La posibilidad que tenían era volver a Paraguay, algo que les ofreció el consulado paraguayo, pero se negaron. “Queremos esperar en el puente que se resuelva la apelación”, insistió Rosales.

El tinglado en el que se refugian las familias, tras haber sido desalojados de un puesto de Gendarmería
El tinglado en el que se refugian las familias, tras haber sido desalojados de un puesto de Gendarmería


El tinglado en el que se refugian las familias, tras haber sido desalojados de un puesto de Gendarmería

“Nos dieron seis horas para salir y después nos desalojaron”, explicó el vocero del grupo. Por la tarde, se desató un aguacero sobre esta ciudad y los miembros de las familias se empaparon, ya que estaban todos parapetados bajo un tinglado a la intemperie.

Detrás de la situación humanitaria, subyace un conflicto entre la Argentina y Paraguay, con la provincia de Misiones encabezando el esfuerzo para que las fronteras no se abran, mientras subsista el peligro del colapso sanitario.

Presión de Paraguay

Según averiguó LA NACION de una alta fuente del gobierno misionero, los paraguayos –que vienen presionando hace meses para que la Argentina abra el puente– habrían permitido cruzar a este grupo de argentinos intencionalmente, como forma de enviarlos de avanzada para ver si lograban ingresar y así sentar un precedente.

La ciudad de Encarnación vive del comercio con Posadas y, tras más de un año con el puente Roque González de Santa Cruz cerrado, existe una enorme presión de paseros, comerciantes (se fundieron muchos) y funcionarios paraguayos para reabrir esta frontera.

Pero además hay otro motivo: los paraguayos tienen su sistema sanitario colapsado y quieren poder atenderse del lado argentino, como lo hicieron siempre en épocas prepandemia. En cambio, Misiones la pandemia, prácticamente duplicó la cantidad de camas UTI.

La provincia también afrontó costos económicos enormes por las fronteras cerradas, sobre todo con el puente Tancredo Neves, que une Puerto Iguazú con Foz de Iguazú, cerrado. La ciudad de las Cataratas es un páramo donde solo reabrieron la mitad de los hoteles y restaurantes, que sobreviven con un turismo interno con bolsillos menos profundos que los brasileños.

Sin embargo, el gobernador de Misiones nunca dudó: el puente y las fronteras tienen que estar cerradas hasta que pase el peligro. “Si abrimos el puente vendrían nuestros hermanos paraguayos a los hospitales y podría colapsar el sistema sanitario”, explicó varias veces desde el comienzo de la pandemia Oscar Herrera Ahuad, que además de mandatario provincial es médico y exministro de Salud.

En épocas normales, los paraguayos cruzan el puente para atenderse en el Hospital Madariaga, un enorme centro de alta complejidad en el que se hacen trasplantes de médula. Llegan para atenderse cualquier dolencia, incluidas las de alta complejidad; las mujeres guaraníes embarazadas también vienen a tener sus hijos al Madariaga y se van días después con su bebé con DNI argentino. Un dato: el año pasado, la cantidad de nacimientos en Misiones cayó por primera vez en muchos, porque cientos de paraguayas no pudieron cruzar a que nacieran sus hijos.

“Si dejamos pasar a este grupo porque tiene un DNI argentino o la Justicia les otorga un amparo, entonces se va a sentar un precedente y va a pasar mucha gente, porque muchos paraguayos tienen DNI argentino”, señaló la fuente oficial.