"Misiles y hambre": líderes de la UE y América Latina lamentan el impacto de la guerra en precios y pobreza

Por Eliana Raszewski

BUENOS AIRES, 27 oct (Reuters) - Los líderes de América Latina y de la Unión Europea lamentaron el jueves en una reunión en Argentina las consecuencias económicas y sociales que generó la guerra desatada por Rusia en Ucrania y coincidieron en la necesidad de intensificar sus relaciones comerciales.

En la apertura de la Tercera Cumbre de Ministros y Ministras de Relaciones Exteriores de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea, el presidente argentino, Alberto Fernández, dijo que el mejor socio para la región es Europa y pidió más inversiones en América Latina tras el impacto de la pandemia de COVID-19 y la guerra.

"Allá en el norte se disparan misiles, pero acá en el sur pasamos hambre", dijo Fernández, en su calidad de presidente pro-témpore de la CELAC, conformada por 32 países.

"Tenemos en América Latina los recursos que Europa está necesitando, necesitamos de Europa la tecnología, la investigación, la ciencia que hacen falta para poder aprovechar mejor nuestros recursos", agregó.

Por su parte, Josep Borrell, jefe de la política exterior de la UE, advirtió que las consecuencias de la guerra se sentirán en todo el mundo por la escasez de fertilizantes y los altos precios de la energía y los alimentos.

"A la crisis humanitaria, al sufrimiento humano, que toda guerra lleva consigo, se han sumado crisis alimentarias y energéticas que pueden convertirse en crisis financieras, que afectarán a la economía mundial y a millones de personas en el mundo", sostuvo Borrell.

El diplomático explicó que justo cuando la economía empezaba a repuntar tras la crisis que generó la pandemia, la guerra asestó un nuevo golpe que llevará al mundo a una recesión global, con presiones inflacionarias que generarán más turbulencias económicas.

Ambos dirigentes también destacaron la necesidad de mejorar el intercambio entre ambos bloques.

"Tenemos acuerdos con 27 de los 33 países de la región. Algunos son tan viejos que nos hemos olvidado de su existencia y otros no acaban de llegar", destacó Borrell, quien llamó a modernizar los tratados firmados y culminar los pendientes.

Según el diplomático, la UE es el primer inversor en la región, con un stock acumulado de 800.000 millones de euros.

Fernández, por su lado, sostuvo que la región posee los recursos naturales que el mundo necesita, pero que debe desarrollarlos para no limitarse a ser solo un proveedor de materias primas.

"Estamos obligados a industrializar nuestra producción primaria, a agregarle valor para aumentar el trabajo", agregó.

La cumbre entre la UE y la CELAC, que se celebra esta semana en Buenos Aires, es la primera desde el 2018.

(Reporte de Eliana Raszewski; Editado por Lucila Sigal)