La misión de la OIEA llegó a la ciudad de Zaporizhia con posibilidades de quedarse

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© Gleb Garanich, Reuters

Un cuerpo de la entidad internacional encargada de la regulación de la energía atómica arribó para un trabajo "técnico" en las instalaciones nucleares cerca de la ciudad de Zaporizhia, foco de conflicto en medio de la invasión rusa a Ucrania, para evaluar la situación y "evitar un desastre nuclear", según dijo el director Rafael Grossi. Mientras Kiev sigue denunciando bombardeos, Moscú se mostró dispuesto a aceptar que una delegación de la OIEA se quede de manera regular.

Este miércoles 31 de agosto, un grupo de expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llegó desde Kiev hasta la ciudad de Zaporizhia, desde donde partirán hasta la planta nuclear cercana que ostenta el mismo nombre para inspeccionar el estado del complejo ucraniano, que actualmente está bajo el control de las tropas pertenecientes a Moscú.

"Mi misión es técnica y busca evitar un accidente nuclear y preservar la planta nuclear más grande de Europa. En eso es en lo que estamos concentrados", manifestó el director de la OIEA, Rafael Grossi, tras llegar a Zaporizhia.

Según informaron agencias de Ucrania, la delegación buscará fijar una representación permanente en las instalaciones, una idea aceptada por el presidente Volodimir Zelenski, con quien se reunieron el martes. No obstante, el funcionario argentino aclaró que, por ahora, permanecerán "unos cuantos días".

"Si somos capaces de establecer una presencia permanente, o mejor dicho, continua, entonces se prolongará", recalcó. Además, comentó que una de las tareas de su equipo, compuesto por 14 personas, será hablar con los operarios ucranianos, sometidos a un nivel de estrés y agotamiento alto.

Las posibilidades de que una delegación de la OIEA se mantenga indefinidamente en Zaporizhia aumentaron después de que Rusia se mostrara abierto a dar el aval. El representante ruso ante las organizaciones internacionales en Viena, Mikhail Ulyanov, admitió que acogen con satisfacción esa idea.

Dentro de las complejidades de la tarea está el hecho de ingresar a una zona de conflicto activa, donde se registran bombardeos casi a diario. Grossi apuntó que requerían “garantías explícitas, no solo de la Federación Rusia, sino también del Gobierno de Ucrania”, algo que se consiguió, pero que demoró los plazos.

El complejo de Zaporizhia está bajo control ruso desde el pasado 4 de marzo y ha sido el centro de la preocupación de que algún ataque provoque una crisis atómica.

Ucrania y Occidente le han pedido reiteradas veces al Kremlin que saque a las tropas de los alrededores. Grossi se refirió que una desmilitarización de la planta no depende de él ni de su misión, sino de las partes involucradas en la guerra, sobre todo de Rusia.

En las últimas horas, Kiev volvió a acusar a Moscú de perpetrar un bombardeo en la ciudad. Yevguen Yevtouchenko, jefe de la administración de Nikopol, dijo que “el ejército ruso está bombardeando Energodar”. “La situación con estas provocaciones es peligrosa”, añadió.

Sin embargo, Rusia también ha acusado al bando ucraniano de atacar la central para aumentar la tensión en la zona. "El régimen de Kiev continuó sus provocaciones para hacer fracasar la misión del OIEA y crear una amenaza de desastre tecnológico en la central nuclear de Zaporizhia", denunció Ígor Konashénkov, portavoz de Defensa ruso.

Con EFE y Reuters