Las misas de la mayor fiesta católica de Paraguay serán a puerta cerrada

Agencia EFE
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Asunción, 5 nov (EFE).-Las autoridades religiosas anunciaron este jueves que las misas y liturgias de la festividad de la virgen de Caacupé, la mayor celebración católica de Paraguay y que cada ocho de diciembre congrega a miles de personas, serán a puerta cerrada como forma de evitar la propagación del coronavirus.

La medida implica restricciones que no estaban contempladas en el protocolo sanitario acordado la semana pasada entre la jerarquía y el Gobierno, que autorizaba las misas presenciales, aunque en menor número que el habitual y con aforos limitados.

"Que las liturgias del novenario y de la Solemnidad sean celebradas en el interior del Santuario sin fieles. Les pedimos que nos acompañen desde sus hogares a través de los medios, radio, televisión y redes sociales", dice el comunicado de Ricardo Valenzuela, obispo de la Diócesis de Caacupé, aprobado por la Conferencia Episcopal Paraguaya.

Asimismo, Valenzuela anunció el cierre temporal del Pozo de la Virgen, cerca de la basílica, donde miles de visitantes se surten de agua por su supuestas propiedades curativas.

El anuncio se produce tras las aglomeraciones ocurridas este fin de semana en ese lugar, que fueron divulgadas por los medios de comunicación, con imágenes de gente arremolinada, sin mascarilla y sin la debida distancia preventiva.

La Diócesis dispensó además a los peregrinos que tradicionalmente se dirigen a pié a Caacupé, a unos 55 kilómetros de Asunción, para cumplir sus promesas, y le instó a quedarse en casa o a seguir los actos desde sus casas o parroquias.

"Pastorear las peregrinaciones en condiciones normales es difícil. En pandemia es una tarea casi imposible", agrega el comunicado.

El protocolo acordado anteriormente había circunscrito esa peregrinaciones del 28 de noviembre al 4 de diciembre, durante el periodo de los novenarios, y excluido a los menores de 12 años, mayores de 60, embarazadas y personas de cualquier edad con diversas patologías.

Ello había provocado las críticas de algunos referentes sanitarios, que abogaron por la restricción total de las actividades presenciales ante el peligro de contagio.

No obstante, la cartera sanitaria había señalado que el protocolo podría ser revisado en función del comportamiento de la gente en los días previos a la festividad.

Además de convocar a millares de fieles, el día grande de la festividad reúne a las principales autoridades del Gobierno, incluyendo el presidente del país.

La decisión de la jerarquía católica coincide con el periodo de desescalada, que avanzó con el reinicio de los vuelos internacionales de pasajeros y la reapertura de sus fronteras terrestres con Brasil

Hasta este miércoles las muertes por el coronavirus en Paraguay ascienden a 1.453, con un total de 45.123 casos.

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