Una mirada a algunos artistas fallecidos de coronavirus

ANDREW DALTON
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CORONAVIRUS-VICTIMAS-PARTE 1

En esta combinación de fotos, de izquierda a derecha, el músico Aurlus Mabele, el escritor Luis Sepúlveda, el diseñador de calzado Sergio Rossi y el chef Floyd Cardoz. El coronavirus ha cobrado las vidas de artistas y artesanos, escritores y actores, músicos y figuras de los medios. (De izquierda a derecha: Liza Monet vía AP, Marta Fernández/Europa Press vía AP, familia de Sergio Rossi vía AP y AP Foto)

Un fabricante de zapatos. El rey congolés del dancehall. Un novelista exiliado. En la primera entrega de una serie ocasional, The Associated Press echa una mirada a figuras en las artes, el espectáculo y la cultura que han fallecido tras contraer el coronavirus.

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SERGIO ROSSI, ZAPATERO

Sergio Rossi aprendió a hacer zapatos de su padre artesano cuando Italia estaba en la agonía de la Segunda Guerra Mundial.

Llegó a convertirse en uno de los diseñadores de calzado fino más venerados que haya emergido del país famoso por su zapatos.

Habilidoso ya a sus 14 años, comenzó a vender sus diseños en Bolonia en 1966, lanzó su propia marca en 1968 y alcanzó prominencia global en los 70, en parte por su colaboración con el entonces joven diseñador de modas Gianni Versace, uno de los muchos creativos renombrados con los que trabajaría. Le vendió la línea al Gucci Group, que más tarde pasó a ser Kering, en 1999, por unos 96,2 millones de dólares.

“La suya fue la historia de un amor incondicional por los zapatos”, dijo su familia en un comunicado.

Hizo calzado tanto para hombres como para damas, pero estos últimos fueron realmente su especialidad, y diseños como su tacón Cachet adquirieron popularidad entre celebridades como Ariana Grande, Paris Hilton y Lupita Nyong’o.

“Tenía un increíble don para lo actual, produjo cosas maravillosas”, dijo el diseñador de zapatos Manolo Blahnik a Footwear News. “Es una pérdida enorme para la industria del calzado”.

Su compañía ha preservado miles de sus dibujos y documentos en un archivo que honra su legado. También entrenó en el oficio a su hijo Gianvito Rossi, y éste tiene su propia marca pujante.

Sergio Rossi murió el 3 de abril en Cesena, Italia. Tenía 84 años.

CHANG KAI, DIRECTOR Y EJECUTIVO DE CINE

Chang Kai, un director y ejecutivo de los estudios de cine Hubei en China, se vio obligado a hacer de enfermero en sus últimas semanas mientras su padre, su madre y su hermana morían de coronavirus en Wuhan, la primera ciudad azotada por la pandemia.

La revista financiera Caixin publicó una nota escrita por Kai con el clásico estilo poético chino poco antes de su deceso, que les hizo llegar un amigo del cineasta.

Decía: “Mientras doy mis últimos suspiros débiles, le digo a mi familia, a mis amigos, y a mi hijo en la lejana Londres: toda mi vida fui un hijo obediente, un padre responsable, un esposo amoroso, ¡y una persona honesta! ¡Adiós a aquellos que amo y a aquellos que me amaron!”

Falleció el 14 de febrero en un hospital en Wuhan, dijo su compañía de cine en un comunicado. Tenía 55 años.

AURLUS MABELE, MÚSICO Y COMPOSITOR

A Aurlus Mabele lo llamaban “el rey del soukous”.

El cantante y compositor congolés tomó el estilo de música bailable originado en su país en la década de 1960 y lo popularizó a nivel global.

Su rítmica mezcla de dancehall con estilos musicales de África Occidental, el Caribe, el pop y el soul fue especialmente popular en Francia, a donde se mudó en los años 80.

Allí formó el supergrupo congolés Loketo, junto con Diblo Dibala y Mav Cacharel.

Murió el 19 de marzo en París, dijo su hija, Liza Monet. Tenía 66 años.

LUIS SEPÚLVEDA, ESCRITOR

Luis Sepúlveda fue encarcelado por su activismo político durante la dictadura del general Augusto Pinochet en Chile, y expulsado de su país en 1977.

Como otros renombrados escritores, creó su obra más entrañable en el exilio.

Se convirtió en un astro de la literatura internacional con la novela de 1988 “Un viejo que leía novelas de amor”, basada en los meses que pasó en la Amazonia ecuatoriana entre indígenas shuar tras ser exiliado.

Sepúlveda también escribió “Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar”, sobre un ave manchada de petróleo que convence a un gato doméstico que cuide de su último huevo.

“Tus libros le han enseñado a mucha gente a volar, a considerar, a reflexionar, a respetar”, dijo Lynda Albertson, una de los muchos admiradores de Sepúlveda que elogió su obra en Twitter tras su deceso. “Gracias por recordarme que el amor verdadero, la amistad verdadera pueden venir de donde menos lo esperas”.

Nacido en Ovalle, Chile, en 1949, Sepúlveda vivió entre Suramérica y Europa entre finales de los 70 y los 80. Pasó los años 90 en Alemania antes de mudarse a Gijón, España.

Había vuelto de una conferencia literaria en Portugal cuando estuvo entre los primeros diagnosticados con el coronavirus en Asturias.

El gobierno regional de Asturias confirmó su deceso el 16 de abril, a los 70 años.

FLOYD CARDOZ, CHEF

El chef Floyd Cardoz llevó la cocina india a nuevas alturas en Estados Unidos.

Defensor incansable de hacer la industria culinaria más sustentable, Cardoz dirigió restaurantes prósperos en Nueva York y su natal India y adquirió aún más fama cuando participó en la competencia televisiva “Top Chef” y ganó “Top Chef Masters”.

Cardoz se formó como cocinero en Mumbai y perfeccionó sus habilidades para la cocina francesa, italiana e india en Suiza antes de mudarse a Nueva York. En 1998 abrió Tabla, un restaurante que según críticos y amantes de la gastronomía le dio un nivel sin precedentes a las artes culinarias y mayor calidad a la cocina fina estadounidense.

Luego que Tabla cerró en 2010, dirigió cocinas en restaurantes neoyorquinos que incluyen North End Grill y White Street.

Escribió un libro publicado en 2016 dirigido a las cocinas norteamericanas: “Flavorwalla”.

También tuvo restaurantes en Mumbai, a donde viajó poco antes de su muerte para celebrar el aniversario de su Bombay Canteen y la inauguración de una nueva tienda, Bombay Sweet Shop.

La anfitriona de “Top Chef” Padma Lakshmi dijo en Twitter que Cardoz tenía “una sonrisa pícara, una necesidad innata de hacer felices a aquellos a su alrededor, y un toque delicioso”.

Cardoz murió el 25 de marzo en un hospital en Montclair, Nueva Jersey, dijo su compañía en un comunicado. Tenía 59 años.

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Los periodistas de AP Leanne Italie en Nueva York y Aritz Parra en Madrid contribuyeron a este despacho.