Cinco minutos de calentamiento para mejorar la forma física de los escolares
El sedentarismo infantil es un problema creciente en España, donde un tercio de los niños presenta sobrepeso. Los motivos son varios, pero la pandemia tuvo mucho que ver, al cambiar la forma de jugar y de relacionarse de nuestros escolares. Estos sustituyeron los parques y las pistas deportivas por entornos en internet y videojuegos.
En este sentido, las clases de Educación Física se convierten en un espacio fundamental para promover la actividad física y combatir este problema. Al fin y cabo, se trata de “casi” dos horas semanales de ejercicio para los estudiantes que, además, son obligatorias.
Es cierto que la Educación Física es mucho más que la práctica de ejercicio. La Educación Física incluye, o debería incluir, expresión corporal y habilidades motrices, además de condición física. Por otro lado, esas dos horas a la semana proporcionan un momento único para trabajar de forma sistemática y crear hábitos saludables que puedan perdurar en nuestros escolares hasta la vida adulta.
En busca de una rutina estandarizada
En mi caso, compagino la actividad como profesor asociado en la Universidad de Murcia en el área de Didáctica de la Expresión Corporal con mi trabajo en el Colegio San Buenaventura Capuchinos. Aunque doy clases en Educación Secundaria, el colegio también imparte Educación Infantil y Educación Primaria.
Junto con mis compañeros, siempre habíamos comentado la posibilidad de estandarizar ejercicios que sirvieran para mejorar la forma física de nuestros alumnos ya que, especialmente tras la pandemia, habíamos observado un descenso en sus niveles de condición física.
Esta combinación entre mi actividad investigadora y el trabajo práctico con estudiantes en un entorno escolar me ha permitido diseñar un calentamiento novedoso para alumnos de entre 8 y 12 años.
Nos concentramos en que el calentamiento fuera breve para poder ser aplicado en todas las sesiones y disponer de tiempo para el resto de contenidos. También seguimos las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de realizar ejercicio moderado 3 a 5 días a la semana. La OMS insiste en incluir el trabajo de fuerza en nuestro día a día, y también en el de los escolares. Este hecho nos motivó a incluir, sobre todo, ejercicios de fuerza en nuestro protocolo.
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EduFis5: cinco minutos y cinco bloques
Nuestro protocolo de calentamiento se compone de cinco bloques de ejercicios de un minuto de duración:
Movilidad articular con desplazamientos: ejercicios para activar las articulaciones y preparar la musculatura para una actividad física posterior.
Propiocepción y equilibrio: ejercicios para mejorar la conciencia corporal y el control del movimiento.
Abdominales: ejercicios para fortalecer la musculatura abdominal.
Fuerza con autocarga: ejercicios de fuerza que utilizan el propio peso corporal como resistencia.
Pliometría: ejercicios con salto para mejorar la potencia muscular.
Validación en centros educativos
Para validar el EduFis5 se consultó a un total de 25 expertos, entre los que se encontraban doctores en Ciencias del Deporte, monitores deportivos, médicos pediatras y, sobre todo, maestros de Educación Física en Educación Primaria.
El protocolo tuvo una puntuación de 0,92 puntos sobre un máximo de 1,00. Esto nos indicó un amplio consenso sobre la validez de los ejercicios y su utilidad en las clases de Educación Física. Además, en el caso de los maestros que validaron el protocolo, lo aplicaron en sus clases y nos confirmaron que era factible llevarlo a cabo.
Comentaron que, sobre todo al principio, a sus alumnos les costaba hacer alguno de los ejercicios (por ejemplo, los semi-burpees, que consisten en pasar de posición de plancha a de pie), pero al repetirlo en el tiempo lo conseguían sin problemas. También, a nivel organizativo, nos sugirieron aplicar una organización en círculo al practicar los bloques del dos al cinco.
Debido a mi colaboración como “profesor invitado” en los estudios de doctorado de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Yogyakarta State University de Indonesia, en la actualidad este mismo protocolo se está aplicando y evaluando allí en más de una decena de escuelas de primaria, lo que supone una muestra de más de 750 estudiantes.
Efectos físicos… y académicos
Ahora mismo estamos investigando sobre los efectos que este protocolo tiene sobre los niveles de condición física de nuestros escolares. También sobre el rendimiento académico de los alumnos, ya que numerosas revisiones han vinculado la práctica de ejercicio con la obtención de mejores notas, especialmente en Educación Primaria.
El EduFis5 se perfila como una herramienta sencilla pero eficaz para incrementar los niveles de actividad física de nuestros escolares, mejorando su calidad de vida y sentando las bases para la adopción de hábitos saludables. Invitamos a la comunidad educativa en general, y a los maestros de Educación Física en particular, a llevarlo a la práctica en sus clases, contribuyendo a que los alumnos crezcan sanos y fuertes.
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation, un sitio de noticias sin fines de lucro dedicado a compartir ideas de expertos académicos.
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José Vicente García Jiménez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.