Minoristas luchan por sobrevivir, ofrecen nuevos servicios

Por ANNE D'INNOCENZIO

NUEVA YORK (AP) — Con tantas opciones y comodidades nuevas, nunca ha habido un mejor momento para hacer compras. Los empleados del ramo, no obstante, no pueden decir lo mismo.

El ramo de los negocios minoristas está siendo cambiado radicalmente por la nueva tecnología, amenazando la seguridad laboral de sus empleados, desde vendedores y cajeros hasta cargadores. Los ajustes son impulsados más que nada por las ventas a través de la internet y por otros cambios en los hábitos del consumidor derivados de ese fenómeno.

A medida que se automatizan muchas tareas, los empleados tratan de ofrecer servicios que la internet no puede llevar a cabo.

Un empleado de la tienda de electrodomésticos Best Buy, por ejemplo, está siendo enviado a las casas de los clientes para ayudarlos a elegir el producto indicado. Un empleado de Walmart recorre los pasillos, recoge productos de pedidos online y los lleva a los autos de los clientes.

De todos modos, por más que traten de adaptarse a los nuevos tiempos, asumiendo nuevas responsabilidades, los sueldos de los empleados de los negocios minoristas tienden a estancarse. Algunas empresas dicen que, a la larga, la transformación en curso podría hacer que haya menos empleados, pero mejor pagados.

Algunos empleados se sienten más satisfechos con estos cambios, mientras que otros dicen que ya no la pasan tan bien como antes. La vendedora de Bloomingdale´s Brenda Moses afirma que los clientes comparan precios en sus teléfonos y bombardean a los vendedores con preguntas.

“Tú les dices todo lo que necesitan saber y ellos te salen con que van a comprar el producto online”, expresó.

La comisión que cobra Moses subió del 0,5% al 6%, pero su sueldo bajó de 19 a 10 dólares la hora, para después repuntar a 14. Ahora depende más de las comisiones y se ve obligada a competir con sus compañeros de trabajo.

"Ahora hay que sudar para ganar dinero”, comentó.

En Estados Unidos fueron eliminados 66.500 puestos de trabajo en negocios minoristas en el 2017, sin contar los nuevos puestos creados en sectores como la distribución y los call centers. Las grandes tiendas por departamentos son las más golpeadas, pero también sufren los pequeños negocios.

Se calcula que en la próxima década el 60% de los empleados cumplirán funciones diferentes, de acuerdo con Craig Rowley, ejecutivo del Korn Ferry Hay Group, que asesora a empresas sobre temas de recursos humanos.

“Los trabajos de los empleados van a ser más interesantes y van a incidir más en el funcionamiento de la compañía”, dijo Rowley. “Pero por otro lado, habrá menos trabajos básicos y aumentarán las presiones para tener un buen desempeño”.

Walmart, la tienda que es la mayor empleadora privada de Estados Unidos, que lucha por contrarrestar la creciente presencia de Amazon, ha revaluado cada plaza de trabajo. Y ha hecho algunos cambios para tener más gente disponible durante el día. Asegura que los clientes están complacidos con los cambios, como lo indicaría el hecho de que las ventas aumentan, a diferencia de lo que ocurre con otros minoristas.

Walmart tiene hoy 18.000 empleados que ofrecen servicios personalizados, encargándose personalmente de los pedidos online.

Algunos empleados de minoristas a la vanguardia de los cambios, como Laila Ummelaila, que asiste a los clientes en sus compras en un Walmart de Old Bridge, Nueva Jersey, disfrutan con sus nuevas responsabilidades.

“Empiezas a conocer a los clientes, sabes lo que les gusta”, expresó. “Cómo les gusta la carne, cuánto tiempo mantienen la leche en la nevera...”.

En algunos mercados Best Buy está asignando gente para que asesore a los clientes en sus casas. Billy Schuler, por ejemplo, hizo recomendaciones a Steve Frederic sobre los parlantes que puede acoplar a su teléfono en su casa de Chicago.

“Los clientes se sienten más cómodos cuando están en sus casas”, comentó Schuler. Frederick opinó que la visita había sido productiva. “Cuando inviertes sumas altas, quieres que alguien venga y te explique cómo funcionan las cosas”, indicó.

Schuler dice que le pagan bien por su trabajo. Ummelaila afirma que ahora gana 12 dólares por hora, comparado con los 10 que percibía antes de asesorar personalmente a los clientes.

Target atribuye un aumento en sus ventas a su decisión de asignar personal especializado a secciones como ropa, electrodomésticos y artículos de belleza. Agregó que la contratación de personal que genera presentaciones más atractivas alienten a la gente a comprar sus productos.

Los sueldos de los empleados de negocios minoristas han aumentado menos de un 9% desde 1990, comparado con el 18% de los empleados del sector privado en general.

“Durante mucho tiempo, los trabajos en negocios minoristas fueron terribles”, declaró Michael Mandel, del Progressive Policy Institute. "Estos negocios tenían una estrategia: vender mucho y pagar sueldos bajos. Esa estrategia ya no funciona”.

Mandel confía en que las nuevas tecnologías ayuden a crear más empleos, mejor pagados que los que son eliminados.

Pero un informe preparado por el Cornerstone Capital Group para el Investor Responsibility Research Center Institute estima que hay 7,5 millones de empleos que pueden ser eliminados por la automatización en los próximos años.

Amazon, por ejemplo, está ensayando una tienda de comestibles en Seattle sin cajeros, que emplea cámaras y sensores en los estantes para llevar la cuenta de lo que toma una persona y cobrárselo.

Alfredo Durán, de Queens, Nueva York, trabajó en seis negocios minoristas durante 15 años hasta llegar a administrar uno de ellos. Cuando ese local cerró, sin embargo, se dio cuenta de que nadie quería pagar por su experiencia. Hora trabaja como conserje de un hotel. Gana la mitad de lo que percibía antes, pero está feliz de haber dejado las tiendas minoristas.

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En este despacho colaboraron los videoperiodistas de la AP Terry Chea (en San Francisco) y Teresa Crawford (Chicago).

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Anne D'Innocenzio está en http://www.Twitter.com/adinnocenzio

This story is part of Future of Work, an Associated Press series that explores how workplaces across the U.S. and the world are being transformed by technology and global pressures. As more employers move, shrink or revamp their work sites, many employees are struggling to adapt. At the same time, workers with in-demand skills or knowledge are benefiting. Advanced training, education or know-how is becoming a required ticket to the 21st-century workplace.