La minoría rohinyá pide su inclusión en el "Gobierno democrático" de Birmania

Bangkok, 19 abr (EFE).- Un colectivo rohinyá, una minoría étnica de religión musulmana no reconocida en Birmania (Myanmar) donde sufrió una campaña de limpieza étnica en 2017, ha solicitado que su comunidad esté representada en el "Gobierno de unidad nacional" opuesto a la junta militar birmana.

En una carta dirigida el domingo a la comunidad internacional y al movimiento civil birmano, la Sociedad Rohinya de Arakán para la Paz y los Derechos Humanos (ARSPH, siglas en inglés) celebró la formación del Ejecutivo democrático, pero subrayó que no puede aceptar que no incluya a ningún representante rohinyá.

"Hemos sufrido persecución y muerte durante muchos años en Birmania porque somos musulmanes, no budistas. Los trágicos eventos del pasado en Birmania están destinados a repetirse hasta que se acabe la impunidad y se garantice la rendición de cuentas. Esto no puede ocurrir hasta que nosotros, los rohinyás, estemos incluidos en el Gobierno de mañana", dice la carta firmada por Mohib Ullah, presidente de la ARSPH.

La ARSPH, que tiene presencia en los campos de refugiados rohinyás en Bangladés, pidió al Consejo Consultivo Especial para Birmania (SAC-M, sigla en inglés), formado por expertos y diplomáticos a raíz del golpe en Birmania, que presione al movimiento civil birmano para que incluya a los rohinyás en el Ejecutivo.

La misiva ha sido enviada también en copia a la Secretaría General de la ONU, el Ministerio de Exteriores bangladés, la Corte Internacional de Justicia y al ministro de Cooperación Internacional y portavoz del "Gobierno de unidad nacional" birmano, Dr. Sasa.

El pasado viernes, parlamentarios electos, activistas prodemocráticos y representantes de las minorías étnicas formaron oficialmente un Gobierno de unidad nacional, que busca ser reconocido internacionalmente como el representante legítimo del pueblo birmano frente a la junta militar.

Desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero, las fuerzas de seguridad birmanas han matado a más de 730 personas, 7 de ellas el domingo, debido a la brutal represión de las protestas contra el golpe, así como en ataques indiscriminados contra civiles.

El Ejército birmano también es responsable de una campaña militar contra los rohinyás en 2016 y 2017, que causó el éxodo de más de 700.000 miembros de esta comunidad a Bangladés y que está siendo investigada por supuesto genocidio en la Corte Internacional de Justicia.

Los militares encabezados por el general golpista Min Aung Hlaing justifican el golpe de Estado por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, en los que arrasó el partido de la líder depuesta Aung San Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, con el aval de los observadores internacionales.

(c) Agencia EFE