El primer ministro de Sudán renuncia al cargo

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EL CAIRO (AP) — El primer ministro Abdalá Hamdok renunció el domingo en medio de un estancamiento político y protestas generalizadas en pro de la democracia tras un golpe de Estado que descarriló la frágil transición de Sudán a un gobierno democrático.

Hamdoc, un ex funcionario de las Naciones Unidas visto como el rostro civil del gobierno de transición de Sudán, fue reinstalado en noviembre como parte de un acuerdo con los militares tras el golpe de Estado de octubre. En ese tiempo Hamdok no nombró un gabinete, y su renuncia sume al país en la incertidumbre política.

En un discurso televisado a nivel nacional el domingo, Hamdock se pronunció a favor de que haya un diálogo para acordar una “constitución nacional” y para “elaborar un programa de trabajo" con el fin de completar la transición a la democracia, de acuerdo con el documento constitucional de 2019 que rige el período de transición.

“Decidí devolver la responsabilidad y declarar mi renuncia como primer ministro”, señaló, y agregó que su dimisión daría oportunidad a otra persona para que conduzca a la nación y complete su transición hacia un “país civil y democrático”.

El premier indicó que sus gestiones para cerrar la creciente brecha y apaciguar las disputas entre las distintas fuerzas políticas han fracasado.

Advirtió también que el estancamiento político actual desde la toma del poder por los militares podría convertirse en una crisis total y dañar la economía del país, ya de por sí muy afectada.

“Intenté lo más que pude impedir que nuestro país se deslice hacia una catástrofe. Ahora, nuestra nación se encuentra en un peligroso punto de inflexión que podría amenazar su supervivencia a menos de que sea rectificado urgentemente”, manifestó.

El golpe militar de octubre trastocó los planes del país africano para pasar a la democracia luego de que un alzamiento popular obligó a las fuerzas armadas a derrocar al añejo dictador Omar al Bashir y a su gobierno islamista en abril de 2019.

Cuatro meses después de la caída de Al Bashir, los generales y los manifestantes llegaron a un acuerdo para compartir el poder y gobernar el país hasta que se realicen elecciones en 2021. Sin embargo, las relaciones entre los militares y los civiles se han visto afectadas debido a la toma del poder por parte de los primeros.

Horas antes de que el premier renunciara, fuerzas de seguridad sudanesas dispersaron violentamente a manifestantes que pugnaban por un gobierno democrático, y al menos tres personas fallecieron.

El Comité de Médicos de Sudán, que forma parte del movimiento a favor de la democracia, indicó que uno de los muertos fue golpeado “violentamente” en la cabeza mientras participaba en una marcha de protesta en Jartúm. Dijo también que los otros dos fueron baleados en el pecho en la ciudad de Omdurman, ubicada junto a Jartúm, en la margen opuesta del río Nilo. Docenas de manifestantes resultaron heridos, añadió el grupo.

El activista Nazim Sirag dijo que las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes, y los persiguieron en calles aledañas en la capital.

Hubo más manifestaciones en otras ciudades, incluyendo Puerto Sudán y Nyala en la región de Darfur.

Las protestas se llevaron a cabo a pesar de un incremento en la seguridad y el bloqueo de puentes y caminos en Jartúm y Omdurman. Las conexiones a internet también fueron alteradas antes de las manifestaciones, según el grupo activista NetBlocs. Las autoridades han utilizado tácticas de ese estilo desde el golpe de Estado del 25 de octubre.

Con las muertes del domingo, el total de manifestantes fallecidos desde el golpe es de por lo menos 56, según el grupo médico. Cientos también resultaron heridos.

El mes pasado surgieron denuncias de violencia sexual, incluyendo casos de violación y violación en grupo por parte de fuerzas de seguridad contra manifestantes femeninas, según la ONU.

El consejo soberano de gobierno se ha comprometido a investigar los actos de violencia contra los manifestantes.

El sábado, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, exhortó a las fuerzas de seguridad a que “cesen de inmediato el uso de la fuerza mortal contra los manifestantes” y a que se llame a cuentas a los responsables.

La dirección rotatoria del consejo soberano, ahora encabezado por el general Abdel Fattah Burhan, debe ser transferida a un civil tal como se planeó antes del golpe de Estado, declaró Blinken.

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