El primer ministro japonés, debilitado por sus vínculos con la secta Moon

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El gobierno de Fumio Kishida se ha visto debilitado por sus vínculos con la Iglesia de la Unificación (o secta Moon) desde el asesinato de Shinzo Abe por un hombre que culpaba al ex líder japonés de su asociación con la secta. Una investigación interna del gobernante Partido Liberal Democrático reveló que 179 de sus 379 parlamentarios tienen vínculos con la organización religiosa acusada de arruinar a muchos seguidores. Fumio Kishida ha caído en picado en las encuestas de opinión.

Con nuestro corresponsal en Tokio, Frédéric Charles

El primer ministro Fumio Kishida no ha conseguido imponer a la derecha del partido conservador, nacionalista, reaccionario y revisionista, del que era líder Shinzo Abe, la ruptura de los vínculos con la Iglesia de la Unificación, también ultraconservadora y anticomunista. Ante el Parlamento, Fumio Kishida justifica la organización de un costoso funeral nacional para Shinzo Abe el 27 de septiembre.

Funeral impuesto

Impuesta por los leales a Shinzo Abe, asistirán a la ceremonia la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris y el primer ministro indio Narandra Modi. Sin embargo, la mayoría de los japoneses no quieren un funeral de Estado. En los próximos días, los vínculos con la secta Moon pueden resultar más problemáticos para Fumio Kishida y paralizar la actividad de su gobierno.

Al disparar a Shinzo Abe, su asesino Tetsuya Yamagami ha sacado a la luz un tema hasta ahora tabú: la influencia de la secta Moon en el Partido Liberal Democrático, que ha dominado la política japonesa durante décadas.

Respeto y autoridad


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