Primer ministro griego desmiente acusaciones en caso de escuchas telefónicas

El primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, desmintió este lunes haber puesto bajo escucha a algunos de sus ministros, tras las acusaciones de un semanario que colocó al gobierno en el punto de mira.

El semanario de izquierda Documento, afín a Syriza, el principal partido de la oposición, publicó el fin de semana una lista de 33 personalidades públicas que fueron espiadas a través del programa Predator. Entre ellas había varios ministros en ejercicio, periodistas y hombres de negocio.

Las revelaciones, basadas en fuentes de la inteligencia griega, dieron un nuevo impulso al escándalo de las escuchas telefónicas ilegales que sacude al país desde el verano boreal.

Además, se producen unos días después de que una comisión del Parlamento Europeo sobre programas malignos visitara Grecia, donde instó al gobierno a realizar una investigación "urgente y exhaustiva" sobre el caso.

Entre las víctimas figuran, según la revista, el ex primer ministro Antonis Samaras, los actuales ministros de Relaciones Exteriores, Finanzas, Desarrollo, Trabajo y Turismo; un empresario y varios periodistas.

- "Calumnias" -

"Nunca he afirmado (...) que no hubo vigilancia. Es muy diferente acusar al primer ministro de haber orquestado esta acción", subrayó Mitsotakis, calificando las acusaciones del periódico de "vergonzosas", "calumniosas" e "inaceptables".

El portavoz del Ejecutivo, Giannis Oikonomou, reiteró unas horas antes que no existían "elementos probatorios" de las revelaciones de Documento.

Syriza, la izquierda radical del ex primer ministro Alexis Tsipras (2015-2019), exigió este lunes que el Gobierno arroje luz sobre este caso "antes de las próximas elecciones", previstas en el verano de 2023.

La formación opositora también afirmó que contempla recurrir a una "moción de censura" en el Parlamento contra el gobierno de Mitsotakis, que cuenta no obstante con una amplia mayoría.

El redactor jefe de Documenta, Kostas Vaxevanis, ha prometido además divulgar otros nombres de personalidades víctimas de este programa que permite espiar a una persona sin dejar prácticamente huella.

El caso de las escuchas -- el "Watergate" griego, como lo califica la prensa -- estalló en julio, cuando Nikos Andrulakis, un eurodiputado y jefe del partido socialista griego, interpuso una denuncia asegurando que en varias ocasiones alguien había intentado infectar su celular con el programa Predator.

El escándalo condujo a la dimisión del jefe de los servicios secretos y a la de un sobrino y consejero del primer ministro.

Kyriakos Mitsotakis, que colocó a los servicios de inteligencia bajo su control desde el primer día de su mandato en 2019, siempre negó la compra de este programa por parte de su gobierno, aunque reconoció haber puesto bajo escucha a Andrulakis.

El gobierno afirmó también que próximamente se votará una ley para prohibir la comercialización de programas malignos.

- "Estado paranoico" -

El redactor jefe de Documento, interrogado este lunes por la Corte Suprema, fue claro en sus acusaciones.

"Existe una red de vigilancia única, que tiene por cerebro a Mitsotakis", afirmó Kostas Vaxevanis antes de abandonar el tribunal, y aludió a un "Estado paranoico"

Entre las personas puestas bajo escucha figuran varios periodistas y Alexis Papachelas, director de redacción del diario de centroderecha Kathimerini.

"Solo una solución completa y rápida del caso de las escuchas telefónicas permitirá disipar las sospechas que ha lanzado. Si el país tarda" en hacerlo, "corre el riesgo de ingresar en una vía muy sombría", reaccionó Alexis Papachelas.

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