El ministro español del Interior confía en la vía diplomática con Argelia

·2  min de lectura

Zaragoza (España), 16 jun (EFE).- El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró este jueves que es "el momento de la diplomacia" con Argelia, que hace una semana suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación y las relaciones comerciales con España por su cambio de criterio sobre el Sáhara Occidental.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pasó a apoyar en marzo pasado la propuesta marroquí de autonomía para la excolonia española. Argelia respalda al Frente Polisario, organización que reclama la independencia total del Sáhara.

Argelia es un vecino "estratégico" y la diplomacia española trabaja "con seriedad, tranquilidad y en silencio, como debe ser", con vistas a una "desescalada de la situación actual", dijo el ministro a los medios de comunicación en Zaragoza (noreste).

Grande-Marlaska insistió en que las relaciones con Argelia son "importantes y principales" para España, "consolidadas en el tiempo".

En materia de seguridad, se trata, añadió, de "una cooperación y coordinación" en beneficio de las sociedades, tanto en la lucha contra el terrorismo como contra la criminalidad organizada y las mafias que trafican con seres humanos.

La inmigración irregular procedente del continente africano ha bajado este año un 35 % en las islas Baleares y en las costas mediterráneas del sureste peninsular español, dijo.

Preguntado por la reunión de este miércoles en Madrid con el ministro del Interior de Marruecos, Grande-Marlaska recaló que es un país vecino "absolutamente estratégico y fiable", y con el que la relación es importante "y transversal" en seguridad y también en economía y cultura.

Con Marruecos, la situación es "absolutamente satisfactoria", dijo, desde la reunión que mantuvieron el rey Mohamed VI y el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, el pasado 7 de abril en Rabat.

Las relaciones entre los dos países había pasado por una crisis profunda a partir de abril de 2021, cuando las autoridades españolas permitieron que el líder independentista saharaui, Brahim Gali, recibiera atención hospitalaria en España.

La situación se agravó el 17 y 18 de mayo de ese año con la entrada irregular desde Marruecos de más de 10.000 personas en la ciudad norteafricana española de Ceuta y la llamada a consultas de la embajadora marroquí por su gobierno.

La crisis se recondujo a partir de marzo pasado, después de que Sánchez apoyara la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental, antigua provincia española ocupada parcialmente por Marruecos.

"Hay un equipo de trabajo para la apertura progresiva, gradual de las fronteras (entre España y Marruecos), tanto para personas como para mercancías y siempre garantizando la seguridad de todos", insistió el ministro español, toda vez que ayer se celebraron más reuniones de los equipos técnicos en competencia de aduanas, explicó.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.