De ministro a "candidato de la gente": el otro lado de la estrategia electoral de Sergio Massa

En una elección particular, Sergio Massa -ministro de Economía y aspirante presidencial- logró imponerse como el candidato más votado en las generales, luego de haber obtenido una magra performance en las PASO.

A pesar de formar parte del Gabinete del gobierno saliente, y de las complejas semanas que debió enfrentar al frente del Palacio de Hacienda, con récords inflacionarios y la divisa paralela oscilando en la barrera de los $1.000, el tigrense logró revertir el resultado de las primarias que ubicaron como gran ganador al libertario Javier Milei.

Como estilan aclarar en el oficialismo, la recuperación electoral "no fue magia" sino que respondió a una táctica y estrategia de campaña que respetan a rajatabla desde el equipo de colaboradores y que consta de distintas etapas.

Tras la indicación de redoblar los esfuerzos militantes en la provincia de Buenos Aires y en el Norte Grande, Unión por la Patria logró recuperar territorio y conquistar 9.645.983 votos, creciendo en casi tres millones de votos.

Desde el búnker de Unión por la Patria, ubicado en Mitre al 300, a escasos pasos de Casa Rosada, recuerdan que en el primer tramo, en la previa de las PASO, el funcionario casi no hizo uso de su traje de candidato en contraste con sus rivales políticos.

Según precisan, eligió concentrar sus energías en mostrarse operativo en su rol de ministro, al frente de una cartera caliente, y en constantes negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante la semana, se recluía días -y noches- en sus oficinas del Ministerio de Economía mientras que los fines de semana aprovechaba para visitar a vecinos del interior de la provincia.

Sergio Massa fue el candidato más votado en las elecciones generales, luego de haber obtenido una magra performance en las PASO.

La segunda etapa inició el día después de haber sido relegado al tercer lugar detrás de Juntos por el Cambio y la Libertad Avanza en las primarias, pero con la tranquilidad de poder haber hecho frente a los vencimientos de deuda con el Fondo, producto de el auxilio económico de China y Qatar conquistados en la previa a los comicios.

Respecto a esta época, sus colaboradores apuntan que la encaró ya sin el peso de la mochila de la entidad de crédito a cuestas, y en coordinación permanente con gobernadores e intendentes.

Massa: el candidato de la gente

Desde el massismo reconocen como uno de los hitos de la campaña la performance que tuvo Massa en ambos debates presidenciales, sobre todo el primero, ya que aseguran que fueron centrales para consolidarlo como "el candidato con mayor coherencia".

Luego de las elecciones de octubre, donde el ministro logró imponerse como el candidato más votado, y con el escenario de crisis abierto en Juntos por el Cambio luego de que la titular del PRO, Patricia Bullrich, y el expresidente Mauricio Macri anunciaran, a título personal, su respaldo a La Libertad Avanza en la segunda vuelta, el oficialismo despliega la tercera y última etapa de la campaña: "el candidato de la gente".

Sus principales colaboradores aclaran que "hay momentos para cada tipo de Sergio", y detallan que, a semanas de la segunda vuelta, se verá a un candidato presidencial en permanente contacto con la sociedad.

La idea de demostrar cercanía con la gente nace de la intención de diferenciarse del libertario. "Milei no se acerca, le da asco la gente", remarcan.

"Milei no se acerca, le da asco la gente", remarcan desde la cercanía de Massa

En Unión por la Patria creen que Massa es el único de los dos competidores capaz de establecer vínculos con los ciudadanos de manera "no forzada", y apuestan a capitalizar ese atributo.

La puesta en práctica de la tercera faceta camino al balotaje se verá materializada en más visitas al interior y en la sumatorias de caravanas y recorridas por la provincia.

En la etapa final, Massa, que logró despojarse de la corbata, se mostrará más descontracturado, explicando casi como mantra el mapa de propuestas del espacio. Eso sí, se tomó la definición de no hacer mención directa y explícita de su rival.

En el oficialismo consideran que no hace falta nombrar más a Milei, y trabajan en acentuar la diferenciación entre los dos modelos defendidos por los espacios en pugna por la positiva.

En detalle, el detrás de escena de la campaña

El diseño de la ingeniería electoral detrás de la figura del dirigente nacional del Frente Renovador consta de varias partes de un armado integral.

Por un lado, el rol clave del asesor político Antoni "El Catalán" Gutiérrez-Rubí; por otro, un equipo de asesores brasileños en materia audiovisual y redes sociales, que responde al mandatario del gigante sudamericano, Luis Inácio Lula da Silva, y el peso del entorno de confianza de Massa.

Desde las entrañas de los colaboradores del tigrense destacan el manejo de las situaciones adversas de Massa

Desde su oficina ubicada en el cuarto piso del búnker de Mitre, El Catalán se encarga de diseñar cada paso de la mirada estratégica de la campaña, es decir, es quien analiza el termómetro social, político y económico que define el perfil de Massa ideal de acuerdo a la ocasión.

El equipo de brasileños especialistas en redes, que envió como gesto de colaboración el líder del PT y presidente de Brasil, logró que las piezas audiovisuales del espacio adoptaran el profesionalismo necesario para batallar en las distintas plataformas, hasta entonces, terreno libertario.

Por último, la mesa chica que lo rodea, comandado por su esposa y titular de Aysa, Malena Galmarini, pero integrada además por Juan Olmos, Santiago García Vázquez, Cecilia Moureau, Eduardo "Wado" de Pedro, Juan Andreotti, Raúl Pérez y, a su manera, Máximo Kirchner, quien se involucra y con el que mantiene permanente diálogo.

La experiencia en el manejo de crisis

Desde las entrañas de los colaboradores del tigrense se empeñan en destacar el manejo de las situaciones adversas: "Siempre lo hizo, es una de sus características", destacan.

También le adjudican al ministro-presidente la desarticulación de la polémica generada tras la filtración de las lujosas vacaciones que tomó Martín Insaurralde, jefe de Gabinete de la provincia, junto a la modelo Sofía Clerici, y su reducido impacto electoral en Lomas de Zamora.

"Massa se estaba por subir a un avión, decidió no hacerlo para no perder señal, viajó en un auto, hizo las llamadas que tenía que hacer y logró la renuncia", confesaron en referencia a la jornada en la que el ministro optó por trasladarse por tierra a Santiago del Estero para participar del primer debate presidencial.

Según precisa uno de los hombres que lo acompaña en la diaria desde hace tiempo, el ministro "tiene una capacidad de gestión de crisis diferente al resto, incluido a la de este Gobierno".

"No hay vueltas. Se separa al minuto [al funcionario] ante el eventual quilombo", asegura la fuente casi como promesa de campaña mientras ejemplifica con el modus operandi que adoptó tras la irrupción de las polémicas de Insaurralde y la numeróloga del Banco Nación en plena campaña.