El ministro de la Cancillería insiste en el peligro de los viajes al extranjero

Berlín, 23 mar (EFE).- El ministro de la Cancillería alemana, Helge Braun, insistió hoy en el problema que entrañan los viajes al extranjero en la pandemia del coronavirus, sobre todo ante el peligro de introducir, al regreso a Alemania, mutaciones tanto conocidas como desconocidas.

"Siempre hemos reiterado muy claramente que los viajes al extranjero por razones turísticas son en estos momentos realmente un problema", dijo el ministro en declaraciones al programa matinal de la cadena de noticias ntv.

No se trata de si la incidencia acumulada es mayor o menor en un país u en otro, sino de que "posiblemente en destinos turísticos se junten personas con las más diversas mutaciones del virus", agregó.

"Y estamos hablando de las que conocemos, pero igual algún día también de aquellas que todavía no conocemos. Y el virus se propaga cuando viajamos", subrayó.

Indicó que las vacaciones de Semana Santa y el sector del turismo fueron uno de los grandes temas a debate durante la maratoniana reunión ayer hasta bien entrada la madrugada entre la canciller, Angela Merkel, y los jefes de Gobierno de los estados federados, a la que siguió el anuncio de un cierre general para Semana Santa.

APLICAR EL PRINCIPIO "NOS QUEDAMOS EN CASA"

El objetivo del gobierno es aplicar más que nunca el principio de "nos quedamos en casa" para tener "un buen verano", es decir, "no gastar ahora recursos que después hubiéramos necesitado con urgencia", señaló.

Agregó que la opción de poder viajar a Mallorca, pero no a la costa alemana del mar Báltico fue motivo de disgusto tanto para los poderes regionales como también para el gobierno.

Por eso, el ministro de Transporte ha vuelto a hablar ahora con las aerolíneas con el fin de que no ofrezcan vuelos adicionales para Semana Santa, señaló.

El pasado día 12, el Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizó su lista de zonas de riesgo por covid y entre las regiones que dejaron de figurar en ella se encuentran seis comunidades autónomas españolas (Baleares, Valencia, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja y Murcia), lo que trajo consigo un aumento de la demanda y consecuente oferta de vuelos, sobre todo a Mallorca.

Según Braun, el gobierno espera ahora de las compañías aéreas que realicen tests a todos los pasajeros antes del regreso a Alemania, con el fin de que no pase desapercibida ninguna entrada del virus al país.

"Vivimos en una pandemia global y por lo tanto, el que entre en Alemania debe ser testado", resumió.

MÁS TESTS Y ACELERAR LA VACUACIÓN, CLAVES PARA UN BUEN VERANO

Agregó que el deseo es permitir para el verano "la mayor libertad posible", algo que se vería dificultado si se viaja por turismo en Semana Santa.

Recordó que el año pasado, después de una Semana Santa en pleno parón de la vida pública, fue posible comenzar el verano con cifras muy bajas de contagio y un movimiento relativamente normal, lo que se quiere lograr también este verano, dijo.

Para ello, un mayor testeo constituye un instrumento adicional, pero la clave, agregó, son la vacunas.

"Porque si en verano tenemos cifras de contagio bajas y hemos ofrecido hasta entonces a todos la posibilidad de vacunarse, entonces podemos regresar a la normalidad y esa, de hecho, es la buena noticia", afirmó.

No obstante, la campaña de vacunación avanza a un ritmo menor al deseado y a día de hoy han recibido las dos dosis de la vacuna tan sólo 3.345.235 personas, un 4 % de la población, y 7.523.137 (el 9 %), al menos una.

(c) Agencia EFE