Militares ucranianos aprenden en Camboya técnicas de desminado

Quince militares ucranianos viajaron a Camboya para recibir una formación de una semana sobre técnicas de desminado que podrán aplicar luego en su país, que desde hace casi once meses resiste a la invasión rusa.

Este reino del sudeste asiático fue uno de los países del mundo más contaminados con minas debido a los 30 años de guerra civil que sufrió en la segunda mitad del siglo XX.

En la remota provincia de Battambang, en el norte del país, los militares ucranianos, provistos de cascos blancos con un escudo facial, recorren un campo de prueba con zonas marcadas con señales de advertencia en rojo, observando la labor de los instructores camboyanos.

Bajo un calor sofocante, se mezclan los diálogos en ucraniano de los militares invitados con los de sus instructores, que adquirieron su conocimiento mediante una ruda experiencia.

El grupo aprende a familiarizarse con los materiales necesarios para detectar metal, un instrumental de fabricación japonesa, que Camboya utilizó para limpiar vastas extensiones estaban sembradas de minas.

El capitán ucraniano Diadchenko -que participa en este curso- afirma que las competencias técnicas y la pericia que van a adquirir con los desminadores camboyanos van a contribuir a prevenir que haya mas muertos y heridos en su país.

"Va a ser muy útil para limpiar nuestro país de minas y de (munición no detonada) de los rusos", asegura a los periodistas. "Esto les ayudará a ellos y a sus familias a estar seguros", agrega.

En los 11 meses desde que comenzó el conflicto, las tropas rusas han utilizado al menos siete tipos diferentes de minas terrestres en Ucrania, según la oenegé Human Rights Watch.

Si bien no hay cifras de cuántos ucranianos fueron víctimas o quedaron heridos por las minas terrestres, hay casos de agricultores afectados cuando labraban sus campos con sus tractores.

- Camboya, un territorio plagado de minas -

La caída del cruento régimen de los jemeres rojos en 1998 dejó Camboya contaminada con las minas acumuladas en un conflicto que se extendió durante tres décadas.

Cerca de 20.000 camboyanos murieron a causa de las minas terrestres y otros 45.000 fueron heridos, según un informe de la oenegé Landmine and Cluster Munition Monitor.

Este reino se fijó como objetivo eliminar completamente las minas terrestres para 2025.

Pero el gobierno tiene dificultades para desbloquear los 76 millones de dólares que son necesarios para limpiar 716 kilómetros cuadrados que siguen contaminados.

Después de la demostración en el terreno, los ucranianos tienen un emotivo encuentro con víctimas de las minas terrestres de las aldeas de la zona y les entregan arroz y otras ofrendas.

Este encuentro con personas amputadas después de haber pisado una mina refuerza la determinación de los ucranianos, cuyo país fue atacado por Rusia en febrero pasado. Quieren evitar que su pueblo sufra el mismo destino que los camboyanos.

Los trabajadores del Centro de Acción Camboyano contra las Minas han logrado destruir más de medio millón de minas y más de 2,2 millones de municiones sin detonar en dos décadas de trabajo.

Además de los detectores de metal, Camboya utiliza en los últimos años un equipo de élite compuesto por ratas están adiestradas para detectar con el olfato las minas terrestres.

ss-lpm/del/chv/emp/an/mb