Cristina Kirchner regresó a Recoleta, en medio de un operativo bajo control de la militancia

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Militantes kirchneristas frente al domicilio de Cristina Kirchner.
Militantes kirchneristas frente al domicilio de Cristina Kirchner. - Créditos: @Captura de video

A las 17.25, después de una tarde en la que el tránsito en Juncal y Uruguay fluyó casi con normalidad, los militantes que organizaban la manifestación en apoyo a Cristina Kirchner dieron la orden de cortar el tránsito . Fue en paralelo a la llegada de una columna del Ateneo Néstor Kirchner de Ituzaingó, que ingresó con un estandarte y bombas de humo por Juncal y Paraná.

El corte se liberó recién minutos antes de las 20, cuando los militantes formaron un cordón humano que liberó el tránsito pero solo momentáneamente, para que ingresara la comitiva de autos que traían de regreso a Cristina Kirchner, quien se había retirado al mediodía para almorzar con su hija. En cuestión de minutos, tras un breve intercambio con quienes pugnaban por una selfie, la vicepresidenta ingresó a su edificio.

El domingo de respaldo kirchnerista a la vicepresidenta dista mucho de la jornada de incidentes de ayer. Sin operativo policial ni vallados, el tránsito se mantuvo abierto por decisión de los militantes encargados de ordenar a la muchedumbre. La militancia quedó a cargo de la zona .

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En las inmediaciones del departamento de Juncal y Uruguay, quedan algunas huellas de los incidentes de ayer, como los vidrios rotos del acceso a un edificio casi en la esquina de Paraná y Juncal.

Los pocos comercios abiertos (bares y algunas casas de venta de comidas) sintieron el impacto en forma negativa. Algunos debieron cerrar ayer de apuro, ante los incidentes. Otros señalaron a LA NACION que las ventas bajaron desde que comenzaron las manifestaciones, luego del pedido de 12 años de prisión para Cristina Kirchner que hizo el fiscal Diego Luciani en el juicio oral por la causa Vialidad.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner deja su departamento de Recoleta.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner deja su departamento de Recoleta. - Créditos: @Fabián Marelli

En Juncal y Uruguay solo se vieron agentes de tránsito, que tenían asumido que las calles se cortarían cuando los manifestantes lo decidieran , ante la ausencia de efectivos policiales.

La vicepresidenta se retiró al mediodía de su departamento, para encontrarse y almorzar con su hija Florencia, según indicaron fuentes del kirchnerismo. Pese a su ausencia, a medida que avanzó la tarde se incrementó la cantidad de militantes en la manifestación, que ocupa unos cincuenta metros de la calle Juncal, entre Uruguay y Paraná.

A primera hora de la mañana, el panorama era más tranquilo. Los manifestantes eran pocos, se habían retirado las vallas y la infantería se había alejado del lugar. Solo aparecían dos camionetas de infantería en Santa Fe y Uruguay. En cambio, cerca de la casa de Cristina Kirchner sólo se veían policías de tránsito.

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El grupo de manifestantes que se mantenía frente a la casa de la vicepresidenta repetía el cantito “si la tocan a Cristina, que quilombo se va a armar”, que se convirtió en una suerte de eslogan del kirchnerismo a medida que los fiscales Luciani y Sergio Mola iban repasando los actos de corrupción cometidos entre exfuncionarios y el empresario Lázaro Báez.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner deja su departamento de Recoleta.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner deja su departamento de Recoleta. - Créditos: @Fabián Marelli

Las movilizaciones para apoyar a la vicepresidenta terminaron anoche cerca de las 22.30, cuando la exmandataria concluyó un discurso improvisado entre la multitud y llamó a la gente a “descansar”, porque había sido un “día largo”. Esta mañana quedaban los resabios de esa jornada de tensión y enfrentamientos con la Policía de la Ciudad. Cerca de las 8.30 de este domingo todavía estaban intactas las pintadas sobre las paredes de los edificios de Recoleta. Entre mensajes de respaldo a Cristina Kirchner, se entremezclaron dardos hacia el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta

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