Miles se manifiestan contra la represión y la crisis económica en Sri Lanka

Colombo, 27 oct (EFE).- Miles de personas se reunieron este jueves en la capital de Sri Lanka para expresar su rechazo al Gobierno por el aumento en el coste de vida, generado por la profunda debacle económica que experimenta el país desde hace meses, y la represión estatal contra los manifestantes.

La protesta, organizada por el Centro de Coordinación de Sindicatos (TUCC), se presentó como una de las más multitudinarias desde que el presidente esrilanqués, Ranil Wickremesinghe, tomó posesión de su cargo el pasado julio tras la huida del ex mandatario Gotabaya Rajapaksa.

Los manifestantes alzaron la voz ante la escalada de precios de los alimentos que sufre la isla, lo que ha provocado un deterioro en la calidad de vida en los poco más de 22 millones de habitantes de Sri Lanka mientras afrontan la peor crisis económica de su historia, provocada por el gran endeudamiento y la escasez de divisas internacionales.

"Yo estaba trabajando en una fábrica antes. Ahora estoy en casa porque quedarse en casa es más barato que ir a trabajar. La comida es cara, el transporte es caro e ir a trabajar en esta economía es caro", dijo a EFE M. G. Nethuki, una de las asistentes a la protesta.

La manifestante no ve a los actuales líderes del país "resolviendo esta crisis del costo de vida", y espera que se produzca pronto un cambio de Gobierno.

En la misma tónica salió Pradeep Sanjeewa, miembro de la Unión de la Juventud Socialista, a las calles de Colombo para expresar su frustración por el futuro que les espera a los más jóvenes si la situación económica de la isla no mejora.

"La juventud, como yo, en este país no tiene futuro. También hay una represión masiva contra los manifestantes. Vinimos aquí para protestar contra el Gobierno y la forma en que está tratando a los disidentes", indicó a EFE.

Según los últimos datos del Banco Central de Sri Lanka, la inflación general interanual alcanzó el pasado septiembre una cifra récord del 73,7 por ciento, mientras que la inflación de los alimentos se situó en un 85,8 por ciento.

Wickremesinghe reconoció en una sesión parlamentaria que pese a que el país trata de sortear esta crisis de a poco, la economía de la isla se ha derrumbado por completo, sobre todo en los últimos meses en los que hubo escasez de combustible, de materias primas y cortes de electricidad de hasta las 13 horas.

"En un momento en que ningún otro partido político o líder de la oposición aceptaría este riesgo, asumí el riesgo por el país y me embarqué en un peligroso viaje. Hemos avanzado de manera paulatina, pero sostenida", destacó.

Pero la mayoría de los manifestantes aseguraron haber perdido la confianza en el presidente: "Simplemente queremos que Ranil (Wickremesinghe) se vaya. No hay otra solución", sentenció un manifestante, K. R. Jayanthi.

(c) Agencia EFE