En EEUU la vida de miles de niños con cáncer está en riesgo por la escasez de una medicina

Enfrentar un cáncer es una experiencia ruda y difícil, y es singularmente dramática cuando los enfermos son niños. Aunque cada caso es diferente, la medicina moderna ha logrado elevar sustancialmente, gracias a nuevas terapias, tecnologías y fármacos, las posibilidades de curación y, con ello, se ha incrementado la esperanza de vida para los pacientes.

Pero los tratamientos que pueden salvar la vida a miles de menores enfermos de cáncer se encuentran en riesgo en Estados Unidos por la carestía de un medicamento muy efectivo y de bajo costo que ha permitido enfrentar con éxito el cáncer infantil, por ejemplo los tumores cerebrales, la leucemia y el cáncer linfático, de acuerdo a la televisora ABC News.

Landon Kimich, de dos años, recibe quimioterapia contra el cáncer en el hospital M.D. Anderson Cancer Center en Houston, Texas, en mayo de 2015. (AP Photo/Pat Sullivan)

“Es aterrador para una madre que la medicina que tu hijo necesita no esté disponible”, dijo a esa televisora Laura Brewer, cuyo hijo Titus, de 5 años, padece leucemia.

El fármaco denominado Vincristine, utilizado en quimioterapias, ha sido por años muy efectivo pero actualmente se cuenta en EEUU con pocas dosis disponibles. La carestía se ha originado en la decisión de la empresa farmacéutica Teva, anunciada en julio pasado, de descontinuar la fabricación de ese medicamento. La razón fue una “decisión de negocios”, pero ello condujo a una crisis en la oncología pediátrica estadounidense, al no existir un fármaco alternativo apropiado para la atención de menores con cáncer.

De acuerdo a cifras del Hospital St. Jude citadas por ABC News, la quimioterapia (utilizando Vincristine) combinada con radiación y otros tratamientos logra que el 98% de los niños con cáncer entren en remisión algunas semanas después de que comenzaron a ser tratados y cerca del 90% pueden ser curados.

Pero ahora, ante la escasez del Vincristine, muchas de esas terapias están en riesgo y con ello la vida de muchos niños enfermos. La situación es tan grave que expertos, como el doctor Yoram Unguru del Hospital Pediátrico Walter Samuelson, han calificado a la escasez como una “situación de verdadera pesadilla”, según se comenta en el periódico The New York Times.

Y aunque algunos de los niños con cáncer que recibían tratamiento con Vincristine pueden ser atendidos e incluso curados sin ese medicamento, el escenario en esos casos es mucho más difícil, “como tener una mano atada a la espalda”, dijo al Times el doctor Michael Link, de la Facultad de Medicina de la Universidad Stanford.

En todo caso, muchos médicos ven la situación con ruda urgencia y el acceso a los fármacos que pueden salvarles la vida como un derecho básico de los niños enfermos. El doctor Peter Adamson, del Grupo de Oncología Pediátrica, tajantemente afirmó a ABC News que “todo niño con cáncer cuyo tratamiento requiere Vincristine debe recibir el medicamento como se le ha calendarizado”.

La escasez del fármaco lo dificulta severamente.

Kaley Shoemaker, de 5 años, es tratada con quimioterapia contra la leucemia en el Hospital St. Jude's en Memphis, Tennessee, en febrero de 2006. (AP Photo/The Roanoke Times, Jeanna Duerscherl)

Las autoridades de la Agencia Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA) recibieron en marzo y julio pasado la comunicación de Teva sobre que optó por descontinuar la fabricación de Vinicristin, y desde entonces el único otro fabricante de ese medicamento es la farmacéutica Pfizer.

Pero Pfizer también ha experimentado, de acuerdo al Times, retrasos y problemas de manufactura, si bien esa farmacéutica ha redoblado sus esfuerzos para incrementar sustancialmente la disponibilidad en el país. Pero la FDA estima que será hasta enero de 2020 que se recupere el abasto normal de Vinicristine en el país y el arribo de nuevos lotes de ese fármaco comenzará hasta el final de octubre.

La espera, en tanto, de niños con cáncer, y la de sus familiares y sus médicos, es angustiosa. Y muchos cuestionan la decisión de Teva de descontinuar su producción de Vincristine por “razones de negocios”. Según ABC, muchas farmacéuticas optan con creciente frecuencia por abandonar la fabricación de medicamentos genéricos, que les reportan un margen de utilidad muy pequeño (el precio promedio del Vincristine es de 5 dólares, de acuerdo a expertos citados por la televisora). Pero esa cuestión comercial, como en el presente caso, pone a miles de niños con cáncer en un severo riesgo.

En tanto, una petición a la Casa Blanca pide que el gobierno federal actúe de modo inmediato para atender la escasez de Vincristine “antes de que sea demasiado tarde” y ya ha recaudado 82,000 firmas de apoyo. La carta advierte que los niños que no reciban ese medicamento pueden sufrir recaídas o incluso morir por el cáncer y reprocha que Teva haya creado esta situación solo porque fabricar Vincristine “¡básicamente no era suficientemente redituable para ellos!”.

Por añadidura, el caso del Vincristine es solo uno de las frecuentes carestías de medicamentos genéricos, efectivos y de bajo precio, que se sufre en Estados Unidos a causa del desinterés de algunas farmacéuticas por producirlos. Es por ello que además de resolver la crisis inmediata en el caso de los tratamientos contra el cáncer infantil (salvar vidas es imperativo), expertos señalan que deben establecer soluciones más amplias para mantener el abasto suficiente de medicamentos asequibles y de importancia crítica para salvar vidas, al margen de si eso resulta o no lucrativo para las farmacéuticas.