Milei tendrá como principal desafío contener la inflación, un problema recurrente en Argentina

BUENOS AIRES (AP) — El ultraderechista Javier Milei asumirá la presidencia de Argentina el 10 de diciembre en un contexto muy adverso, con una inflación desbocada que ha distorsionado las variables económicas e incrementado la pobreza.

Milei, un economista de formación ultraliberal, ha afirmado que terminar con la inflación que actualmente es de 142,7% interanual le llevará entre 18 y 24 meses. Para ello propone cerrar el Banco Central, al que acusa de emitir pesos sin freno, y una eventual dolarización de la economía, de cuya implementación no ha dado muchos detalles.

Argentina, donde el alza del costo de vida es un problema recurrente, es uno de los países del mundo más afectados por este fenómeno y ha sufrido periodos de hiperinflación en 1989 y 1990.

Después de la década de 1990, que fue estable debido a la vigencia del plan de convertibilidad según el cual un peso equivalía a un dólar, volvió la inestabilidad de precios.

En las últimas dos décadas, y a excepción de un periodo de alto crecimiento de la actividad económica y baja inflación entre 2003 y 2007, el aumento generalizado de precios ha sido un problema.

Los datos del período 2007-2015 están desacreditados debido a que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), a cargo de las mediciones, estaba intervenido por el gobierno de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero las estimaciones que elaboraba el Congreso reportaban una inflación promedio por encima del 20% anual.

En 2016, cuando el funcionamiento del INDEC se normalizó, el instituto reportó un alza de precios de 40,7%. En 2017 fue de 24,8%; en 2018 de 47,6% y en 2019 de 53,8%.

Después de una desaceleración en 2020, cuando la inflación fue de 36,1% por efecto de la parálisis provocada por la pandemia; en 2021 se disparó a 50,9% y en 2022 a 94,8%.

En septiembre la inflación mensual fue de 12,7%, la más alta registrada desde febrero de 1991, según un reporte histórico del Banco Central. Fue el segundo mes consecutivo con dos dígitos.

En octubre —último dato oficial disponible— se registró una desaceleración y quedó en un 8,3%. No obstante, en la comparación interanual la suba de los precios fue de 142,7%, mientras que la acumulada en el año es de 120%.

El alza de precios tuvo su correlato en el aumento de la pobreza, que afecta a más del 40% de los argentinos.

Los pronósticos no son positivos. De acuerdo con la previsión de los analistas privados en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado, el año terminaría con una suba de precios de 185%.