El milagro de Jésica: el novio le disparó cinco veces, estuvo casi un mes en coma y ahora despertó

LA NACION
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Jésica Fernández Argüello, la joven que hace 25 días fue atacada a balazos en la localidad bonaerense de Moreno, hecho por el que quedó detenida su expareja, salió del coma inducido en el que se encontraba y fue dada de alta tras recuperarse de las lesiones sufridas.

La joven de 28 años estaba internada en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, de Moreno, tras recibir cinco tiros por parte de Justiniano Del Valle Ríos (30), quien fue imputado por el delito de "tentativa de femicidio en contexto de violencia de género".

"Hoy le dieron el alta médica, un verdadero milagro", dijo ayer a Télam Tania, hermana de Jéssica.

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El fiscal Leandro Ventricelli dio por acreditado que el sábado 24 de octubre la víctima recibió cinco disparos en un domicilio ubicado en la esquina de Sarmiento y Asunción, de Cuartel V, donde convivía con su agresor, a pesar de que había radicado tres denuncias por violencia de género en la Justicia para solicitar la exclusión de hogar.

El ataque, frente a su hijo

El ataque con el arma de fuego se dio luego de que Ríos encontró en el teléfono celular de Jésica fotos de las denuncias que ella había realizado, tras lo cual la amenazó de muerte y salió de la vivienda.

Tania había dicho el mes pasado que poco después de que el agresor golpeó la puerta mientras la víctima se encontraba bañando a su hijo en el primer piso. Cuando ingresó "se fue directamente arriba, le dijo 'p... de mierda, te voy a dar tres tiros'", por lo que la mujer "bajó corriendo" para resguardarse. "Me contó lo que le dijo y le pedí que agarrara a los chicos y nos fuéramos, pero apenas le dije eso el tipo ya estaba ahí, nos cerró la puerta principal, no podíamos salir", siguió la hermana de la víctima.

Línea 144: atención, contención y asesoramiento en situaciones de violencia de género. Por WhatsApp: 1127716463.

La mujer recordó que Ríos "estaba lúcido, era consciente de lo que hacía" y no parecía estar alcoholizado, por lo que ninguna imaginó hasta ese momento que estaba armado. "Mi hermana empezó a forcejear, él la empujó y ahí le empezó a disparar. Le dio cinco tiros", contó.

De acuerdo a su relato, en ese momento Tania se ubicó frente a su hermana y le dijo al hombre que la matara a ella y no a Jésica, "pero él gatilló y se quedó sin balas", por lo que "agarró desesperado la llave y se fue". Agregó que Ríos disparó una sexta vez y que ese proyectil "le rozó la cabeza" a la víctima ingresó para ser asistida en la Unidad de Pronta Atención (UPA) 12 de Moreno.

Las denuncias

Antes del ataque, Jésica había radicado tres denuncias por violencia de género para solicitar la exclusión de hogar. "La Justicia hizo oídos sordos, esperó a que mi hermana estuviera en estas condiciones para moverse, nunca le dieron un botón antipánico ni nada (...) Yo pido justicia para que este asesino pague por lo que hizo", había dicho por ese entonces Tania.

Jésica tuvo que se intervenida durante seis horas ese fatídico sábado y la indujeron a un coma por las graves heridas. Según había asegurado su hermana, las balas le perforaron "el abdomen, el pulmón, el corazón" y una bala se había alojado "en el hombro y otra en el brazo".

El agresor, tras permanecer varios días prófugo, fue detenido en la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza, donde se cree que se mantuvo oculto varios días con ayuda de vecinos del barrio.

El hombre se negó a declarar y quedó a disposición de la justicia, informaron fuentes de la causa. Por el caso hubo un segundo detenido, Wilson Zárate, quien fue acusado de encubrimiento por presuntamente darle refugio a Ríos, pero que quedó en libertad, adelantaron los voceros.

Con información de Télam