Migrantes del Kurdistán iraquí ven a Europa como tabla de salvación

·4  min de lectura

"¡Nuestra vida es horrible!", afirma desesperado Himen Gabriel, quien ya no ve ningún futuro en el Kurdistán iraquí. Quiere llegar a la UE al igual que otros miles de migrantes que se encuentran en la frontera entre Bielorrusia y Polonia.

Con barba negra larga y prolija y un corte de pelo moderno, Himen, de 28 años, solamente cuenta con su taxi para sobrevivir, sin avisorar un horizonte profesional. En Erbil, capital del Kurdistán iraquí, "vemos la muerte todos los días", destaca para ilustrar su malestar.

Muy pronto, este joven hará su equipaje para dirigirse a Europa. ¿Cómo...? Espera poder cruzar la frontera con Polonia, país miembro de la Unión Europea (UE), pero no revela el itinerario que espera realizar.

En estos últimos días, la crisis migratoria en Europa se ha focalizado en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, donde los migrantes son el meollo de un enfrentamiento entre Minsk y Varsovia.

Entre 3.000 y 4.000 de éstos, la mayoría kurdos, se encuentran bloqueados en el clima gélido que impera en la frontera, donde la presencia de tropas de ambos países provoca temores de un eventual enfrentamiento.

Pero, el calvario de este viaje no es nada si se compara con la esperanza de poder "tener una vida tranquila" en Europa, explica Gabriel. De sus cuatro hermanos, "todos graduados, ninguno ha logrado encontrar trabajo en la administración pública, porque no pertenecen a ningún partido político", añade.

- "Un mejor porvenir" -

Kurdistán, región autónoma del norte de Irak, es considerada un remanso por su estabilidad para los inversores extranjeros, no obstante, los defensores de la libertad de expresión con frecuencia la tienen en su mira.

La región está controlada desde hace décadas por dos partidos, la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK) y el Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

En mayo pves mil kurdos abandonaron la región, de los cuales 1.600 llegaron a Bielorrusia con visado de turista, de acuerdo a la Asociación de Refugiados del Kurdistán.

Fuad Mamend, cónsul honorario de Bielorrusia en Erbil, indicó a la AFP que los consulados en Erbil y Bagdad están "cerrados desde hace una semana por solicitud del gobierno iraquí".

Según él, los kurdos acuden a las agencias de viajes para obtener visados turísticos y billetes para viajes indirectos a Bielorrusia, ya que Minsk ya no tiene vuelos directos desde el Kurdistán iraquí.

Bielorrusia también es el destino inmediato de Hiwa Fariq Mohamed, impresor en Sulaymaniyah, en el este de Kurdistán. Tras cuatro intentos frustrados, volverá a intentar llegar a Europa.

"Quiero partir por la falta de seguridad y la situación económica difícil", confió a la AFP este hombre de 44 años: "Quiero asegurarles un mejor porvenir a mi hijo y mi hija".

- Gases lacrimógenos -

En el salón de su casa en Erbil, Diler Ismael Mahmud, de 55 años, muestra su sufrimiento a causa de la muerte de su hijo Kilan, de 25, hace poco más de diez días en Bielorrusia, cuando proyectaba ingresar a Polonia con ayuda de un contrabandista.

"Tenía diabetes y una enfermedad en la médula espinal", explica Mahmud entre sollozos. Las condiciones climáticas, el viaje, la intensa marcha mataron a Kilan, que había partido junto a dos hermanos, su hermana, su cuñado y un hijo de éstos, de cinco años, con esperanzas de poder llegar a Alemania.

"Pensábamos que esta ruta era fácil. Muchos la hicieron y dicen que se trata de un camino seguro con cuatro horas de marcha", rememora Diler Ismael Mahmud. "Fácil", en comparación con la que pasa por Turquía, atraviesa el mar Egeo, y después Grecia, que ha costado la vida a miles de migrantes.

Actualmente, su hija está siendo tratada en Polonia tras fracturarse una pierna durante el trayecto. Pero, el resto de la familia está bloqueado en Bielorrusia.

Otro hombre entrevistado por teléfono por la AFP, quien requirió el anonimato, relato que al llegar junto a su familia a la frontera, su grupo de migrantes se topó con "soldados polacos" apostados del otro lado de la alambrada de púas.

"Intentamos cruzar, pero los soldados nos lanzaron gases lacrimógenos para obligarnos a retroceder", aseveró.

De regreso a Minsk, se puso en contacto con otros familiares que residen en la Unión Europea para encontrar otra manera de llegar hasta Alemania.

El jefe de relaciones exteriores del Kurdistán iraquí, Safin Dizaye, declaró el miércoles en una rueda de prensa que estaba "en contacto con el cónsul polaco en el Kurdistán iraquí y con el representante kurdo en Polonia" sobre el tema de los migrantes.

En Bagdad, el gobierno iraquí dijo que tenía la intención de asignar 200.000 dólares al "Ministerio de Asuntos Exteriores (...) para ayudar a los iraquíes bloqueados en Bielorrusia, Lituania y Polonia".

str-gde/bfi/age/pc/mb

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.