El proceso de paz afgano se estanca en medio de una creciente violencia

Agencia EFE
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Kabul, 30 ene (EFE).- Las negociaciones para la paz entre los talibanes y el Gobierno afgano sufren nuevos reveses y se estancan, con las partes culpándose mutuamente por la falta de compromiso en el proceso mientras crece la violencia en el país.

“Hoy es el día 13 en que no se ha producido ningún encuentro entre las dos partes”, dijo este sábado a Efe la portavoz de la Secretaría de Estado para la Paz, Najia Anwari.

Los negociadores, que mantienen conversaciones desde hace casi cuatro meses en Doha para poner fin a veinte años de guerra, comenzaron la segunda ronda de encuentros el pasado 5 de enero.

Anwari aseguró que los negociadores del Gobierno afgano se encuentran en Doha "comprometidos con las reglas y procedimientos de las conversaciones, pero la otra parte no está lista para sentarse a negociar".

La paralización de las conversaciones se producen mientras los representantes políticos de los insurgentes realizan visitas oficiales en la región.

LOS TALIBANES CULPAN A GHANI

En los últimos días, el negociador jefe de los talibanes, Mullah Baradar, encabezó una delegación a Irán, mientras su negociador adjunto, Sher Mohammad Abbas Stanekzai, lideró una visita a la capital rusa.

En Moscú, Stanekzai culpó al Gobierno del presidente afgano, Ashraf Ghani, de no estar comprometido con el proceso de paz.

"Si Ghani quisiera detener la guerra diría 'renuncio' y aceptaría un nuevo Gobierno islámico por la paz", dijo el representante talibán aludiendo a la formación de un Ejecutivo interino en Afganistán.

Estos comentarios fueron rechazados por Kabul, que cree que "la instalación de un Gobierno interino significa allanar el camino para una injerencia extranjera permanente”, dijo a Efe el portavoz del Asesor de Seguridad Nacional de Afganistán, Rahmatullah Andar.

La conformación de un Ejecutivo interino fue descartada también por el director de Asuntos Públicos del palacio presidencial, Waheed Omer, que aseguró hoy en una conferencia de prensa que "no hay otra forma para la transición del poder” que no sean las elecciones libres.

“Queremos que los talibanes inviertan su tiempo en la mesa de negociaciones” en lugar de dar declaraciones en otros países, dijo.

De acuerdo con Omer, los talibanes están poniendo excusas e impidiendo las conversaciones de paz.

“Ningún paso positivo que tomamos hasta ahora fue bien recibido por la otra parte. A cada paso que dábamos, el otro lado presentaba más y más condiciones y amenazas”, explicó.

A su juicio, las demoras de los insurgentes en comprometerse con un alto al fuego son una muestra de la falta de compromiso para la paz.

AUMENTO DE LA VIOLENCIA

Los talibanes han sido responsabilizados de la espiral de violencia que vive en país con ataques selectivos contra periodistas, activistas, políticos o intelectuales en zonas urbanas, y que tienen lugar casi a diario.

Al menos ocho miembros de las fuerzas de seguridad murieron hoy después de que los talibanes detonaron un camión bomba cerca de un puesto de control de seguridad en la provincia oriental de Nangarhar.

Los reveses del proceso comenzaron a ocurrir días después de que los insurgentes pidieran la liberación de otros 7.000 talibanes prisioneros como parte de los esfuerzos para acelerar el proceso de paz, una demanda que fue rechazada por el Gobierno.

El aumento de la violencia en Afganistán comenzó hace casi un año, coincidiendo la liberación de un grupo de 5.000 combatientes presos, que había sido una demanda de los talibanes para iniciar el proceso de conversaciones.

A cambio los talibanes liberaron a mil miembros de fuerzas de seguridad afganas de las cárceles talibanes.

Baber Khan Sahel

(c) Agencia EFE