Michelle De La Isla, de "caso perdido" a "campaña viable" para los demócratas

Agencia EFE

Denver (CO), 6 feb (EFE News).- Al cabo de un mes de anunciar su candidatura para el Congreso federal, Michelle De La Isla, actual alcaldesa de Topeka, ha convertido su campaña por el segundo distrito electoral de Kansas de un “caso perdido” a “campaña viable” para el Partido Demócrata.

Nacida en Puerto Rico hace 43 años, esta madre de tres hijos afronta una dura batalla para arrebatar el próximo 3 de noviembre el escaño al congresista republicano Steve Watkins, que aspira a la reelección, pero la latina no se amilana, curtida tras varias adversidades que ha superado en su vida, dijo.

“Yo soy Michelle. Yo no soy mis títulos. Quiero que cuando las personas me vean a mí, vean a un ser humano. Soy alcaldesa y candidata, pero lo más importante es que soy madre”, señaló a Efe De La Isla.

“Las batallas de los residentes en Kansas son algo personal para mí, porque son las mismas batallas que yo peleé toda mi vida”, declaró. “Todo lo que me sucedió me enseñó a sobreponerse a mis circunstancias y eso me ayudó a enseñarles a otros cómo sobreponerse a sus circunstancias”, agregó en conversación telefónica.

De La Isla creció en Nueva York en una situación de pobreza, incluso enfrentó el desamparo a los 17 años y dos años después se convirtió en madre soltera.

En el año 2000 se mudó a Kansas, el llamado estado del trigo y ubicado en el Medio Oeste, donde obtuvo un bachillerato en Biología por la Universidad Estatal de Wichita.

Le llevó ocho años recibir ese título, el doble que el tiempo habitual, en gran parte debido a que se costeó ella misma sus estudios y durante años trabajando por el salario mínimo y sin seguro de salud. En esa etapa incluso fue diagnosticada de cáncer y fue víctima de víctima de violencia doméstica.

Cuando se estableció en la capital estatal, Topeka, durante su primera década llegó a trabajar en altos puestos para las organizaciones no lucrativas Housing and Credit Counseling y Habitat for Humanity. Más tarde, fue nombrada gerente de diversidad e inclusión en la compañía de energía Evergy, cargo que aún conserva.

Su salto de lleno a la arena política se dio en 2013, cuando resultó electa para el concejo municipal de Topeka y luego, en 2017, se transformó, tras vencer por poco más de 500 votos, en la primera latina en dirigir los destinos de la capital de Kansas, una ciudad de 130.000 habitantes, con amplia mayoría de residentes blancos.

Su mira se puso en el Congreso federal luego de que a finales de 2019, la demócrata Abbie Hodgson abandonase por falta de fondos la contienda por el segundo distrito electoral de Kansas, por lo general un bastión republicano. El 6 de enero pasado, De La Isla anunció su decisión de enfrentar al congresista Watkins, considerado ahora un “vulnerable” dentro de su propio partido.

La mujer argumenta que su oponente “desconoce las luchas diarias” de la población de Kansas y asegura, que bajo la premisa de que la prosperidad debe ser inclusiva, ella “creará un mejor futuro” para los votantes de este distrito electoral.

Dijo que su campaña se enfocará en responder a los “grandes desafíos” de este estado, incluidos el acceso asequible a cuidados de salud, mejor educación, protección de las granjas familiares, mantenimiento de rutas y puentes y creación de trabajos de calidad.

Siente que ha sido “llamada a responder a esos temas críticos” desde el Capitolio en Washington, pero sabe que la contienda no será sencilla.

En 2018, los demócratas invirtieron más de 3 millones de dólares para recuperar este distrito pero no lo lograron por poco: Watkins resultó electo con un solo punto porcentual de margen por encima del demócrata Paul Davis, una gran diferencia respecto a pasadas elecciones en las que la victoria republicana ha sido por hasta 30 puntos.

El Comité Demócrata de Campañas Congresionales (DCCC) había planeado no respaldar a ningún demócrata del segundo distrito de Kansas, asumiendo que los republicanos nuevamente se impondrían, pero luego decidió darles apoyo financiero en el que es ahora uno de los “principales objetivos nacionales”, según indicó Brooke Goren, portavoz de esa organización, el pasado 16 de enero.

Watkins enfrenta sus propios problemas. Debido a que para registrar su candidatura usó una casilla de correo y no una dirección física, está siendo investigado por posible fraude electoral. Y ya otros republicanos han dicho que lo desafiarán en las primarias locales.

Para De la Isla, su tarea principal sigue siendo “buscar el bienestar de los constituyentes” como ya lo hiciera a nivel comunitario y luego como concejala y alcaldesa, según dijo. Para ello, debe apelar más allá del electorado hispano.

Según datos del Censo, Kansas cuenta con casi 3 millones de habitantes, el 84 % de blancos, 10 % de hispanos y un 5 % de afroamericanos. En ese estado residen unos 205.000 inmigrantes, entre ellos unos 75.000 indocumentados.

El Segundo Distrito Congresional de Kansas abarca 25 condados, con unos 715.000 habitantes, el 90 % de ellos blancos, 5 % de afroamericanos y 4 % de hispanos.

De La Isla se ha propuesto recorrer esos 25 condados confiada que “cuando llegue noviembre, todos me reconocerán”, porque “no hace falta haber vivido una vida perfecta pare ser líder, sólo hay que tener el corazón en el lugar correcto y elevar la voz".

Yo soy esa voz”, dijo.

“Mi fe siempre me ha sostenido. Y yo quiero pagar por anticipado a otros lo que otros hicieron por mí. Mi historia no es mi historia, sino la historia de todos quienes me ayudaron cuando lo necesité. En este momento de la historia del país, necesitamos más voces que sirvan de mapa para el futuro de nuestros hijos”, aseveró.

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