Micah Parsons, el jugador de Dallas Cowboys que carga con la esperanza de sus fans

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Micah Parsons se ha convertido en uno de los jugadores insignia de los Dallas Cowboys (Foto de: Cooper Neill/Getty Images)
Micah Parsons se ha convertido en uno de los jugadores insignia de los Dallas Cowboys (Foto de: Cooper Neill/Getty Images)

Los Dallas Cowboys ya han hecho historia, y no por lo conseguido dentro de los emparrillados, sino porque han sido destapados como el equipo más valioso de la historia en el mundo del deporte, es la primera institución en alcanzar un valor de 8.000 millones de dólares de acuerdo con Forbes y por décimo cuarta ocasión consecutiva fue la franquicia más valiosa dentro de la NFL.

Todo parece ser miel sobre hojuelas, pero a pesar de ser el equipo más valioso del mundo, irónicamente también es el equipo que más fracasa. Esa etiqueta se ha mantenido presente en la puerta principal de Frisco, lugar donde practican día a día para alcanzar el máximo objetivo que parece olvidado. Una maldición o una mala racha es la que permea al equipo de la estrella solitaria y que su afición ha escondido su falsa esperanza con un “esta campaña es la buena”.

La confianza de la fanaticada vaquera descansa en Micah Parsons, el último de sus novatos más valiosos. Desde la llegada de Dak Prescott y Ezekiel Elliot en el 2015, el equipo texano no había podido conseguir una buena selección dentro del draft, y esta última llegó desde Penn State en el 2021. Parsons, que era el novato de la campaña pasada, demostró que tenía madera para seguir creciendo dentro de un equipo que necesitaba de una estrella a su defensiva. El linebacker, en su primera temporada logró acaparar las miradas de propios y extraños cuando logró acumular 13 capturas y se quedó a una de empatar el récord de novato que ha mantenido Jevon Kerse de los Tennessee Titans en 1999. Además de cazar en 13 ocasiones a los mariscales rivales, Micah logró 84 tacleadas y forzó tres balones sueltos.

Lo conseguido por Parsons fue sorpresivo luego de que en su último año de universidad decidió no participar por temas cuestiones de preocupación frente a la pandemia por Covid-19. Razón por la cual fue cuestionada a los Cowboys, pues venía de un año de inactividad en el 2020. Sin embargo, en el 2019 fue uno de los mejores jugadores de la NCAA, fue nombrado jugador All-American y MVP defensivo del Cotton Bowl Classic. Dicho sea de paso, para esta temporada, la NFL lo colocó como el décimo sexto mejor jugador de la liga para este 2022.

En los encuentros que ha disputado lo ha demostrado: mientras que Micah Parsons hizo hasta lo imposible por cazar a Tom Brady, Prescott se mantuvo inoperante, al igual que el resto del equipo ofensivo. Fue el único equipo de la jornada dominical que no anotó mínimo un touchdown. Parsons alcanzó a capturar en dos ocasiones a Brady.

Parsons se ha convertido en uno de los favoritos de la afición de los Cowboys (Foto de: Jonathan Bachman/Getty Images)
Parsons se ha convertido en uno de los favoritos de la afición de los Cowboys (Foto de: Jonathan Bachman/Getty Images)

Los números están presentes y lo demostrado dentro del terreno de juego por el dorsal 11 de los Vaqueros el año anterior es para que se le tenga en alta estima. La estructura del equipo ha llevado a que Dallas sea uno de los dos equipos con peor porcentaje de victorias en Playoffs: en los últimos 25 años, los Cowboys han conseguido ganar en tres ocasiones de las 13 apariciones que han tenido en la postemporada desde entonces. Y tampoco es que la franquicia goce de una plantilla poderosa.

Las expectativas han rebasado por mucho a las principales “estrellas del equipo”: Prescott, a pesar de ser uno de los mejores 10 quarterbacks de la NFL, según los expertos, ha demostrado que los números a lo largo de la temporada de poco sirven cuando se llegan a las finales, pues es un jugador que no puede jugar bajo presión. En la temporada regular del 2021, lanzó para 4,449 yardas, siendo el séptimo mejor; lanzó 37 pases de touchdown y en ese departamento fue el cuarto mejor y tuvo 10 intercepciones. La noche de ayer demostró que sigue siendo un mariscal que no sabe jugar bajo presión. Completó 14 pases de 29 intentos; alcanzó 134 yardas aéreas y una intercepción. Lo mejor que le pudo ocurrir fue salir del partido por un golpe en el pulgar.

Con Ezekiel Elliot, la historia no es muy distinta. Poco quedó del novato que rompió la liga en su primera temporada dentro la NFL. Lo de Elliot ha traspasado los costados del campo y en las últimas temporadas se ha visto envuelto en varias controversias. Es un jugador al que le entregaron las llaves de la casa muy rápido, pues después de concluir la primera temporada, en 2016, firmó su primer contrato grande de 24. 9 millones de dólares por cuatro años y un bono de 16.3 millones de bono por firmar. Su nivel ha sido intermitente y en esta última campaña, Tony Pollard demostró que está listo para entrar al ruedo las veces que sean necesarias.

A la defensiva, Parsons es la nueva estrella y sigue demostrando por qué la confianza está en él. Pasó de ser un novato a ser uno de los líderes del equipo y se ganó el respeto de toda la NFL. Puede alinearse como apoyador, ala defensiva o sobre el centro.

“Este año sé exactamente quién debo ser. Tengo que hacer que todos los que me rodean sean mejores y tengo que ser uno de esos tipos en los que podamos apoyarnos cuando se trata de grandes momentos. Eso es lo que significa”, señaló Micah después del entrenamiento del pasado 1 de septiembre.

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