Miami-Dade genera mucha basura y se está quedando sin lugares para depositarla

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Una mañana reciente, desde un depósito de Miami, camiones cargados con unas 800 toneladas de basura emprendieron un viaje de 130 millas hacia el norte, a un vertedero privado cerca del lago Okeechobee, un recorrido de larga distancia para un gobierno local que se está quedando sin opciones.

Se considera una solución a corto plazo para un problema a largo plazo. Miami-Dade se está quedando sin terreno para enterrar sus residuos, no consigue que los residentes reciclen lo suficiente como para hacer mella y no puede quemar lo suficiente como para compensar la diferencia.

Desde septiembre, Miami-Dade ha estado transportando cerca de 15,000 toneladas de basura doméstica al mes desde una estación de retención de residuos en NW 12 Avenue y 20 Street, a través de cuatro límites condales, al vertedero de 970 acres de Waste Management en el Condado Okeechobee.

“Básicamente ganamos tiempo”, dijo Michael Fernández, director del Departamento de Gestión de Residuos Sólidos del Condado Miami-Dade, que supervisa dos vertederos de propiedad del condado que se acercan a su límite de capacidad y una planta incineradora. “Una vez que se llena todo, ¿qué opciones hay?”.

Quedando atrás de gran parte del estado en cuanto a tasas de reciclaje y con un espacio cada vez más reducido para enterrar basura a nivel local, el Condado Miami-Dade enfrenta una serie de retos en los próximos 12 meses relacionados con la basura.

Los vertederos están llegando a su límite de capacidad. Los informes presentados ante la Agencia de Protección Ambiental (EPA) muestran que el vertedero del norte de Dade está casi lleno y se espera que alcance el máximo de su capacidad en 2025. El vertedero del sur de Dade durará una década más y se prevé que su capacidad se agote en 2036.

Problema con la incineradora. Covanta gestiona la instalación de conversión de residuos en energía del condado en Doral, que produce electricidad a partir de unas 800,000 toneladas de basura de Miami-Dade cada año. Los dirigentes de Doral lo califican de plaga para la calidad de vida de la ciudad por el olor y el flujo constante de camiones de transporte de residuos, mientras el condado estudia la posibilidad de construir un moderno sustituto al lado.

Termina el contrato de reciclaje. El material de los contenedores de reciclaje de 350,000 hogares en todo Miami-Dade terminan actualmente en una planta en Broward operada por West Management, pero la empresa con sede en Houston dice que no extenderá el acuerdo de 2008 cuando expire en marzo de 2023.

Nueva planta de reciclaje. Miami-Dade no solo está explorando cómo construir una nueva planta incineradora. Es posible que también construya su propia planta de reciclaje. El verano pasado, un consultor del condado recomendó la construcción de una moderna planta de reciclaje junto a las instalaciones de Covanta, en la que Miami-Dade contrataría a un operador para procesar el reciclaje in situ.

Atrás en el reciclaje

Un mayor reciclaje pudiera ayudar a reducir la carga de residuos, pero eso también ha sido un reto en Miami-Dade, el condado más poblado de la Florida.

La flota de camiones de basura del condado, las operaciones de residuos de la ciudad y los transportistas de basura privados recogieron alrededor de 4.3 millones de toneladas de residuos en 2020, según las estadísticas más recientes del Departamento de Protección Ambiental de la Florida.

Carmelo Andino, supervisor de operaciones, inspecciona un fardo de cartón reciclado listo para su envío en la planta de reciclaje regional de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el viernes 8 de abril de 2022.
Carmelo Andino, supervisor de operaciones, inspecciona un fardo de cartón reciclado listo para su envío en la planta de reciclaje regional de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el viernes 8 de abril de 2022.

De eso, el 19% fue reciclado, dejando a Miami-Dade a la zaga en cuanto al reciclaje entre el resto de los condados de la Florida con una población de más de un millón de habitantes. Miami-Dade ocupó el lugar 43 de 67, sin contar la basura que los municipios queman y convierten en electricidad.

El Condado Broward recicló cerca del 30% de su basura en 2020, al igual que el Condado Orange, según las estadísticas estatales. Palm Beach y Hillsborough terminaron el año con una tasa de reciclaje de entre el 45% y el 49%. El Condado Pinellas los superó a todos con una tasa de reciclaje del 51%.

Los condados más pequeños representan los extremos de la tabla de reciclaje en el estado: Los Condados Dixie y Glades, ambos con menos de 17,000 habitantes, figuran con tasas de reciclaje del 0%, mientras que el Condado Charlotte, con 188,000 habitantes, lidera a la Florida con una tasa de reciclaje del 77%.

Parte de los problemas de Miami-Dade con el reciclaje se deben a que los habitantes llenan esos recipientes con el tipo de basura equivocado para las recolecciones del condado cada dos semanas. Las rutas van a través de todos los vecindarios fuera de los límites de la ciudad, incluyendo 20 municipios como Miami Gardens, Miami Beach y Pinecrest.

Todo es transportado en camiones al centro de reciclaje regional de Waste Management en la Route 27 a las afueras de Pembroke Pines, donde las máquinas y los empleados separan la basura del material reutilizable.

Una cargadora movía una pila de materiales reciclados no clasificados, incluyendo plástico, cartón y papel, en la planta de reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el 8 de abril de 2022.
Una cargadora movía una pila de materiales reciclados no clasificados, incluyendo plástico, cartón y papel, en la planta de reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el 8 de abril de 2022.

¿”Ve todas las moscas”?, dijo Dawn McCormick, directora de Comunicaciones y Asuntos Gubernamentales de Waste Management, cerca de un montículo de 15 pies de basura. “Eso significa que hay comida en alguna parte. Por desgracia”.

El relativamente mal cumplimiento de las reglas de reciclaje fue citado como un desafío para Miami-Dade en un memorando de febrero que la alcaldesa Daniella Levine Cava envió a los comisionados del condado que analizan las opciones para cuando termine el año próximo el acuerdo con Waste Management.

Señaló que cuando Miami-Dade ejerció su última renovación del contrato de Waste Management en 2015, el condado acordó una campaña destinada a reducir las tasas de contaminación, la porción de material que los usuarios ponen en sus contenedores de reciclaje que no debería estar allí. Las tasas de contaminación alcanzaron el 25% en 2015, y luego subieron, según las auditorías de reciclaje, a 49% en 2020.

Trabajadores clasifican los materiales reciclados, incluyendo cartón y papel, en una cinta transportadora en la planta de reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, el 8 de abril de 2022.
Trabajadores clasifican los materiales reciclados, incluyendo cartón y papel, en una cinta transportadora en la planta de reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, el 8 de abril de 2022.

Esa es una tasa tan alta que una firma a la que el condado contrató para analizar las opciones de reciclaje, Kessler Consulting Inc. (KCI), recomendó a Miami-Dade realizar un nuevo análisis ya que “solo en raras ocasiones KCI nota esta escala de contaminación”.

Al igual que otras empresas de reciclaje, Waste Management pide a los clientes que limiten el reciclaje a categorías básicas de residuos mayormente limpios: envases y botellas de plástico, papel, cartón, latas de aluminio y botellas de vidrio. Las bolsas de plástico de los supermercados son un problema persistente, ya que acaban obstruyendo los tamices metálicos diseñados para separar el papel de los materiales más pesados.

Las máquinas no pueden hacer todo el trabajo. Tras la filtración mecánica para separar el papel, el flujo de residuos se vierte en cintas transportadoras operadas por trabajadores de Waste Management con cascos amarillos.

Se encargan de clasificar a mano lo que las máquinas no detectan, en una lucha por tomar lo más valioso en un metro cuadrado de basura que pasa frente a ellos.

Cada trabajador se sitúa junto a un barril para depositar los materiales reciclables, sacando envases de detergente, cajas de empaque, latas y botellas de agua. Los carteles colocados en los puestos de trabajo identifican las listas de objetivos según el valor de reventa de los materiales reciclables. “Lo más valioso son las latas de aluminio”, dijo McCormick. “Luego las botellas y envases de plástico”.

Una cargadora movía una pila de materiales reciclados mezclados y sin clasificar, incluyendo plástico, cartón, papel, que recientemente llegó a la Planta de Reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el 8 de abril de 2022.
Una cargadora movía una pila de materiales reciclados mezclados y sin clasificar, incluyendo plástico, cartón, papel, que recientemente llegó a la Planta de Reciclaje de Waste Management en 20701 Pembroke Road en Pembroke Pines, Florida, el 8 de abril de 2022.

El salario comienza en $15 la hora. “Es un trabajo extremadamente difícil”, dijo Carmelo Andino, supervisor de operaciones en la planta.

Sube demanda de reciclaje en Estados Unidos

En los últimos cinco años hubo fuertes oscilaciones en la demanda del tipo de materiales reciclables que se clasifican en las plantas de todo el país. Los precios cayeron en 2018 cuando China dejó de comprar cargamentos de reciclables extranjeros mezclados con basura, eliminando el lugar más rentable para que las empresas de procesamiento como Waste Management vendieran sus materias primas.

Esos descensos de precios se filtraron a través de los presupuestos municipales de reciclaje en todo Estados Unidos, donde los ingresos de las ventas de reciclables compensan las tarifas de procesamiento y recolección. En 2018, Deerfield Beach pausó su programa de reciclaje durante seis semanas debido a las tarifas más altas, Sunrise cambió los envíos de reciclaje de la planta de Waste Management a un incinerador en Davie, y el Condado Pasco eliminó el vidrio de sus programas de recolección, según un resumen en el memorando de Levine Cava.

Los analistas de la industria dijeron que el mercado nacional para los materiales reciclados de las recolecciones en las aceras ha repuntado, alimentado en parte por la búsqueda de fibra para reemplazar la caída en el papel reciclado de las oficinas que se vació durante la pandemia. Las grandes empresas de bebidas estadounidenses, como Coca-Cola y Pepsi, también están comprando más para cumplir los requisitos internos de fabricar botellas con plástico reciclado.

Vista aérea de la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave, Doral, el viernes 14 de abril de 2022.
Vista aérea de la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave, Doral, el viernes 14 de abril de 2022.

“Los precios están en máximos históricos, y lo han estado durante más de un año”, dijo Lynn Rubinstein, directora del Northeast Recycling Council. Dijo que la recuperación tras el desplome de los precios causado por China dejó a los procesadores de reciclaje más centrados en una mejor clasificación en sus plantas para cumplir con las normas más estrictas exigidas por las empresas estadounidenses.

“China pagaba por una tonelada de material que, sinceramente, era basura”, dijo. “Así que usted y yo no teníamos que prestar tanta atención a lo que poníamos en nuestros recipientes de reciclaje”.

El informe de Kessler señala que los gobiernos que se encuentran en la situación de Miami-Dade se enfrentan a tarifas de procesamiento más elevadas por parte de las plantas de reciclaje y a normas de contaminación más estrictas cuando intentan renovar los acuerdos de reciclaje de larga duración que se firmaron antes de la salida de China. Esto puede incluir penalizaciones financieras por exceder los objetivos en los índices de contaminación, y tarifas de procesamiento más altas por parte de las plantas de reciclaje.

Cody Marshall, que asesora a gobiernos locales sobre estrategias de reciclaje, dijo que los mejores acuerdos a largo plazo no causan problemas presupuestarios cuando caen los precios de los productos básicos y los programas de reciclaje encuentran que sus botellas, latas y papel no generan tantos ingresos cómo para compensar los costos.

“Todas las ciudades necesitan estar protegidas en los años en que los precios bajan”, dijo Marshall, jefe de estrategia comunitaria de Recycling Partnership, una organización sin fines de lucro que promueve un mejor reciclaje a nivel local. “Es fundamental para un gobierno local entrar en un contrato sólido, y no centrarse en los precios de hoy”.

¿Una nueva planta de reciclaje en Doral?

En su memorando de febrero a los comisionados del condado, Levine Cava recomendó que Miami-Dade construyera su propia planta de reciclaje junto a una nueva y moderna planta incineradora. Eso permitiría que la nueva planta de reciclaje funcionara con la electricidad generada por la incineradora. Miami-Dade contrataría a un operador privado para gestionar la planta de reciclaje, del mismo modo que Covanta gestiona la incineradora del condado.

Vista de los materiales reciclados que viajan a lo largo de una banda transportadora para ser clasificados en la Planta de Reciclaje de Waste Management en Pembroke Pines, el 8 de abril de 2022.
Vista de los materiales reciclados que viajan a lo largo de una banda transportadora para ser clasificados en la Planta de Reciclaje de Waste Management en Pembroke Pines, el 8 de abril de 2022.

Con su propia planta, Miami-Dade pudiera diseñar un proceso que aceptara más materiales que Waste Management, la cual considera actualmente contaminación los cubiertos de plástico.

También terminaría la dependencia de Miami-Dade de las opciones de reciclaje del sector privado en una época en que Waste Managment y un competidor anterior del Condado Broward, Bergeron Environmental and Recycling, están en una pelea judicial sobre supuestas prácticas anticompetitivas.

Una cargadora movía una pila de basura recogida en el sur de la Florida, en la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave. en Doral, el 14 de abril de 2022.
Una cargadora movía una pila de basura recogida en el sur de la Florida, en la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave. en Doral, el 14 de abril de 2022.

El memorando de Levine Cava no dice si Miami-Dade debería construir esas dos nuevas instalaciones de residuos en el sitio del incinerador existente en Doral, pero hay una iniciativa para conservar esa área como centro para las operaciones de residuos.

La legislación que el presidente de la Comisión, José “Pepe” Díaz, presentó en abril pedía que el nuevo incinerador se ubicara en el mismo lugar de Doral donde funciona la actual planta de Covanta. Los líderes de la ciudad y los vecinos argumentan que los suburbios de Doral ha sufrido lo suficiente con los olores y los camiones de basura que conlleva la planta incineradora del condado.

“No es solo el olor”, dijo el alcalde de Doral, J.C. Bermúdez, quien se postula para reemplazar a Díaz, cuyo mandato llega a su límite como comisionado del condado del Distrito 12. “Es el tráfico de camiones, y el congestionamiento, y la calidad de vida”.

El operador Darrell Lathan muestra la fosa del incinerador en la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave, Doral, el viernes 14 de abril de 2022.
El operador Darrell Lathan muestra la fosa del incinerador en la planta incineradora Miami-Dade Resources Recovery Facility-Covanta Energy en el 6990 NW 97th Ave, Doral, el viernes 14 de abril de 2022.

Díaz aceptó revisar su legislación para considerar otros sitios, pero dijo que no quiere que se retrase la decisión. “No vamos a sentarnos aquí y hacer de esto la historia eterna”, dijo Díaz en una audiencia del 13 de abril sobre su resolución, que espera una votación final ante el pleno de la comisión. “Encontremos soluciones”.

Aunque la planta de Covanta generó suficiente electricidad para alimentar las instalaciones y unos 28,000 hogares el año pasado, las ventas de energía no se acercan a cubrir los costos.

El presupuesto del condado para 2022 contempla $72 millones en gastos para la instalación, y una proyección de $8 millones en ventas de energía.

“No se trata de producir electricidad”, dijo Fernández, el director de Residuos Sólidos, durante una reciente visita a la operación de Covanta. “Se trata de reducir la cantidad de basura que va a los vertederos”.

Alex Harris, redactora del Miami Herald, contribuyó a este artículo.

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