Mexicana abandona "agradecida" iglesia de Ohio tras 40 meses en santuario

Agencia EFE
·2  min de lectura

Chicago (IL), 19 feb (EFE News).- La indocumentada mexicana Edith Espinal, que abandonó el santuario que la protegió de la deportación durante un poco más de tres años en la ciudad de Columbus, Ohio, declaró a Efe que está “feliz” por regresar a su casa y “agradecida” a la Iglesia Menonita.

“Fue muy duro, nunca me imaginé que serían 40 meses, pero estoy feliz de estar en casa y muy agradecida”, declaró Espinel en momentos en que se aprestaba a regresar a la iglesia para recoger sus pertenencias.

“Todo fue muy rápido: cuando me di cuenta de lo que estaba sucediendo ya me llevaban a mi casa a reunirme con los míos”, señaló sobre la audiencia realizada este jueves en las oficinas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Columbus, donde fue informada de su nuevo estatus.

“Los oficiales me dijeron que ya no soy prioridad para deportación, que no he cometido ningún crimen y puedo esperar en libertad la resolución de mi caso”, agregó.

Espinal es originaria del estado mexicano de Michoacán, tiene tres hijos, dos de los cuales son ciudadanos estadounidenses, y ha vivido más de 20 años en Estados Unidos de manera irregular.

La mujer de 46 años pidió asilo sin éxito en 2013 argumentando el aumento de la violencia en su estado de origen, y en octubre de 2017 buscó santuario en la Iglesia Menonita de Columbus al recibir la orden de abandonar Estados Unidos.

Su libertad se debe a una orden de supervisión, por lo que tendrá que reportarse todas las semanas con el ICE, informó su abogada, Lizbeth Mateo.

“Es un día de celebración para compartir con Edith, pero no es el final de su caso porque todavía vamos a tener que pelear", declaró Mateo a periodistas a la salida de las oficinas del ICE.

Informó que la orden de deportación no ha sido anulada y su clienta tiene una cita en persona en unos meses, aunque podrá vivir sin miedo a la deportación en su apartamento del oeste de Columbus.

Unas 40 personas, muchas de ellas llorando de alegría, aguardaron a Espinal a la salida de la audiencia en la que fue informada de la orden de supervisión y que la dejó en libertad de acción.

Se estima que hay unas 150 personas en santuario en iglesias de Estados Unidos, algunas de las cuales pudieron salir después de que el presidente Joe Biden firmara una orden ejecutiva que suspendía las deportaciones durante 100 días.

Esa orden estuvo en suspenso durante dos semanas, por un recurso otorgado por un juez de Texas.

“Todos aquellos que hemos vivido en santuario, y los que todavía permanecen refugiados, esperamos que las cosas cambien con el nuevo presidente”, concluyó Espinal.

(c) Agencia EFE