Metro de Londres celebra 150 años

Por ROBERT BARR
9 de enero de 2013
En esta foto tomada el martes 8 de enero de 2013, personas caminan frente a la estación de metro de Farringdon, en Londres. El sistema subterráneo de transporte más antiguo del mundo cumple su 150 aniversario el miércoles 9 de enero de 2013 con eventos programados para celebrar la forma en que ha ayudado a darle forma a Londres y sus alrededores.   (AP foto/Alastair Grant)
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En esta foto tomada el martes 8 de enero de 2013, personas caminan frente a la estación de metro de Farringdon, en Londres. El sistema subterráneo de transporte más antiguo del mundo cumple su 150 aniversario el miércoles 9 de enero de 2013 con eventos programados para celebrar la forma en que ha ayudado a darle forma a Londres y sus alrededores. (AP foto/Alastair Grant)

LONDRES (AP) — Ajetreado, congestionado y estresante. Así es como el sistema subterráneo de transporte más antiguo del mundo fue descrito por los diarios londinenses en 1863. Es una situación que hoy en día podría resultar familiar para los desesperados pasajeros mientras el sistema celebra el miércoles su 150 aniversario.

Transportes de Londres, el organismo del gobierno local responsable del sistema de transporte londinense, operará el domingo trenes de vapor al estilo antiguo para celebrar la ocasión.

"El pitido constante, mientras los trenes llegan, que avisa que 'no hay espacio' parece tener un efecto muy deprimente sobre los ahí reunidos", reportó el diario The Guardian sobre la apertura al público de la Línea Metropolitana de Londres el 10 de enero de 1863. El primer tramo fue inaugurado un día antes, el 9 de enero.

En ese entonces, la línea —la primera parte de la que ahora es una extensa red de transporte que ha ayudado a darle forma a Londres y sus alrededores— prestaba servicio con 120 trenes a cada dirección, transportando a cerca de 40.000 emocionados pasajeros. Se agregaron locomotoras y vagones para poder cubrir la demanda.

La vanguardista Línea Metropolitana desató una nueva ola de desarrollo subterráneo que hoy se ha convertido en un sistema de 402 kilómetros (249 millas) que transporta 1.200 millones de pasajeros cada año.

Si bien los londinenses suelen quejarse sobre un desempeño en ocasiones poco confiable, el sistema y sus líneas pueden ser una manera notablemente eficiente para trasladar a un gran número de personas hacia y desde la ciudad, con cerca de 3,5 millones de traslados al día. Al añejo sistema se le atribuyó un buen desempeño durante los recientes Juegos Olímpicos de Londres pese a los temores de que presentaría fallas por el aumento de su actividad.