Tres meses del "oasis" en Oaxaca

JUCHITÁN, Oax., noviembre 4 (EL UNIVERSAL).- Al cumplirse tres meses desde que San Pedro Tapanatepec se convirtió en punto fronterizo de internación, el comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño Yáñez, llegó al Istmo de Tehuantepec y escuchó reclamos para que cesen los hostigamientos y abusos de parte de los agentes migratorios en contra de las personas en tránsito.

En tres meses, desde el pasado 29 de julio al 29 de octubre, han transitado al menos 300 mil migrantes procedentes de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Colombia, Chile, Perú, Cuba y Haití, así como de países asiáticos como China, Kasajastán, India, Sri Lanka y Afganistán, al igual que de África como Etiopía, Camerún, Senegal, Eritrea y Mauritania.

Al no contar con permisos migratorios para atravesar el país, en su trayecto hacia la frontera norte de México, los migrantes han sufrido asaltos, ataques sexuales, mordeduras de animales ponzoñosos, extorsiones, secuestros y enfermedades, por lo que vieron a San Pedro Tapanatepec como el sediento ve un oasis en el desierto: donde encuentran alimentos, techo, permisos de tránsito y posibilidades de viaje.

"No queremos que los agentes de migratorios violen nuestros derechos humanos, queremos que nos permitan seguir nuestro viaje a Estados Unidos, ya nos cansamos de que nos persigan, que nos quiten el poco dinero que traemos o que lastimen a nuestras mujeres", pidieron al comisionado de INM unos 180 migrantes en su visita al albergue Hermanos del Camino de Ciudad Ixtepec.

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En estos tres meses en que los migrantes han llegado al Estadio de Futbol 21 de Marzo de San Pedro Tapanatepec, donde el INM les entrega los permisos de tránsito, al menos para cruzar el territorio oaxaqueño, Ariadna y su familia abrieron el comercio de alimentos para miles de personas y dieron empleo a las mujeres venezolanas en la cocina y sobre las brasas del anafre.

Agustín, un mototaxista de la zona, comenta que en ese comedor laboran entre cuatro o cinco mujeres de Venezuela, y dependiendo del día, preparan las arepas, platillo similar a una típica gordita mexicana rellena de carne. Ahí, las venezolanas comen y obtienen ingresos por su trabajo en la cocina. En ese comedor, los migrantes encuentran carne asada, frijoles y aguas frescas.

Tras los reclamos, Francisco Garduño, comisionado del INM, ofreció el apoyo a las autoridades de San Pedro Tapanatepec, y les informó que el flujo migratorio continuará y reconoció el trabajo del municipio. El gobernador electo, Salomón Jara, presente en la reunión, también ofreció su apoyo al gobierno de Tapanatepec.

En tres meses, desde que el INM convino con el gobierno municipal la instalación del módulo para recibir a los migrantes, la vida de los pobladores de San Pedro Tapanatepec ha cambiado, admite el presidente municipal Humberto Parrazales. "Hay beneficios, sobre todo económicos, pero también hay desafíos que reclaman nuestra atención", dice.

"Un breve recorrido por la población nos permite conocer que hay muchos lugares, como la bodega de mango que está en el centro, donde los migrantes pagan 100 pesos por noche. Hay personas que también rentan sus patios y sus baños, es una oportunidad para ganar", explica el joven Eleazar, dueño de un mototaxi.

Desde que en Tapanatepec se abrió el módulo, el rostro "amigable" del INM que se conoce como Grupo Beta, ha estado presente atendiendo a los migrantes que alcanzan el territorio caminando y enfermos de diarrea, golpes de calor o deshidratación, o de picaduras de animales ponzoñosos, además de las mujeres embarazadas.

Pese a esta situación, las autoridades municipales señalan que el gobierno federal no les ha dado fecha de hasta cuándo seguirá el flujo de personas, por lo que esperan que las autoridades migratorias aceleren la expedición de permisos a los migrantes. "Por ahora dan permisos a 300 personas al día, pero quisiéramos que otorgaran mil para desfogar la masiva presencia de los extranjeros", dice el edil.

En su visita a los casi 15 mil migrantes esperando sus documentos en el estadio 21 de Marzo, el comisionado también escuchó la petición del alcalde, quien le ofreció la coordinación institucional, pero le explicó que mientras más permisos por día otorgue la oficina migratoria, mayor desfogue habrá del flujo migratorio.