Presidente turco denuncia "mentalidad de cruzados" de Occidente tras críticas por referendo

Por Michelle Martin
La canciller alemana, Angela Merkel, y el ministro de Exteriores Sigmar Gabriel dijeron el lunes que el Gobierno germano había tomado nota de los resultados preliminares del referéndum en Turquía y respetaba el derecho de los turcos a decidir sobre su constitución. En la imagen, Merkel en la cancillería en Berlín,. el 12 de abril de 2017. REUTERS/Hannibal Hanschke

Por Michelle Martin

BERLÍN (Reuters) - Un desafiante Tayyip Erdogan denunció el lunes la "mentalidad de cruzados" de Occidente después de que observadores europeos criticaran un referendo que ganó por estrecho margen y que le entregó nuevos poderes al presidente turco.

Dirigiéndose a una multitud de partidarios a pasos del palacio presidencial en Ankara, Erdogan dijo a los observadores electorales que no sería tan importante para Turquía si la Unión Europea rompe las conversaciones de adhesión al bloque.

El referendo del domingo terminó todo el debate sobre si es necesaria una presidencia más fuerte, dijo Erdogan, que prometió que la implementación de las reformas comenzará de inmediato. Sin embargo, el principal partido de oposición rechazó el resultado y pidió que se anulara la votación, desnudando las fuertes divisiones en el país.

Miles de personas marcharon a través de por lo menos tres barrios de Estambul, algunos cantando "Erdogan, ladrón", "no a la presidencia" y "esto es sólo el comienzo", después de llamados por las redes sociales para realizar protestas en varias ciudades.

Las autoridades electorales dijeron que los resultados preliminares mostraron que el 51,4 por ciento de los votantes respaldó la mayor reforma de la política en Turquía desde la fundación de la república moderna.

Erdogan sostiene que concentrar el poder en las manos del presidente es vital para prevenir la inestabilidad, pero la estrechez de su victoria podría tener el efecto contrario: aumentar la volatilidad en un país que últimamente sobrevivió a un intento de golpe de Estado, ataques de islamistas, insurgencia kurda, disturbios y una guerra en su frontera siria.

El resultado puso de manifiesto la profunda división entre las clases medias urbanas, que consideran la integración europea como parte importante de su futuro, y de las zonas pobres rurales, que están a favor de la mano dura de Erdogan. El mandatario reiteró su disposición a restablecer la pena de muerte en varias apariciones el lunes, lo que pondría fin a la larga campaña de Turquía para unirse a la UE.

"La mentalidad de cruzados de Occidente y sus sirvientes en el país nos han atacado", dijo a una multitud cuando llegó al aeropuerto de Ankara, en respuesta a la evaluación de los observadores. "No vemos, oímos ni reconocemos los informes políticos que ustedes prepararon", dijo después en el palacio presidencial.

(Reportes de Michelle Martin, Maria Sheahan, Silke Koltrowitz, Leigh Thomas. Editado en español por Rodrigo Charme)