Mercados con volatilidad en aumento, un efecto en línea con la falta de señales claras del Gobierno

Lucas Yatche
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La escalada del dólar blue, en la mira de los mercados
Fuente: Archivo

En el plano local, en un marco de expectativas que no mejoran, la incertidumbre se mantiene firme. Por el momento, el Gobierno no da señales de pegar el volantazo y apuntar a la ortodoxia económica que, según muchos entienden, sería una condición necesaria para lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Mientras tanto, ya en tiempo de descuento para las elecciones en Estados Unidos, Wall Street mantiene su foco en la temporada de balances y en los estímulos fiscales.

Nuevas medidas que no alteran las expectativas

Si bien las últimas medidas del Banco Central fueron en la dirección correcta, resultaron insuficientes para reducir la volatilidad en los mercados. Las expectativas deterioradas de los inversores fueron comunicadas por uno de los principales grupos de acreedores del país, que exige un cambio drástico en las políticas implementadas. En este marco, los activos financieros siguen sufriendo y la brecha cambiaria, creciendo. Los problemas de fondo persisten y el mercado sigue esperando señales que reflejen mejoras en la capacidad de pago futura del país.

El resultado del déficit fiscal de septiembre evidencia la necesidad de ajustes estructurales que generen sostenibilidad a largo plazo. La reducción del parking generó un aumento en la oferta de bonos en dólares, lo que redujo sus paridades hacia el 36/37%, para recuperar, al cierre de la semana, algunos puntos. Este rebote no refleja un cambio de tendencia, sino solo que ciertos inversores con menor aversión al riesgo ven oportunidades en rendimientos que ya superan el 16%. Si bien las bajas valuaciones están desarbitradas respecto al resto de los créditos emergentes, antes de observar una recuperación sostenida va a ser necesarias una combinación de señales políticas y económicas.

Se mantiene la preferencia por el dólar linked

Respecto de la deuda en pesos, los inversores siguen monitoreando los títulos atados al dólar y a la inflación. Luego de haber logrado una emisión exitosa, el T2V1 (dólar linked) acumula en pocas semanas una suba cercana al 7% en el mercado secundario (alcanzando una TIR negativa del 6%), que fue en gran medida generada con una rotación de carteras desde títulos CER. Si bien a simple vista el dólar linked puede parecer caro, si la tasa de devaluación anualizada hasta el último trimestre de 2021 supera el 70%, puede ser una opción atractiva en comparación con los instrumentos a tasa fija o tasa Badlar. Mientras que los CER, tras la reciente corrección, también ganan atractivo, con tires reales que promedian el 7% y con una inflación estimada en 45/50%.

El martes se hará la última licitación del Tesoro del mes y se empieza a sondear una emisión de un nuevo dólar linked. Asumiendo que las letras de corto plazo presionarían sobre los fuertes vencimientos de deuda en pesos que deberá enfrentar el Gobierno entre diciembre y febrero, y considerando el interés capturado por los dólar linked, el resultado de cada colocación va a ser clave para el mercado, no solo por la tasa de corte, sino también por la demanda recibida.

Sigue la temporada de balances en Estados Unidos

En Estados Unidos, se desvanecen las probabilidades de alcanzar un acuerdo fiscal antes del 3 de noviembre. Las negociaciones avanzan a un ritmo menor al esperado, con una alta resistencia por parte de los republicanos en el Senado para aprobar la oferta demócrata. Sin embargo, este driver negativo se compensa con los buenos balances corporativos y ciertos avances farmacéuticos que ayudan a la lucha contra el Covid-19. Lo que termina dejando al S&P500 y al Nasdaq con leves variaciones en la semana.

En tanto, la temporada de balances del tercer trimestre continúa, y en eso mantiene su foco Wall Street. Las empresas de bienes básicos de consumo siguen reportando resultados positivos, con casos como los de P&G y Coca-Cola, que superaron las expectativas del mercado en ingresos y ganancias. Por su parte, Netflix no logró cumplir con las expectativas de los analistas: tuvo ganancias de US$1,74 por acción, mientras que los analistas habían proyectado US$2,14. Mientras, hay firmas tecnológicas que superan expectativas; Tesla finalizó cinco trimestres seguidos de ganancias, alcanzando los 76 centavos por acción, versus una estimación de 57 centavos.

Se analizan los efectos de un posible triunfo demócrata

A pocos días de las elecciones en Estados Unidos, los sondeos siguen posicionando a Joe Biden (por casi 8 puntos) como el candidato con más posibilidades de asumir la presidencia en el próximo ciclo. Esta ventaja que mantienen los demócratas no parece estar afectando a los índices bursátiles, donde el S&P500 se ubica un 3%/4% por debajo de sus máximos históricos. Los mercados comienzan a descontar paquetes fiscales de mayor magnitud que en un escenario republicano, lo que ayudaría a acelerar la recuperación. Está claro que tras la reciente expansión monetaria que sirvió de sostén en los activos financieros, el siguiente paso será expandir el gasto público y reactivar la economía, buscando una recuperación que se asimile a una "V" y no al logo de Nike.

Una victoria demócrata implicaría mayor asistencia fiscal y cierta mejora en las relaciones internacionales, aunque perjudicaría al sector privado con más presión impositiva. Si bien cada candidato puede favorecer a sectores diferentes (Biden impulsaría la infraestructura y las energías renovables, mientras que Trump al sector tecnológico y a las petroleras). Wall Street supo adaptarse a los cambios políticos en las últimas décadas.