El mensaje que salvó a una familia atrapada en lo alto de una cascada: lo enviaron en una botella y alguien lo encontró

Fari Rafa
Contributor

En una historia que parece salida de una película, una familia atrapada en la cima de una recóndita cascada de 12 metros de altura pudo ser rescatada por las autoridades después de enviar un mensaje de auxilio en una botella.

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Curtis Whitson, su novia y su hijo de 13 años llevaban cuatro días explorando y acampando en la zona boscosa donde se encuentra el afluente de Arroyo Seco, en California, cuando de repente se vieron varados en un tramo aislado de la cascada.

Hacía siete años, Curtis había hecho el mismo recorrido, pero esta vez no se percató de que faltaba algo: una soga asegurada en la parte superior de la cascada que representaba la única forma segura de descender de aquel desfiladero.

La cuerda para hacer rápel le habría permitido a la familia bajar de la elevación en apenas 15 minutos y continuar con el viaje. Pero probablemente las fuertes lluvias de días recientes la habían derribado.

Si bien Curtis llevaba consigo una soga en su equipo para acampar, la corriente era demasiado rápida y el agua tenía un nivel muy alto para intentar atarla a un punto firme. Sus amigos sabían que estaban en Arroyo Seco, pero podrían pasar varios días antes de que enviaran a un grupo de búsqueda. Tampoco había cobertura telefónica.

Fue entonces cuando, desesperado, se acordó de su botella de agua de color verde y se le ocurrió raspar en el plástico el mensaje “¡AYUDA!”. También esbozó una nota de SOS en un pedazo de papel con la fecha, 15 de junio, y su ubicación exacta, y la colocó dentro del recipiente.

Arrojó la botella a la corriente de agua y pidió en silencio al universo que alguien río abajo la encontrara. “Lo único que queda por hacer ahora es esperar”, recordó haberle dicho a su novia, Krystal Ramírez, y a su hijo Hunter Whitson.

También hicieron otro mensaje de SOS con piedras y una lona para que fuera visto desde el aire. Sorprendentemente, no tuvieron que esperar mucho.

Sobre la medianoche, un altavoz los despertó: “Esto es búsqueda y rescate: ¡los han encontrado! Quédense y volveremos a buscarlos mañana por la mañana”.

“¿Cuáles eran las probabilidades?”, dijo Curtis, de 44 años, residente de la ciudad de Morro Bay.

Según contó su hijo Hunter a The Washington Post, la experiencia fue un poco “aterradora”. “No habíamos visto una sola alma en todo el viaje”, añadió.

La novia de Curtis, Krystal Ramírez, agradeció por otro lado que les hubieran dicho a sus amigos a dónde iban. “Sabía que nuestros amigos llamarían a alguien en algún momento (…) pero me preocupaba cuánto tiempo podría tomarle a alguien encontrarnos”.

Afortunadamente, a un cuarto de milla río abajo dos excursionistas lograron avistar la botella verde brillante de inmediato. Leyeron la nota y alertaron a Cindi Barbour, administradora del campamento de Arroyo Seco.

“Estábamos completamente dormidos cuando de repente escuchamos el helicóptero (de la Patrulla de Carreteras de California) justo encima de nosotros”, dijo Ramírez.

A la mañana siguiente, un segundo equipo de helicópteros llegó para llevarlos a un lugar seguro. “Como puedes imaginar, estaban muy felices de vernos”, dijo el piloto de la aeronave, Joe Kingman.

En sus 23 años de rescate de personas, aseguró Kingman, esta es la primera vez que oye hablar de un rescate gracias al mensaje en una botella.

Para celebrar la suerte que tuvieron, una semana después del rescate Krystal Ramírez decidió comprarle un regalo insólito a Curtis: una nueva botella de agua. Esta vez, con un mensaje de amor dentro.