Mengla: el nuevo virus similar al Ébola

Tomás Vicente


El mundo de los virus suele ser un ámbito desconocido para la mayorías de las personas. Pero existen ciertos nombres que pueden alertar a cualquiera. Recientemente, un grupo de investigadores chinos descubrió un virus con características similares al Ébola, presente en algunos murciélagos.

Los filovirus pertenecen a una pequeña familia llamada Filoviridae, que se caracterizan por ser una de las amenazas patógenas más importantes para la humanidad. Hasta el momento, se han identificado tres géneros: Cuevavirus, Marburgvirus y Ebolavirus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), los clasificó como Patógenos del Grupo de Riesgo 4, lo que significa que son mortales para los seres humanos y requieren los niveles más altos de protección de bioseguridad.

Esta información podría ampliarse, gracias a los descubrimientos de un grupo de científicos de la Escuela de Medicina Duke-NUS de Singapur y de la Academia de Ciencias de China.

Los expertos encontraron un nuevo virus presente en una especie de murciélago del país asiático. Sus efectos son similares a los ocasionados por el virus del Ébola y el virus de Marburgo, conocidos por causar fiebre hemorrágica en humanos, con un gran índice de mortalidad.

Una nueva amenaza

Según los hallazgos publicados en la revista Nature, este microorganismo es significativamente diferente de otros virus conocidos. Comparte entre el 30% y el 50% de su código genético con otros filovirus, por lo que es suficientemente distinto como para ser clasificado dentro de su propio nuevo género.

Se lo denominó Mengla, por el condado donde fue descubierto y pertenece al género de los filovirus, Dianlovirus.

Este microorganismo es capaz de incrementar el riesgo de futuros brotes de enfermedades letales para los seres humanos. Los investigadores creen que tiene un alto potencial para propagarse entre diferentes especies, llegando a matar a la mitad de los infectados. De todas formas, hasta el momento el virus sólo se ha encontrado en los murciélagos Rousettus.

Los murciélagos son considerados el principal reservorio natural para la mayoría de los filovirus conocidos. Se ha encontrado que varios tipos de murciélagos de la fruta pueden portar el virus del Ébola sin enfermarse.

Se sospecha que muchos de los brotes modernos se originaron en personas que visitaron o exploraron cuevas y minas infestadas por estos mamíferos.

Esto llevó a que los científicos estudien diferentes poblaciones de murciélagos, con la esperanza de comprender mejor el origen y la variedad de estos filovirus mortales.

"Estudiar la diversidad genética y la distribución geográfica de los filovirus transmitidos por murciélagos, es muy importante para la evaluación del riesgo y la prevención de brotes. Este tipo de enfermedad infecciosa puede afectar al público en general sin previo aviso, con consecuencias devastadoras", advirtió Wang Lin-Fa, autor principal de la nueva investigación.

Alerta, pero no alarma

Aunque no existe una amenaza actual de brote en humanos, su similitud evolutiva con otros filovirus hace sospechar a los investigadores que es capaz de transmitirse entre diferentes especies.

A partir de análisis en laboratorios con células de monos, hámsters, perros y humanos, encontraron que existe una posibilidad de infección.

Este microorganismo logra ingresar a las células utilizando el mismo receptor molecular que otros filovirus, lo que sugiere que podría ser tan potente como otros virus en la familia y con la misma probabilidad de poder saltar a diferentes especies. Sin embargo, se necesitan más estudios para determinar el riesgo de la propagación.

Los investigadores han hecho énfasis en la necesidad de desarrollar estrategias de control, prevención, y a su vez trabajar en tratamientos efectivos. El virus podría provocar que los órganos colapsen en cuestión de horas y la vía de contagio sería a través de fluidos corporales.

Si bien el nuevo descubrimiento es preocupante, los investigadores no están interesados en dar una alarma innecesaria. Patrick Casey, vicedecano de investigación de Duke-NUS Medical School, considera que el trabajo es vital para rastrear la aparición de virus antes de que provoquen brotes en seres humanos.

"Con la globalización, es importante identificar y evaluar el riesgo de posibles brotes de enfermedades infecciosas y, a partir de ello, desarrollar estrategias de control y tratamientos efectivos", aseguró.

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