Memoria: Rostros y oficios visten 100 paredes de Juchitán


(Material transmitido por el Servicio Sindicado el pasado 22 de febrero)


JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oax., febrero 29 (EL UNIVERSAL).- Junto a una mesa de madera que sostiene dos peroles y tres palanganas rebosantes de arroz, frijoles, chiles rellenos y piezas de pollo empanizado, con el mandil en el pecho, Guadalupe Vásquez Felipe quedó inmortalizada en el mural de su vivienda ubicada en la colonia popular Colosio, en el norte de esta ciudad zapoteca.

Al otro extremo de la ciudad, sobre la fachada de una vivienda dañada por el terremoto del 7-S realza el rostro de José Sánchez Hernández, con sombrero de palma y un paliacate rojo. Da la apariencia de que vigila el paso de los transeúntes en el barrio de la Cuarta Sección, donde en vida fue popularmente conocido como Che Neya.

Ambas imágenes, la de Guadalupe y José, forman parte de un proyecto impulsado por la Dirección de Arte Urbano del ayuntamiento, que pretende pintar 100 murales de personajes y oficios en las fachadas de viviendas y de poblaciones que pertenecen a este municipio, como La Ventosa, La Venta, Chicapa de Castro y Álvaro Obregón.

Guadalupe tiene 53 años y, desde 2010, se dedica a la venta de empanadas, arroz, frijoles, pollo empanizado y chiles rellenos. Ella enviudó hace una década y se quedó a cargo de cuatro hijos, dos de los cuales cursan el bachillerato y la secundaria. Su imagen quedó inmortalizada como una cocinera zapoteca que lucha todos los días.

El popular Che Neya falleció en marzo de 2013. En vida se desempeñó como comerciante, vendía otates y horcones para construir enramadas, también comerciaba maíz y mezcal. Su rostro quedó guardado para la memoria desde el año pasado, cuando los muralistas de la Dirección de Arte Urbano lo consideraron un personaje en la vida de la sociedad juchiteca.

Para Juchitán, 100 murales

Cien murales para Juchitán, explica el director de Arte Urbano del ayuntamiento, Jesús Vicente Lagunas, tiene como antecedente el trabajo que desde 2011 realizaron los colectivos Bini Laanu (Nuestra Gente) y Chiquitraca, integrado por jóvenes que crecieron en el grafiti y después alcanzaron el nivel de muralistas.

Con el inicio del actual gobierno, que preside el morenista Emilio Montero Pérez, se creó por primera vez en la estructura del gobierno municipal la Dirección de Arte Urbano que, con cuatro muralistas Luis, David, Desiderio y Jesús, así como dos mujeres voluntarias, Esmeralda y Didxazá, tiene el reto de pintar 100 murales en el trienio que comenzó el año pasado.

"Hemos elaborado 45 murales diseminados en todas las secciones, fraccionamientos y colonias populares", refiere Jesús Vicente Lagunas. En los cuadros se pueden apreciar los personajes y oficios de la ciudad: hombres elaborando huaraches, mujeres bordadoras y cocineras; también hay niños jugando canicas y volando papalotes.

De acuerdo con Vicente Lagunas, los murales restantes se van a elaborar en las agencias de Chicapa de Castro, Álvaro Obregón, La Ventosa y La Venta. "La idea de los murales, además de que embellecen el entorno de las viviendas, siempre nos va a recordar que en Juchitán hay oficios productivos y personajes que dan y han dado lo mejor para la sociedad", comenta.

Los integrantes de la Dirección de Arte Urbano, recuerda su titular, fueron quienes hicieron los murales que están dentro del recién reconstruido mercado 5 de Septiembre. En las paredes del inmueble se aprecian peces, camarones, iguanas, la milpa de maíz zapalote chico, totopos y el traje bordado de las mujeres.

En 2011 los integrantes de los colectivos Bini Laanu y Chiquitraca comenzaron a elaborar dichos murales sin el apoyo de ninguna autoridad. En ese año, recuerda Vicente Lagunas, conocido como Gotha, alcanzaron a realizar 15 obras por la falta de recursos económicos. Lamentablemente, dice, la mayoría de esos trabajos se perdieron con el terremoto del 7-S.

Denuncian exclusión

Muralistas juchitecos, como David Orozco, conocido en el ambiente como Poetalatas, cuestionan el esquema de trabajo de la Dirección de Arte Urbano del ayuntamiento juchiteco. "Han contratado a personas sin la trayectoria muralista. Yo tengo más de 20 años y me siento excluido. Creo que los recursos públicos deben incluir a todos", refiere.

Poetalatas, con más de 200 murales pintados en diferentes puntos de la geografía nacional, revela que por ahora está concentrado en la elaboración de murales en la vecina comunidad zapoteca de Unión Hidalgo.

Trabaja murales con imágenes de personas de la tercera edad que realizan algún oficio, como las tejedoras de palma. Ese proyecto, cuenta David Orozco, va a continuar con sus propios recursos porque los gobiernos municipales no involucran a todos los artistas: "Pese a todo, nadie detendrá nuestro trabajo, aunque yo quisiera que se apoyara a todos los muralistas para que cuenten en sus obras la vida de nuestros personajes y sus oficios", dice.

"Sentimos orgullo"

Inmortalizada su imagen como vendedora de alimentos, Guadalupe Vásquez Felipe no oculta su alegría y orgullo: "Claro que me siento feliz. Mis hijos están contentos y mis vecinos quedaron sorprendidos cuando los muchachos terminaron de pintarme al lado de la mesa y los trastes que me acompañan desde hace años", comenta.