‘La misma melodía una y otra vez’. Coral Gables estudia el ruido de los camiones de helados y comida

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EllenMoran/Getty Images

La ciudad de Coral Gables está tratando de hacer frente a la “contaminación acústica” de los camiones de helados mediante la consideración de normas que les prohíban reproducir música amplificada mientras están estacionados y limitarían la cantidad de tiempo que pueden permanecer en un lugar.

“La gente dice: ‘¿por qué estamos hablando de camiones de helados? Créanme, tenemos cosas más importantes que atender”, dijo el alcalde Vince Lago. “Nos ocupamos de ello porque tenemos que ocuparnos de esto”.

El comisionado Kirk Menéndez, quien propuso por primera vez una norma durante la reunión de la Comisión de la semana pasada para que los camiones de helados apaguen la música cuando estén estacionados o detenidos, dijo que el sonido repetitivo podía ser una distracción para los habitantes.

“Escuchar la misma melodía una y otra vez a lo largo del día, si vives cerca de un parque y el camión de los helados está ahí, creo que probablemente se entrometa en el intento de una persona por tener un fin de semana pacífico y tranquilo”, dijo Menéndez.

A raíz de una nueva ley de la Florida que impide a los gobiernos locales prohibir los “vehículos móviles de distribución de alimentos” o exigirles que obtengan un permiso o una licencia, la Comisión de Coral Gables está elaborando una ordenanza que establecerá las normas para que los camiones de helados y de comida puedan operar.

Mark Trowbridge, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Coral Gables, dijo que si bien la ciudad tiene la intención de cumplir el estatuto estatal, también quiere asegurar que la ordenanza “se adapte a la cultura”.

Los camiones de comida en Coral Gables habían tenido que obtener un permiso para eventos especiales.

“La acción preventiva del estado básicamente indicó quie ‘hay libertad para todo’”, dijo Trowbridge. “Así que la ciudad solo está poniendo algunos parámetros”.

La próxima semana, el proyecto de ordenanza de la ciudad pasará por su segunda lectura. La propuesta actualizada incluye las siguientes normas:

  • Los camiones de helados están permitidos en los distritos residenciales de 8 a.m. a 7 p.m., pero no pueden detenerse o estacionarse durante más de 15 minutos a menos que haya una fila de clientes.

  • Los camiones que cocinan alimentos en el lugar o sirven comida preparada no pueden operar en el distrito comercial central, en distritos residenciales unifamiliares o a menos de 500 pies de un restaurante. Pueden operar en zonas no residenciales de 8 a.m. a 9 p.m.

  • Los camiones de comida que solo sirven alimentos cocinados y envasados pueden operar en cualquier distrito de zonificación si venden comida a los trabajadores de la construcción, con un máximo de 15 minutos de estacionamiento por ubicación.

  • Un camión de comida no puede operar en la misma ubicación durante más de una hora al día.

La primera versión, presentada la semana pasada, no abordaba específicamente la música de los camiones de comida. Pero la versión actualizada incluye una nueva disposición:

  • “Cuando estén estacionados, los camiones de comida no podrán emitir música o sonido amplificado”, dice el proyecto de ordenanza. “Cuando estén en movimiento, los camiones de comida móviles deberán cumplir las leyes estatales y locales aplicables en materia de sonido amplificado”.

La propuesta del comisionado Menéndez de regular la música de los camiones de helados suscitó un profundo debate durante la reunión de la Comisión de la semana pasada sobre el carácter potencialmente intrusivo de la música de los camiones de comida, especialmente de los de helados.

Lago dijo que no estaba particularmente preocupado por la música, siempre y cuando los camiones de comida sigan las ordenanzas de ruido de la ciudad.

“Solo quiero asegurar que si van a estar vendiendo ahí 15 minutos, la música no esté a todo volumen durante 15 minutos, básicamente interrumpiendo la tarde de sábado o domingo de alguien después de una larga semana de trabajo”, dijo Lago. “Algunas personas que viven alrededor de ese parque pueden considerarlo contaminación acústica”.

La comisionada Rhonda Anderson expresó su preocupación por el hecho de que los camiones de helados toquen música mientras circulan por la calle, ya que podría provocar que los niños corran hacia el tráfico.

“Todos hemos experimentado eso con niños pequeños”, dijo Anderson. “Quieren el helado. Es como sacar la bolsa de golosinas para mis perros, no hay quien los pare”.

El vicealcalde Michael Mena advirtió del peligro de legislar en exceso: En algún momento soy responsable de dónde cruza mi hija la calle”, dijo.

Algunos vecinos de Coral Gables se han quejado de un camión de helados que frecuenta Salvadore Park.

Ariel Fernández, el editor de Gables Insider que también vive cerca del parque, presentó una queja a la ciudad a principios de este año después que dijo que fue testigo de que el vendedor se estacionaba en el lugar para discapacitados y cerca de una intersección concurrida.

“Había niños literalmente parados en la calle junto a una vía de muy alta velocidad”, dijo Fernández, y añadió que ha visto a la Policía pedirle al camión de helados que se mueva o se vaya del parque, y regresa unos minutos después.

La abogada de la ciudad, Miriam Soler Ramos, dijo en la reunión de la Comisión de la semana pasada que no prevé que haya problemas importantes en el futuro.

“No creo que vaya a haber una afluencia de camiones de helados”, dijo. “Sea cual sea la música que han estado tocando, van a seguir tocando. No creo que esto vaya a crear un problema en el mundo de los camiones de helados”.