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Melconian: Alberto Fernández armó otra deuda igual a la del FMI

El virtual candidato a ministro de Economía de Patricia Bullrich, Carlos Melconian, puso sobre la mesa algunos números que apuntan a que esa herencia del gobierno de Cambiemos puede tener una equivalencia una vez que termine la gestión de Alberto Fernández.

El legado que explicó Melconian para el próximo gobierno suma cerca de 40.000 millones de dólares: "Este Gobierno, sin Fondo Monetario, arranca con lo que va a ser u$s20.000 millones de deuda a importadores y dividendos, u$s10.000 millones a los chinos si activan u$s5.000 millones más y si mirás el flujo de reservas, estás u$s10.000 abajo. Ahí tenés otro Fondo Monetario por este tema".

Si bien los pagos pendientes con los importadores no pueden considerarse estrictamente una deuda del Banco Central, sí es claro que serán los primeros en reclamar esos dólares el día que el próximo gobierno quiera levantar el cepo cambiario.

El economista también puso el ojo sobre el swap con China, que además de ser "poco transparente" (ya que las condiciones del acuerdo no se conocen) los intereses que debe pagar la Argentina son elevados.

Melconian: "Trazar un programa realista y cumplible"

El elegido de Patricia Bullrich para acompañarlo en el debate económico durante la campaña habló de "un formato de país, un horizonte, un futuro, una esperanza, cando certidumbre, generando confianza" con una hoja de ruta –aclaró- que incorpora la "nueva agenda" que fue surgiendo en los últimos 30 años: cambio climático, economía verde, temas de género, Inteligencia Artificial.

"Estamos en la parte final: están listos para implementarse, estamos listos para desembarcar con un plan que bajo un determinado liderazgo político, que era lo que faltaba, saque a la Argentina de la postración", aseguró en un pasaje que despertó el aplauso de la asistencia.

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Carlos Melconian sería el ministro de Economía en un eventual gobierno de Patricia Bullrich

"Hay un plan, hay un programa, es realista, es hacible, si es que tal palabra existe, es implementable, tiene sentido común, es práctico y no es dogmático. Tiene horizonte, futuro, luz al final del túnel. No estamos frente a un salto al vacío", profundizó.

Asumiendo aire ganador, como de quien sabe que agarrará la papa caliente, Melconian afirmó: "somos conscientes que dentro de la tarea tendremos que participar en temas sensibles, de transparencia, de manejo de fondos públicos, austeridad; vamos a tener que arbitrar intereses del sector privado, y avamos a ser inflexibles en ese arbitraje", y destacó al respecto que en los últimos dos años se habían reunido con representantes de los tres poderes del Estado, con empresarios, sindicatos, gobernadores, intendentes, con la iglesia y que había presentado el plan también en el exterior y a organismos internacionales.

"En este equipo –prosiguió- lo único que está prohibido decir es que no sabíamos que íbamos a recibir algo así", para describir el paupérrimo estado actual de la economía, con inflación de tres dígitos, "Banco Central quebrado, pobreza arraigada, empleo degradado".

Desde que empezó a trabajar en el plan, afirmó, "todo ha empeorado". Y reiteró: "está prohibido decir que no lo sabíamos, y la gente debe saberlo, no para empiojar o buscar roña. Lo que tenemos que hacer no es el ajuste, que es lo que está ocurriendo. Nosotros venimos por la solución, no por el ajuste. Venimos a dar tranquilidad, porque esto tiene solución. Es entre todos, no hay mago o pase de magia que resuelva esto.

"Inundaremos cada rincón del país con nuestras ideas, que son capitalistas, occidentales, federales, progresistas, hacibles e implementables. Lo único que está prohibido es fantasaar con teorías imposibles de poner en práctica", dijo para referirse a la "nueva etapa, que nos da la posibilidad de zambullirnos en la implementación de las ideas", conjunto que definió como "un plan realista para 46 millones de argentinos, que busca que todos estemos estemos mejor".

Melconian descartó que se pueda hablar hoy de horizontes demasiado largos. "A una economía estancada desde 2011 no se le puede hablar de 50 años, pero hay horizonte hay futuro y cuando aparezca el círculo virtuoso se irán calmando ansiedades, sin vender espejitos de colores".