Melanie Griffith contó que padece una enfermedad y "responsabilizó" a Antonio Banderas

LA NACION

Luego de 18 años de matrimonio, Melanie Griffith y Antonio Banderas decidieron, en 2014, ponerle fin a su relación. Y no fue en los mejores términos, pese a que supieron ser una de las parejas más sólidas de Hollywood.

Por supuesto que el tiempo fue curando las heridas, y que tras el primer impacto ambos pudieron acercar posiciones en honor al amor que alguna vez los unió. Pero un comentario afilado hecho por la protagonista de Secretaria Ejecutiva en las últimas horas parece poner en peligro ese delicado equilibrio.

Durante una charlas organizadas por la Women's Brain Heatlh Initiative en Los Angeles, Griffith fue invitada a dar testimonio sobre una enfermedad que padece y que, hasta el momento, no había tomado estado público. Según contó ante un auditorio repleto de asistentes, padece de epilepsia desde hace varios años, pero su divorcio de Banderas la "ayudó a sanar".

"Nunca supe por qué sucedía. Los dos últimos ataques me dieron a bordo de un barco en Cannes. Tuve una gran convulsión y me llevaron al médico; luego volvimos al yate y me dio otra. Cuando regresé a Estados Unidos fue cuando me dijeron que tenía epilepsia, algo que nunca me habían dicho en estos 20 años", explicó.

Luego vino su polémico comentario: "Ya no me siento estresada. (...) Las mujeres nos hacemos cargo de la familia, tenemos un marido, una vida, los niños, la casa, vamos también a trabajar, no podemos dormir por la noche porque estamos atentas a nuestros hijos. Creo que no he dormido bien en los últimos 35 años. Y todavía no lo hago, porque mi ciclo de sueño está totalmente jodido". Sin embargo, dar por terminado su matrimonio con el actor español funcionó, según explicó, como un bálsamo para volver a su eje.

Por supuesto que sus palabras no demoraron en generar polémica, y por eso decidió recurrir a su cuenta de Twitter para explicar que, en realidad, lo que dijo fue una humorada. "Tuve el honor de hablar en el panel de Women's Brain Heatlh Initiative. Estábamos discutiendo sobre el estrés que vivimos las mujeres con el matrimonio, los hijos, el trabajo, la falta de sueño, el envejecimiento y tantos otros asuntos con los que lidiamos a diario. Hice una broma diciendo que el divorcio fue extremadamente sanador para mí. No estaba culpabilizando a Antonio o a nuestro matrimonio. Lo amo y siempre lo amaré. Me hago responsable de mi salud y continuaré en busca de información para entender mejor a mi cerebro y mantenerme saludable", escribió.